Conoce los pasos simples para ser feliz

Un movimiento inglés se propuso motivar a la gente a que realice actos prácticos y sencillos para ser más feliz y, a su vez, hacer felices al resto. Aquí te enseñamos algunos de sus pasos.

30 de Septiembre de 2011 | 16:40 | Emol
Francisco Olea, El Mercurio.
Después de todos esos esfuerzos por mantener una vida sana, amena, donde los seres queridos estén bien y no les falte nada, no hay otro objetivo que la felicidad. Es una meta simple, a vecen impagable, pero que en el día a día puede parecer inalcanzable.

Pero “si la montaña no viene a Mahoma” hay que tomar cartas en el asunto. O en palabras más claras, como lo dijo el Dalai Lama, “la felicidad no es algo hecho, viene de nuestras propias acciones”.

Es por esto que tres ingleses crearon nada menos que un movimiento para crear felicidad, Action for Happiness, que desde el año pasado ha estado entregando consejos prácticos para ser feliz.

Entre sus miembros, ya cuenta con personajes como el propio líder tibetano y la actriz Goldie Hawn, y la idea es que cada uno se comprometa a realizar actos que generen un bienestar en cadena para así tener una sociedad más feliz.

“Todos queremos ser felices y que la gente que amamos también lo sea. Felicidad significa sentirse bien con nuestras vidas y esperar que ese sentimiento continúe. La infelicidad significa sentirse mal y esperar a que las cosas cambien”, comentó Lord Rochard Layard, un profesor de Economía, quien, junto a Geoff Mulgan y Anthony Seldon fundaron el movimiento.

Los tres basaron los pilares de su grupo en tres factores que, a veces los seres humanos olvidan, como el hecho de que todos “podemos influir en nuestra felicidad y en la de la gente que nos rodea”. Otros principios son “priorizar las cosas que causan felicidad” -esto significa que las personas que nos rodean, y nuestra salud mental y física, están antes que las cosas materiales o las satisfacciones egoístas-, y “ayudar a los otros como una forma esencial de crear una sociedad mejor”.

“Existe una amplia gama de acciones probadas que se pueden realizar para aumentar la felicidad de nosotros y del resto. Aunque está en parte determinada por factores que escapan a nuestra voluntad –como nuestros genes y circunstancias-  nuestra felicidad se ve afectada significativamente por las decisiones que tomamos y la manera en que escogemos reaccionar ante las cosas que nos suceden. La felicidad es contagiosa, así que cuando nos sentimos bien ayudamos a los que nos rodean a que estén mejor”, asegura su sitio web.

Allí también se entregan cincuenta consejos para aportar con un granito de arena a la causa del propio bienestar y del resto. Algunos de ellos son:

1.- Dale las gracias a las personas que te han ayudado: Según las investigaciones científicas, agradecerle a la gente que nos ha ayudado y decirles por qué estamos en deuda con ellas, aumenta la felicidad. “La gente que le escribió una carta de agradecimiento a una persona, y la compartió con ella, experimentó un inmediato aumento en sus sentimientos positivos y fueron más felices y menos depresivos hasta un mes después de hacerlo”, se explica en la página, donde se invita a tomar hoja y papel y escribir nuestra propia carta.

2.- Encuentra cada día tres cosas buenas que hayan pasado: Siguiendo un poco la idea del consejo anterior, el tema de hacerse conciente de las cosas buenas que ocurren es fundamental para ser felices. Y en este punto, lo que se pide es que cada noche se dediquen unos minutos a pensar en tres cosas buenas que ocurrieron durante el día. Estas pueden ser tan simples como un plato rico de comida o un momento gracioso o un paisaje lindo que se observó.

La idea es escribir cómo ocurrió y por qué hizo sentir bien. Pasada una semana, se deben leer las cosas escritas y fijarse en lo que se siente al recordarlas.

3.- Esfuérzate por una buena causa: Si bien donar dinero a una obra de caridad es un acto noble, no se compara con la sensación de destinar tiempo y energía en ello. Escoger una causa que defender no solo entrega la alegría de ayudar a otros -y a su vez mejora la calidad de vida, y aumenta la felicidad de los ayudados- sino que permite también ser parte de algo más grande, lo que entrega una motivación en el día a día.

Es importante escoger un tema que realmente apasione y que, por ende, saque lo mejor de cada uno. Puede ser una fundación, ONG, o grupo solidario que entregue ayuda a enfermos, a las minorías, a sectores vulnerables, al medioambiente, etcétera.

4.- Haz cosas por el resto: “Estudios recientes acerca del funcionamiento cerebral han confirmado que estamos programados para el amor y la compasión. Así que no todo se trata del éxito individual; nuestra comunidad y sociedad prosperan cuando la gente se preocupa por el otro”, señala el sitio web.

