"Me saqué la camiseta de periodista y me puse la de ciudadana"

Patricia Politzer es una mujer muy coqueta, preocupada de su look y su apariencia. Es bastante delgada, tiene el pelo oscuro como sus ojos y está sobriamente maquillada. Usa un traje dos piezas azul, camisa blanca y no deja de mirar de reojo el celular, seguramente le preocupa la hora, porque su agenda está copadísima. Acaba de salir de una reunión del Consejo Nacional de Televisión y tiene cerca de 45 minutos para la entrevista, porque después la espera un almuerzo de trabajo.

24 de Marzo de 2005 | 09:58 |
Se nota una mujer tremendamente segura de sí misma y de sus opiniones, no deja nada sin contestar; pero la vocación de periodista pesa en su alma y se da el tiempo para terminar sus ideas, aunque respondiendo concisamente. Da la sensación, a ratos, que estuviera preparada para todas las preguntas, como que si en su cabeza las hubiera pensado mil veces antes de que cualquiera de sus colegas se las haga.

Reconoce su militancia PPD, pero -más que nada- se siente parte del mundo de la izquierda, por eso cuando el comando del entonces candidato Ricardo Lagos le pidió que se sumara al equipo como directora de comunicaciones, lo aceptó.
“Fue una determinación difícil, porque a mí lo que me gusta fundamentalmente es el periodismo, pero me parecía muy importante que Ricardo Lagos fuera Presidente. Significaba muchas cosas para el país y se ha demostrado claramente en estos años”.

Al final de la campaña, electo ya Ricardo Lagos como Presidente de la República, le insistió que lo acompañara a La Moneda y acordaron un año en la Dirección de Comunicación y Cultura.

Pensaba volver al periodismo y a sus libros, cuando se produjo un hecho insólito: Bernardo Donoso, renunció al cargo de presidente del Consejo Nacional de Televisión, para presentarse a diputado por Valparaíso. “Se produjo la vacante de este cargo -que se llena habitualmente una vez en cada gobierno-, el Presidente me lo ofreció y ¡bueno, aquí estoy!”

-¿Te acomoda el cargo?
“Al principio me sentí bastante incómoda, porque se asociaba al CNTV con censura; afortunadamente ya hace mucho tiempo que no es así y me siento satisfecha con lo que hemos hecho. Estamos aportando un grano de arena a la televisión de calidad. Me saqué la camiseta de periodista y me puse la de ciudadana, porque representamos a las personas que ven televisión.
“Es bastante más trabajo de lo que pensaba originalmente, pero eso es culpa mía. Lo acepté porque pensé que era media jornada y que después podría hacer otras cosas, pero yo soy muy apasionada y aquí hay mucho por hacer”.

-¿Qué cosas?
“Hemos hecho harto: los fondos concursables se han multiplicado por cuatro y estamos en una campaña para mejorar la calidad de la televisión, que no es fácil en un sistema que se rige únicamente (y lo subraya con el tono de voz) por el mercado”.

-¿Te sientes orgullosa de los logros?
“Tenemos una señal de televisión educativa que llega ya a más de 250 mil niños a lo largo de todo Chile. Hemos hecho hartas cosas y me siento satisfecha”.

-Hay gente que no está conforme con el actuar del Consejo respecto a la moralidad de la TV.
“El Consejo regula aquello que la ley le permite como la pornografía, la violencia excesiva, que no se vulnere la dignidad de las personas, que se respeten los horarios de protección. En general, las quejas de los televidentes tienen que ver más con chabacanería y mal gusto y eso…no está sancionado”.

-¿Cuál es tu opinión al respecto?
“Tiene que ver con varias cosas. Primero, con el sistema de televisión; cuando ésta se rige principalmente por el mercado, es difícil que llegue calidad a la TV –al revés-. Eso es un fenómeno global, no es una particularidad de Chile.
“Trabajamos teniendo claro que esa es la realidad en que nos movemos y hacemos lo que se puede en ese contexto”.

-¿Existe solución?
“El Estado debiera subsidiar la calidad, tal como subsidia educación y salud. A mi juicio tiene la obligación de entregar televisión de calidad. A principios del siglo 21 es un producto de primera necesidad; cuando las personas ven en promedio más de tres horas de televisión, ésta adquiere una importancia en la vida en sociedad que no podemos ignorar.
“Por eso hay que seguir aumentando los fondos concursables; promover, como Consejo, el debate público sobre la televisión, porque permite una audiencia, una ciudadanía más informada, más crítica y, por lo tanto, cada vez más exigente”.

-¿Y la molestia que han provocado en amplios sectores las teleseries chilenas de este semestre?
“El Consejo se pronunció en el debate relativo a estas últimas teleseries, que se produjo precisamente por esta audiencia más selectiva de la que hablo; sin embargo, no ha estimado que haya alguna escena concreta o alguna temática por la que haya que aplicar alguna sanción a estas teleseries”.

