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Ejercicios de balance y fuerza recuperan la plasticidad corporal

A través de ejercicios adaptados del ballet y entrenamientos funcionales, los mayores pueden ir mejorando su condición física, para así recuperar agilidad y autonomía en sus movimientos.

23 de Septiembre de 2008 | 09:47 |
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Una de las dificultades frecuentes de los adultos mayores es la pérdida gradual de algunas habilidades que antes poseían en forma natural, como la resistencia, la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad.

El proceso de envejecimiento, sumado al efecto de algunas enfermedades como la artritis, la artrosis u otras patologías, va generando esta menor movilidad, que en algunos casos también se manifiesta con rigidez.

Para el geriatra Juan Carlos Molina, del Hospital Clínico de la U. de Chile, "todo ejercicio repetido continuamente refuerza los músculos, evitando que se vayan achicando o, simplemente, que desaparezcan".

Según el especialista, para recuperar la plasticidad corporal es recomendable practicar actividades como baile, yoga, tai chi, natación o Pilates, que permiten tonificar los músculos, junto con elongarlos.

Además, existen programas específicos para los mayores. Hace casi 25 años que la bailarina Gabriela Muñoz adaptó algunos ejercicios de la danza clásica para crear un innovador programa de recuperación para la tercera edad.

Con música clásica de fondo, la bailarina dirige una rutina de ejercicios pausados y continuos, donde se van estirando los brazos y las piernas alternadamente. También se trabaja el balance y la postura corporal para enderezar la columna.

"El programa es un tipo de gimnasia terapéutica donde se trabaja en forma grupal y también individualizada, según la propia capacidad de la persona", explica la profesora, que imparte sus clases en el Polideportivo de Ñuñoa.

La clase también permite a los adultos mayores tomar más conciencia del cuerpo, realizar una actividad de expresión corporal, además de compartir con otros mayores en un ambiente de camaradería.

Otra manera de recuperar el movimiento es realizar una terapia específica. Para Alejandro Mercado, kinesiólogo gerontológico del Centro de Medicina, Ejercicio, Deporte y Salud (MEDS), uno de los mejores entrenamientos para los adultos mayores es mejorar el balance corporal, con el objeto de evitar las caídas.
Para ello se pueden realizar ejercicios sobre una espuma de alta densidad, pues al pararse sobre ella genera una sensación de inestabilidad. De esa manera, el paciente debe trabajar su equilibrio a través de movimientos como flectar las piernas, alcanzar objetos o cerrar los ojos, para una mayor dificultad.
Testimonios
Alejandro Ojeda (67): "Sufrí el síndrome de Guillain-Barré, que me dejó con gran rigidez. Con kinesiólogos y el programa de recuperación física he mejorado considerablemente mi movilidad. Dejé la silla de ruedas y ahora camino sin apoyo".
Lucy San Juan (69)
"Hace años que tengo artrosis y artritis, por lo que el simple hecho de caminar me costaba y me producía mucho dolor, pero la terapia me ha devuelto el movimiento de las articulaciones y me siento mucho más ágil y animada".

Para descomprimir las articulaciones afectadas por la artrosis también se pueden hacer movimientos de péndulo con las piernas, lo que ayuda a ir recuperando la plasticidad.

"A través de ejercicios funcionales, vamos estimulando el aprendizaje motor del individuo, de manera que pueda volver a ejecutar actividades cotidianas como caminar sin bastón, levantarse de la silla con agilidad o andar en bicicleta", explica Alejandro Mercado.

Pero para ello también es importante la actitud anímica del paciente; es decir, que los mayores tengan el propósito de mejorarse, por ejemplo, para recuperar su autonomía, pasear con los nietos o volver a conducir su automóvil.

Estar activo

Para Sergio Carrasco, director de la Escuela de Educación Física de la U. Central, que este fin de semana organizó un Encuentro Internacional de Motricidad en la Tercera Edad, es vital que los mayores se mantengan activos.

"Hay que erradicar el sedentarismo y practicar ejercicio al menos dos veces por semana, o bien realizar actividades como subir escaleras".

Marcela Mascayano, fisiatra especializada en geriatría de la Clínica Los Coihues, también recomienda caminar al menos 30 minutos diarios para romper el círculo vicioso de la inmovilidad, que puede ir generando rigidez.