"Me gusta jugar a provocar"

Periodista y empresario en su tiempo. Hoy es el "gurú" radial de la sensualidad y el sexo. Él lo pasa bien y disfruta de la vida que lleva.

12 de Abril de 2005 | 10:44 |
Tiene su departamento de soltero “decorado” con miles de miles de CD. Éstos son su alimento diario para los tres programas que conduce en la radio Zero; “Acid Bar (jazz), “De aquí a la eternidad” (retro) y “Sex and the music”, programa que da que hablar.

Rodrigo Guendelman Baccalu, 35 años, alias “Loli”, tiene historias para contar. Periodista de la Universidad Diego Portales, con un MBA en la Adolfo Ibáñez y estudios de ciencia política en Israel, es heredero de los, ahora inexistentes, Almacenes Guendelman.

Hijo de padre judío y madre rumana, también se dedica a escribir de consumo y modelos en la revista “Capital” y “Las Últimas Noticias”, diario donde hizo su práctica en espectáculos. Ex panelista del programa “Día a Día” en TVN, responde claramente al perfil del provocador en materias sexuales. Al estudio llegaba con erizos (hoy no los come porque se intoxicó tres veces) y enseñaba a degustarlos de la manera más sensual posible o le hacía masajes tántricos a alguna invitada.

Ahora tiene un pequeño espacio en el programa “Pasiones”, de Felipe Camiroaga y Bárbara Rebolledo, cuestión que lo potencia en sus intereses. Es más, tiene una definición exacta para el periodismo que hace: “Es entretenimiento para hombres: música, mujeres, sexo, tendencias, consumo”.

-Algunos dicen que “Sex and the music” es de antología.
“Se trata de hablar de sensualidad y el sexo es como una de las variantes. La idea principal de “Sex and the music” es que lunes en la noche te desconectís, apaguís la tele, bajís las luces, te tomís un Jack Daniels, prendaí un par de velas aromáticas y que el programa sea como música de fondo para algo entretenido.
“Uno de los grandes logros del programa es cuando me llega un mail y dice anoche estaba con mi pololo y pusimos el programa, nos encantó lo que hablaste, la música estaba súper sensual y de repente, no nos dimos cuenta y eran las 2 de la mañana y estábamos uno arriba del otro. En el fondo el programa rompe la rutina en un día de la semana que nunca se imagina sexy. Es el día menos sexy de la semana y la idea era cambiar el paradigma y ha ido funcionando”.

-¿Cuál es tu cuento con esto de la sensualidad?
“Para mí el tema ha sido súper importante, me defino como una persona con mucho interés por los temas sensuales y sexuales. Siempre fuí súper desinhibido para hablar de esas cosas. En la universidad tenía muchas amigas mujeres y siempre estábamos en los recreo, yo con varias alrededor (pone cara pícara), hablándoles hartas cochinás y ellas riéndose, entre asustadas y curiosas. Me gusta jugar a ese tema de provocar; con las compañeras más cartuchas, incluso, les hablaba de palabras súper fuertes para ver sus reacciones”.

-¿Y eres así de directo en la radio?
“No, se trata de un medio de comunicación y la idea es hablar de sexualidad y sensualidad en forma súper elegante. Si vamos a hablar de masturbación usamos erotismo, autoestimulación, pero no son eufemismos, usamos también la palabra masturbación, pero no palabras feas”.

-¿Cómo cae un programa así en Chile, donde el sexo es un tabú a pesar del destape?
“La radio se descartuchó antes que los demás medios. Siento que ha ayudado el programa del Rumpi, en general, que ha hecho que la gente hable más como de verdad habla de este tema”.

-¿De verdad o inventa? A lo mejor al Rumpi le mienten.
“Puede ser, pero creo que él hizo algo nuevo, que fue dejar que la gente se explayara sobre sus locuras. Este es un país que necesita esas válvulas de escape. En el programa la gente no sale al aire, pero junto los mails más interesantes y los leo y hay algunos que se vuelan, comparten cosas súper intensas.
“La otra vez hablé del pauparismo que es un técnica que usaban las geishas. Es contraer la musculatura de la vágina para poder producir en los hombres sensaciones locas y me llegaron ene mail donde me pedían la cinta del programa”.

-¿Cómo obtuvistes toda esa información?
“Leyendo, navegando, hablando...”

-¿Practicando?
“Practicando. Sí, de todo, pero soy más teórico que práctico. A ver, no es que no sea práctico, pero me interesa mucho el tema a nivel teórico, me he comprado un montón de libros de sexo, me gustan revistas de sexo como la Nerve, o de hombres como Arena, Gear y “GQ”. Ahí aprendí que existe el Sialis, un Viagra que dura 36 horas y no tres. Y ya llegó a Chile y la gente lo está usando”.

-Eres como un sexólogo.
“No, porque no hago clases, no soy nadie para hacer clases”.

-¿Y terapeuta?
“Tampoco, yo juego con los temas. Es súper lúdico el programa, no es clases de sexo de una hora. Entrega información, tiene música sensual, pero me interesa que la gente aprenda y lo use para gozar y termine sin saber cuáles son sus patas y cuáles las de su pareja en un revoltijo en el sofá. Juego mucho con los lugares, las posiciones típicas y las fantasías”.

-El programa lo escucha el segmento de 20 a 50 años ¿Cómo viven ellos su sexualidad?
“Creo que está comenzando a mejorar el tema, sobre todo por las exigencias de las mujeres, ellas están más demandantes”.

-Eso está generando hombres aterrados que sufren de falta de deseo.
“Sí, el tema de la impotencia es producto de tanta exigencia, pero, por lo menos, la gente está empezando a estar consciente de sus patologías y se atreve a ir al doctor para trabajar la eyaculación precoz, la impotencia, la frigidez... bueno, ya no se habla de eso, sino de la anorgasmia.
“Siento que nuestra generación está complicada, por una parte, porque hay mucha más demanda, pero también está más consciente”.

-¿Y cómo viven los riesgos de tener muchas parejas o el Sida?
“Le tienen miedo al Sida, esta generación aprendió del tema. Me preocupo más por los péndex, los que están bajo los 20. Está claro que la comunidad homosexual es la menos riesgosa en cuanto a Sida, porque es la más consciente respecto de los cuidados”.

-Las dueñas de casa registran la curva más alta de crecimiento del Sida.
“Bueno, es por la bisexualidad. Siempre he dicho que ese es el grupo más peligroso y el único que detesto. Los bisexuales que no usan condón son los que están contagiando el Sida en Chile y deberían estar presos; nadie se contagia por heroína ni por transfusiones de sangre. Una de las maneras para que la mujer se contagie es acostarse con un hombre que se acostó con otro hombre y no se cuidó. Es un peligro público”.

Vuelve al tema de los jóvenes y cómo viven su sexualidad y asegura que no cree que lo estén pasando muy bien. “Hay muchos que se casaron demasiado jóvenes, tienen mi edad y 10 años casados con tres hijos. Algunos tienen la suerte de estar contentos, pero otros tienen trancas y fantasías pendientes que no hicieron en la edad que debieron. Ellos se juntan los jueves en el Liguria con el club de Toby y ahí están mirando; cacha la mina rica, mira las tetas. Están todos desesperados y no sé si es porque lo pasan mal en la casa o no lograron educarse sexualmente y tienen relaciones muy fomes”.

"María Gracia Subercaseaux es una precursora"

"Fue triste entregar 70 años de historia"

Entrenó su confianza acercándose a mujeres estupendas
Ediciones especiales
Comentaristas
PUBLICACIONES DESTACADAS
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores