EMOLTV

En el baño y al comer: Los espacios donde los chilenos más usan su smartphone

Una encuesta quiso saber cómo es el comportamiento nacional respecto al uso de los celulares, y reveló cómo este aparato se ha transformado en parte esencial de nuestras vidas.

26 de Enero de 2016 | 12:19 | Emol
imagen

La encuesta fue realizada a 497 personas de entre 15 a 45 años.

AFP
SANTIAGO.- Más de la mitad de los chilenos (55%) prefieren que se les queden las llaves en la casa, antes que el celular, un 50% revisa el celular sin que éste suene y un 45% lo mira automáticamente después de tener relaciones sexuales con su pareja. Las cifras reveladas este martes por la encuesta Entel-Nomofobia, realizada en conjunto con GfK Adimark, reflejan cómo el Smartphone se ha trasformado en un elemento primordial del día a día, siendo a veces llamativa la aparente dependencia que existe hacia él.

Tras encuestar a 497 personas de entre 15 a 45 años, se dedujo, por ejemplo, que casi el 60% de las personas prefieren devolverse a sus hogares para ir en busca del smartphone que se les quedó, y así, utilizarlo como aparato elemental de comunicación y entretenimiento; ya que las principales app de uso son Whatsapp y Facebook.

Y mientras un 39% de chilenos es amonestado por su pareja para que deje de mirar el celular un rato, a un mismo porcentaje le da lo mismo ponerse a revisar sus notificaciones de Facebook y mensajes de Whastapp en misas o funerales. Incluso hay un indiferente 22% que hace lo mismo en sus citas con el doctor o el siquiatra.

Con todo, la mayoría sigue usando el Smartphone en la soledad del baño (69%), aunque un 42% dijo hacerlo también mientras come –y se desconoce si eso es estando solo o acompañado-. Y en cuanto a momentos del día, un 90% dijo revisar el celular antes de dormir, y un 76%, al salir de la cama.

La la directora de comunicaciones de GfK Adimark, Catalina Correia, comentó en la presentación de la encuesta, que en la mayoría de las preguntas, las mujeres aparecieron como las más dependientes del smartphone.

“Esto puede deberse a que, en general, las mujeres somos más comunicativas y es importante para nosotras poder mantener un contacto cotidiano con todas esas microcomunidades o microentornos que forman parte de nuestra vida: nuestra pareja, nuestros hijos, los apoderados del colegio de los niños, la familia extendida, la gente de la oficina, las amigas de la vida, por nombrar solo a algunas”, explicó.

“Sin embargo, los datos son un llamado de atención importante. Hay que preguntarse si tiene sentido estar tan preocupados de mantener un contacto o vínculo con quién está detrás del teléfono en desmedro de las personas con las que estamos frente a frente. Creemos que la respuesta es no”, concluyó Correia.