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“Antes no tenía plata para estudiar y ahora no tengo tiempo”

10 de Mayo de 2005 | 11:09 |
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El segurísimo, extrovertido y hasta, dirían algunos, calculador señor Ferrer, cambia absolutamente de cassette cuando se refiere a su mujer y sus hijos. Se nota a todas luces que esa es su gran pasión y su verdadero orgullo. Reconoce que no concibe la vida si no es en pareja con Verónica y que todos los proyectos son en conjunto, de la mano; de hecho, ella es la gerente de operaciones de las empresas.

-¿Tu relación de pareja es de uno a uno?
“Creo que esto es JUNTOS. No concibo el cuento del matrimonio como un contrato, para mí es buscar un compañero para toda tu vida. Mi mujer es mi compañera, es mi partner, es mi apoyo, mi guagua, mi mamá, es todo; por lo tanto, hago lo que se necesite”.

-¿A qué te refieres?
“Si no tenemos nana, hago aseo o ella, no importa nada. Cuando nos vamos a la casa de la playa, el que la lava los platos soy yo, siempre que me acompañen, porque solo es una lata y como la casa es chiquitita, estamos todos juntos.
“De hecho, siempre lo hice, porque cuando chico no teníamos nana. Me lavaba los pantalones a las 5 de la tarde y los secaba con plancha para poder ir a los cumpleaños, porque eran los regalones; ¡a los 15, el pantalón blanco era topísimo, aunque significara un baño de vapor!”

-Vamos al plano más personal, ¿eres trapero?
“No. La Verónica me obliga. No me molesta comprarme ropa, pero tengo que estar en una actitud como de vacaciones, porque si no me aburre…”

La Vero interrumpe y explica que Sebastián es súper práctico, si le gusta algo y le queda bien, se lo lleva en todos los colores que haya, así sean zapatos, pantalones o camisas, porque odia entrar a los probadores y perder el tiempo, se pone de mal genio y se enoja.

Sebastián cuenta, eso sí, que cuando sale de Chile, pasa horas comprándole ropa a ella, porque eso sí le gusta. Claro que eso es en los viajes de negocios, porque en 15 años, sólo se ha tomado una semana de vacaciones al año. Este año se propuso concentrar a full el trabajo durante unos meses y, antes de fundirse, tomarse una semana, que, pretende, sean varias.

-¿Cuántas horas diarias trabajas?
“No almuerzo y trabajo, en promedio, doce horas diarias. Hay dos o tres días que me voy a las cuatro y media para la casa y chao. Estoy con mis niños y jugamos bolitas, murallita, combitos, lo que sea”.

- Tienes un BMW descapotable estacionado afuera, ¿Te gustan los autos?
“Son mi hobbie, tengo varios, deportivos. Tengo un Fiat 500 del año 57 entre los sofás del living de mi casa, como adorno y está impecable, se puede usar, y ahora voy a poner un ‘huevito’ al otro lado”.

Tanta es la pasión por los autos, que cuando hay una carrera importante en el exterior, toma un avión, ve la competencia y se devuelve a Chile. Al principio la Vero le recriminaba que la cambiara por un pistón, pero él – como cabro chico pillado en falta- le respondía No es un pistón, son ocho. Por supuesto, ella ya se entregó.

-La música de la peluquería es súper buena, ¿es otra de tus obsesiones?
“Colecciono música y tengo de todo. Casi es como trauma de cabro chico, todo lo que no tuve de niño, lo tengo ahora. Mucha película, todo tipo de equipos para hacer traspasos, mezcladores de video, para poder hacer algún día mi propio comercial. No sé, es como eso. “También me encanta la tecnología, es otro hobby”.

-Dije música, no te vueles.
“Me encanta el jazz, pero en todas sus versiones, electrónica, jazz asalsado – Paquito Rivera, Eddie Daniels, Eddie Palmieri- y me he pasado por África, por el Ambient, por lo que se te ocurra. Lo último que encontré muy bueno es “Manzanero Friends”, que no es de mi generación, pero lo bueno es bueno”.

-¿Eres de muchos amigos?
“Muy pocos, pero espectaculares. Conocidos, muchos. Quizás podría tener muchos más amigos, pero uno genera una barrera al estar tan seguro, tan embalado, al estar –en general- mejor parado que mucha gente. Además, los tiempos tampoco te dan la oportunidad de cultivar mucho. Estoy con mucha gente, es mi carácter, la parte social que le llaman (pronunciado bien arrastrado), también es mi trabajo. Yo le sé la vida a medio Santiago”.

-¿Cuáles son esos deportes de alto riesgo que practicas?
“Moto, karting (tuve más de un accidente), ahora enduro, que también es un poco extremo, pero me lo tomo más de paseo. Si me dicen que baje un río, lo hago, me tiraría en Benji, me encanta el rafting.. No hice parapente, porque le daba miedo a la Vero y paracaidismo tampoco, porque las clases eran los sábados, que es el día que más produzco”.

-¿Te gusta leer?
“La Verónica me ha hecho leer”.

-Te tienen cortito.
“No. Yo te dije que tengo una compañera y si ella está leyendo, no tenemos televisión en la pieza, llego al lado y me pongo a leer. También me encanta ir a las librerías cuando salimos, pero tengo poco tiempo.
“Leo de todo, que sea entretenido. Ojalá existieran revistas “Muy interesante” de todos los temas, porque soy un tipo que me gusta saber harto de todo”.

-¿Frustraciones?
“Haber sido músico, pero toco piano, toco bastante bien la flauta traversa, el saxo. Tengo muy, muy buena la oreja, así que pongo jazz y toco al lado. Antes no tenía plata para estudiar y ahora no tengo tiempo”.

-¿Hay algo que no hayas hecho y que quieras hacer?
“Nada, tendría que ponerme siútico y decirte la paz mundial. Tal vez escribir un libro, pero lo voy a hacer. Mi deseo era la Escuela y ya salió”.

Una vez más la ayuda llega desde su señora que le recuerda un proyecto que tiene en mente: un museo de autos. “Quiero hacer un museo del automóvil nacional, donde estén los Fiat 600, las Citrolas, el Peugeot 404, los 125, los Minis. Poner los autos con una foto de la época a la que corresponden, una suerte de recorrido por la historia del país a través de los autos. Que los papás vayan con sus hijos y les cuenten en el auto que pololeaban, sus recuerdos, todo lo que ha muerto en el olvido; también motos, la cuca de los pacos, las primeras ambulancias”.

-¿Proyecciones?
“No sé, porque a todo le digo que sí”.

-¿En qué minuto haces tanta cosa?
“Soy un convencido que cuando uno tiene ganas para todo hay tiempo. Por ejemplo, pololeo todo el tiempo con mi señora. A veces, es la gerente de operaciones, pero siempre es mi niña, siempre estoy pendiente de ella”.

-¿Cocinas?
“Me encanta cocinar, innovar, me gusta mucho más que a la Vero. Además de la suerte que tengo de comer en restoranes varias veces a la semana. Me encanta ‘El Alma’, ‘Cuero Vaca’, ‘Squadritto’, voy a probar ‘Nolita’. Es tarea también, porque tengo que tener tema para los clientes”.

-¿Vicio privado?
“Los autos deportivos… tanto que cada vez que un carabinero me para, me comenta ¡ Ehh, a usted se le sube cualquier mina...!

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