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La cruda realidad de las madres que beben más de la cuenta

Un estudio realizado en Gran Bretaña demostró que las madres tienen problemas serios con el alcohol.

27 de Diciembre de 2013 | 14:57 | Emol
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Una pequeña investigación realizada por la cadena televisiva independiente, ITV y su programa matutino, This Morning, que entrevistó a 1.000 madres, descubrió que el 40% de ellas, consume tragos y cervezas dos a tres veces por semana y que el 15% de este universo, reconoció tomar en presencia de sus hijos y varias veces a la semana.

Esta realidad es preocupante porque el vínculo entre maternidad y alcohol no es una relación sana sino que todo lo contrario, es autodestructiva y muy problemática. Y porque además, la visión que se forman los niños del consumo de alcohol al ver a sus madres hacerlo es de normalidad.

Es que en el país europeo se bebe. Estudios anteriores confirman la adicción de los adolescentes, pero poco se sabía respecto a que el alcohol había invadido el estrato maternal.

Las malas cifras del estudio continúan.

Un cuarto de ellas, el 28% de las madres, con hijos menores de 18 años, confesó haber estado borracha en presencia de sus pequeños. Mientras que otro cuarto, admitió haberse intoxicado, poniendo en riesgo su salud y seguridad.

Además, una de cada seis, reconoció haber sufrido resaca cuando cuidaban a sus niños.

Otra de las preguntas que llamó la atención al programa de televisión inglés fue las circunstancias en que se bebe. Para sorpresa, el 33% dijo que no sólo toma socialmente, sino que además, cuando está sola.

“Si bien la mayoría es consciente de los peligros del consumo excesivo de alcohol es chocante ver estadísticas como éstas que demuestran que muchas madres están bebiendo tanto que se sienten culpables, e incluso, admiten que han puesto sus vidas en riesgo”, comentó el editor del programa Adam Vandermark en una entrevista publicada en el Daily Mail.

Agregó, que este estilo de vida se debe analizar y reflexionar porque “parece que estamos olvidando los peligros a largo plazo que produce el alcohol”.

Abuso de alcohol

La realidad inglesa no difiere a las investigaciones realizadas por la OMS, que estiman que 55% de la población general, presenta algún nivel de consumo de alcohol. Su abuso es declarado como un problema importante de salud, pues se sabe que genera consecuencias que disminuyen las expectativas de vida, al originar enfermedades como cirrosis hepática, cáncer de hígado y cáncer de esófago.

Además, se sabe que el consumo abusivo crea dependencia, es causa de accidentes y el punto de partida de la violencia familiar. Por estos motivos, la encuesta inglesa a pesar de no ser una muestra poblacional, denota una situación preocupante.

Y es que otro dato más da cuenta que la mitad de las entrevistadas no está dispuesta a dejar el alcohol, aún cuando reconocen los problemas asociados al consumo de alcohol y admiten sin mayor reflexión, que no harán nada para cambiar, solo sentir culpa. Y, sí es que…

Sobre las causas que originan el consumo, el estudio encargado por la televisión inglesa, determinó que el 36% de las personas examinadas lo hacían para aliviar el estrés que les causa sus actividades laborales. Entretanto, poco menos de un tercio reveló que beben para contrarrestar el estrés que les genera cuidar a los niños, sus propios hijos.

Un escape, un mal ejemplo

Para el doctor Daniel Martínez, vicepresidente de la Sociedad de Neurología, Psiquiatría y Neurocirugía de Chile, y experto en adicciones (www.solepsyn.cl), la encuesta se explica, por el hecho de que socialmente, el tomar alcohol se ha instalado como una forma de desconectarse de la realidad.

“Sin ánimo de generalizar, he visto que las mujeres que consumen tragos lo hacen para disminuir angustias, estrés, o desconectarse de las penas ya que el abuso de alcohol también está asociado a cuadros de depresión”, afirma.

Agrega que lo preocupante es que esta desconexión se hace con “algo” externo y no solo con tragos sino que a veces, se realiza a través de excesos de comida, o consumo de drogas, juegos y hasta compras compulsivas.

“En el fondo lo que hacen es consumir algo externo para tranquilizar un malestar que es interno”, explica. En ese sentido, el doctor Martínez indica que la alerta se debe encender cuando las madres beban esporádicamente pero en altas cantidades o todos los días, en bajas dosis, ya que cualquiera de las dos situaciones, muestra una relación problemática con el alcohol.

“Si me embriago no voy a estar consciente de todos cuidados que debo tener con los niños, tendré conductas impulsivas, y lo más preocupante, es que pondré en riesgo mi seguridad y la de mi hijo”, advierte.

Por lo tanto, la recomendación del especialista es a no consumir alcohol y manejar alternativas internas para sostener y resolver las situaciones que provocan estrés, tristeza, sentimientos de vulnerabilidad y alcoholismo. Es decir, aconseja buscar alternativas personales, relaciones y naturales.

“Las personales son indagar en las causas del problema, enfrentarlo y solucionarlo. Relacionales, tener vínculos saludables, conversar, hacer panoramas y pedir ayuda. Mientras que naturales, tienen que ver con hacer deporte, aprender técnicas de relajación, autocuidado, respiración, meditación y mantener el contacto con la naturaleza”, anima.
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