-¿Entonces, no te parecen subidas de tono para el horario?
“Lo que pasó es que la gente se saturó. Las temáticas no son muy distintas de otras telenovelas chilenas o extranjeras; por ejemplo en “Los Pincheira” había tanta piel y tanta o más violencia que en las de ahora, pero como era histórica, nos parecía más alejada de la realidad actual y provocó menos discusión”.

Insiste en que la audiencia se ha ido saturando de este tipo de temas. “El debate que han provocado las telenovelas de este segundo semestre es fundamental y estoy segura que ha hecho reaccionar a los ejecutivos de los canales y no creo que estén pensando en estirar aún más la cuerda para las del próximo año”.

Otro tema que preocupa al Consejo es el de los avisadores, que tienen una gran responsabilidad social sobre lo que hay en la televisión y la obligación de saber dónde están invirtiendo su plata. “Muchas veces, reciben de sus agentes de marketing los resultados numéricos, pero deben indagar a que están asociando su marca”.

Planteado así, resulta claro que algunos productos podrían desperfilarse por auspiciar programas de bajo contenido, pero alto rating, lo que finalmente podría redundar en pérdidas.

-¿Cuántos son, entonces, los responsables de la calidad de la TV?
“La calidad de la televisión es una responsabilidad compartida entre los propios canales; el Estado, a través del subsidio a la calidad; los avisadores, y por cierto los creadores que tienen que demostrar que altas audiencias y calidad no son incompatibles.
“Así lo hemos demostrado con los premios y subsidios que ha otorgado el CNTV a programas como “31 Minutos”, “Se hará justicia, “Sub Terra”, la miniserie; “Clarita" ¡Este es el esfuerzo que debemos hacer entre todos!”

-¿Qué le contestas a quienes aseguran que los niños no deben ver más de una hora de televisión al día?
“No hay ningún estudio concluyente que demuestre que ver una hora o tres, marque alguna diferencia. Lo que sí es fundamental es estimular el control parental”.

-Pero muchos padres trabajan y no están en sus casas a esas horas.
“No estamos hablando de decirles a los padres que apaguen el televisor, porque eso es querer tapar el sol con un dedo, es imposible. No importa que los papás no estén, sino que cuando lleguen a sus casas, conversen con sus hijos, sepan qué vieron, que indaguen si algún contenido los dejó inquietos o les produjo temor o angustia.
“En ese sentido la TV es un detonante de algo fundamental en nuestra sociedad: la mayor comunicación entre padres e hijos”.

Para Patricia Politzer la violencia que vemos en algunos jóvenes tiene más que ver con el abandono (entendido como despreocupación) de los padres, que con lo que ven en la televisión. Asegura que el Consejo tiene estudios que demuestran que los niños tienen una capacidad de entender y manejarse frente a la TV, muy distinta a la que los adultos creemos. Los jóvenes y niños de hoy son hijos de la globalización y nacieron con tecnología que los mayores recién han aprendido –algunos- a entender.

-Pero no será que a una sociedad conservadora como la nuestra le atemoriza hablar de cualquier tema con sus hijos.
“En primer lugar, los estudios demuestran que no somos una sociedad conservadora; lo que tenemos es una elite dominante muy conservadora”.

-¿Y entonces?
“Lo que debemos preguntarnos no es qué aspectos negativos tiene nuestra televisión, sino qué le falta. Este medio debe ser a la vez una ventana al mundo y un espejo de la propia identidad y tiene grandes deudas en ambas direcciones.
"Nos hace el mundo más chico de lo que es: Sabemos poco de los procesos sociales, culturales y políticos de otros países. Por el otro lado, nos muestra una parte muy pequeñita de lo que nosotros somos; temas como el acceso de las mujeres al trabajo, pocas veces se ve en la TV. Eso me parece rarísimo en un momento que enfrentamos la posibilidad cierta que la próxima Presidenta sea mujer y de lujo”.

-¿Por cuál se la juega Patricia Politzer?
“Siendo muy honesta, me da exactamente lo mismo votar por cualquiera de las dos; lo único que espero es que la Concertación sea capaz de resolver de la mejor manera posible, democrática y transparente cuál va a ser su candidata”.

-Si es que lleva candidata.
“Estoy convencida que una de las dos va a ser la elegida y me parece maravilloso tener una mujer Presidente de la República”.

-Si hubiera primarias ¿por quién votarías?
“El voto es secreto…(ríe a carcajadas) Siendo muy transparente, todavía no he tomado una decisión. Ambas tienen muchas cualidades. Por ser de izquierda, mi corazón está claramente más cerca de Michelle Bachelet; pero conozco mucho más a Soledad Alvear, sé de su capacidad de trabajo y, por lo tanto, honestamente creo que las dos son personas muy potentes y no me he sentado a tomar la decisión”.

-¿Cualquiera de las dos derrota a Lavín?
“Creo en un próximo gobierno de la Concertación y espero que sea una Presidenta”.

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