Allí se propone un “plan de bondad”, que consiste en hacer una lista de actos generosos que se puedan hacer con el entorno, y que no necesariamente tengan que costar dinero. De esta manera será más fácil llevarlos a la práctica cuando se presente la oportunidad.

También se menciona tener un “día de bondad”, tal vez uno a la semana, donde se realicen al menos cinco actos buenos con personas diferentes. La idea es que al finalizar la jornada se reflexione acerca de cómo se sintió el actuar de esa manera. Asimismo, se hace un llamado a realizar buenas acciones en familia o con el grupo de amigos.

5.- Escribe tus sueños para el futuro: Tener los objetivos claros en la vida permite fijar cuáles son las cosas importantes para uno y fijar la energía en dirección a alcanzar esas metas y así, sentirnos más felices.
Es por eso que se recomienda darse 20 minutos al día para imaginar el futuro (5 o 10 años más adelante), con todos los sueños que se esperan que estén realizados para ese entonces, gracias al esfuerzo y talento propio. La idea es visualizar los objetivos ya concretados en todos los aspectos de la vida, y escribirlos en una hoja o en el computador.

Tras repetir esto al menos por cuatro días, se deben revisar las anotaciones y reflexionar acerca de las prioridades y en cómo se hará para alcanzarlas.

6.- Comprende las necesidades del resto: “Compartir nuestros pensamientos y necesidades y escuchar los del resto es fundamental para crear relaciones cercanas y para hacernos sentir valorados y comprendidos”, se menciona en Action for Happiness.

Por eso, en el caso de que nos enojemos con alguien por algo que hizo, es preciso ser conciente de los prejuicios que surjan hacia la persona por su comportamiento; “es malo, egoísta, un inmaduro”, por ejemplo. En cambio, sería mejor reemplazar esos pensamientos por la empatía, y tratar de entender las necesidades del otro.

Es importante ver los hechos desde un punto de vista más objetivo, y para eso hay que analizar el asunto con calma y sin ira; saber expresar los sentimientos negativos y las propias necesidades que surgieron tras el mal momento, como pedir que se disculpen para confiar en que el otro está realmente arrepentido.

Lo mejor es ser claros y no agresivos cuando se plantea el tema y tener siempre presente que la otra persona tiene incluso las mismas necesidades de afecto y perdón.

7.- Aprende a meditar: La meditación es una milenaria práctica que, por donde se le mire, es altamente recomendable para la salud mental, física y, por ende, para aumentar la felicidad.

Además, es gratis y solo requiere las ganas y la constancia, ya que si se realiza todos los días, se podrán apreciar los resultados positivos. Tendencias y Mujer publicó hace un tiempo los pasos básicos para practicar la meditación en solo cinco minutos.

8.- Conoce más a tus vecinos: La unión hace la fuerza y eso también se aplica a la felicidad. Por eso, otro punto que ayudaría a aumentar caritas felices a la vida es crear nexos en el barrio, acercarse a los vecinos, de manera de sentir esa sensación de pertenencia con el lugar en el que se vive y la protección que entrega el tener buenos lazos alrededor de nosotros.

No hay para que hacer grandes gestos para acercarse al entorno. En Action for Happiness dan algunas ideas de lo que se puede hacer, como simplemente atreverse a mirar al vecino que siempre pasa por fuera de la casa y saludarlo. Y ojalá, presentarse y ofrecer ayuda para cuando él la necesite. “Dar apoyo y recibirlo de otros aumenta nuestra felicidad y bienestar”, comentan en el sitio.

9.- Interesarse y celebrar las cosas buenas que les sucede al resto: Psicólogos aseguran que la manera en que reaccionamos cuando una persona nos cuenta algo bueno que le pasó, es incluso más importante que la forma en la que actuamos cuando nos cuenta una mala noticia.

La razón se debe a que al mostrar interés y entusiasmarse con las alegrías del entorno, le permite al resto sentirse comprendidos, considerados e incluso les ayudará a revivir la experiencia y sentirse más alegres.

No requiere mucho tiempo ni energía prestar oídos a lo que un ser querido nos cuenta, y no se pierde nada si se le pide que explique el suceso con lujo de detalles para así, recibir también su felicidad. Aquí todos ganan.

10.- No te prohíbas el pedir ayuda: Ya sea al vecino, a un amigo, familiar, a la pareja o a profesionales si es necesario, no se debe negar a uno mismo la facultad de pedir ayuda cuando las cosas van mal. A veces, la arrogancia, la vergüenza o la testarudez no permiten que la felicidad comience a entrar en la vida.

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