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Chilenas podrán recolectar sus células madre en casa

Un kit de uso doméstico permite recoger el flujo menstrual, el cual es congelado de forma similar a la sangre del cordón umbilical.

10 de Noviembre de 2010 | 10:42 | Por M. Francisca Prieto, Emol
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El ex futbolista Iván Zamorano, el animador Julián Efelbein y la intendenta del Biobío Jacqueline van Rysselberghe son algunos de los chilenos que han decidido congelar las células madre extraídas del cordón umbilical de sus hijos, para poder contar con ellas en caso de que a futuro deban enfrentar enfermedades como la leucemia.

Hasta hace poco otras formas de obtenerlas eran a través de la médula ósea o de la sangre periférica de los adultos. Sin embargo, hoy se sabe que el flujo menstrual también contiene células madre, las cuales -según explica la doctora Julie Allickson, vicepresidenta de Operaciones y Laboratorio de Cryo-Cell International,- son indiferenciadas, es decir, pueden convertirse en distintos tipos de células: grasas, cardíacas, óseas, nerviosas, etc. "Esto les da mucha más versatilidad", afirma.

Por esta razón, en 2007 la empresa estadounidense introdujo Célle, un kit de uso doméstico que permite a las mujeres recoger su flujo menstrual para posteriormente congelar las células madre presentes en él y conservarlas para el futuro. El primer país en acogerlo fue, obviamente, Estados Unidos. Posteriormente fue lanzado en China, Italia, Panamá y Venezuela, entre otros, y hoy está presente en Chile.

Según la doctora Allickson, el almacenamiento de las células madre menstruales es un complemento a la conservación de la sangre del cordón umbilical. "Es una oportunidad de proteger a la vez al bebé y a la madre, porque la sangre del cordón es 100% compatible con el bebé, al igual que la sangre menstrual con la madre", sostiene.

Eso sí, es importante tener claro que se trata de una inversión para el futuro, ya que, a diferencia de lo que ocurre con las células madre obtenidas del cordón umbilical, todavía no existe una autorización para utilizar en terapias las que provienen del flujo menstrual.

"Estamos haciendo estudios preclínicos de segundo nivel para determinar la funcionalidad de las células, de manera que las mujeres están almacenando porque creen en el potencial que tienen", señala la especialista.

De hecho, la mayor parte de las mujeres que han decidido conservar las células madre menstruales, también han almacenado las del cordón umbilical de sus hijos, es decir, tienen una cierta educación al respecto. La otra parte corresponde a mujeres que se acercan a la menopausia o se someterán a una histerectomía (extirpación del útero), por lo que no tendrán la oportunidad de hacerlo a futuro.

Cómo funciona el kit

Para recolectar la muestra de flujo menstrual, Célle incluye una copa o tubo especial de silicona que la mujer debe utilizar en reemplazo del tampón o toalla higiénica.

Cuánto cuesta y dónde comprarlo
El kit Célle tiene un valor aproximado de $500 mil, lo que incluye el procesamiento de las muestras y el almacenamiento por un año. Luego anualmente se debe pagar alrededor de $65 mil por su mantención.

Para adquirirlo hay que contactarse con la oficina de Cryo-Cell en Chile, la que se encarga de todo el proceso de entrega y luego de su traslado a Estados Unidos.

Según explica Zoe Corretjer, directora de Mercadeo de Cryo-Cell para Hispánicos y Afiliados de América Latina, la copa o tubo especial se introduce en la vagina, donde debe permanecer por un período de dos a tres horas de manera de recolectar el mayor volumen de flujo menstrual posible. Posteriormente, éste se vierte en contenedores -también incluidos en el kit- en los que hay antibióticos que controlan cualquier contaminación de la muestra que pudiera ocurrir durante la recolección.

El proceso en total se extiende por unas cinco o seis horas, ya que es necesario tomar dos muestras: una para criopreservar en vapores de nitrógeno a -196 grados Celsius -tal como se hace con la sangre extraída del cordón umbilical- y la otra para ser analizada e identificar si la mujer presenta alguna infección.

Cuando las muestras están listas se guardan en un cooler con bloques de hielo y se envían al laboratorio de Cryo-Cell en Estados Unidos. Esto debe ocurrir en un lapso no mayor a 48 horas. "Hay arreglos previamente hechos con diferentes compañías de transporte que aseguran que las muestras lleguen a Estados Unidos a la mayor brevedad posible", afirma Corretjer.

¿Es posible saber si la recolección se hizo bien? La doctora Julie Allickson sostiene que sólo habrá certeza cuando las muestras lleguen a su destino final y los especialistas realicen un conteo de las células. "Si no es así, el laboratorio se comunica con la clienta y le hace saber que necesitará una muestra extra para mantener los niveles de calidad", explica. Para esto -añade Zoe Corretjer- un nuevo kit de recolección Célle es enviado a la mujer.

Según la doctora Allickson, hay dos factores importantes que deben ser tomados en cuenta en todo este proceso: la temperatura y la asepsia. En el caso de la primera hay que considerar que la vagina no es una zona estéril, por lo que siempre habrá una pequeña dosis de contaminación asociada a la recolección. Y sobre la segunda, la especialista señala que para tomar las muestras es necesario que la mujer tenga su cuerpo limpio, que utilice toallas antisépticas y que la copa en la que se recolecta el flujo menstrual esté esterilizada.

Asimismo, agrega que lo mejor es realizar la recolección del flujo en los tres primeros días de la menstruación.

Lo que todavía las investigaciones no han determinado es si es que hay una edad más o menos adecuada para guardar las células madre menstruales. "Aún no hay estudios que demuestren si la menarquia (primera menstruación) tiene células iguales o diferentes a las de una mujer que se acerca a la menopausia", afirma Allickson.

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