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Coleccionista de sonidos: Carolina Tres Estrellas

Junto a su marido, Edi Pistolas (Eduardo Henríquez), decidieron iniciar un nuevo proyecto, Nova Materia, que hoy presentarán en Chile por primera vez en la celebración de los 21 años de La Perrera.

22 de Abril de 2016 | 15:48 | Por Natalia Ramos R., Revista Viernes

¿Qué tan fácil es tomar un receso de una banda que les dio tanto, como Pánico?
La verdad es que era necesario. Nos dio mucho, pero también tomó mucho. Edu y yo siempre fuimos motores de Pánico en todos los sentidos. Después de un tiempo, hay automatismos que se instalan y ya no teníamos tantas ganas de eso. Obviamente es raro al principio, pero por ahora está bien así.

¿Cómo surgió Nova Materia y cuál es la búsqueda que representa para ustedes?
Después del último disco que hicimos con Pánico, hemos trabajado bastante en películas y en distintos tipos de ilustraciones sonoras. Esta experiencia nos llevó hacia nuevas ideas gracias al intercambio y al trabajo con los realizadores o artistas con los cuales colaboramos. Me interesa cada vez más la fuerza de la música como sugestión, metáfora o, simplemente, la capacidad que tiene de llevar al público hacia su propia imaginación. Por eso tenemos letras abstractas y pocas, por el momento.

Es primera vez que presentan Nova Materia en Chile. ¿Qué recepción crees que tendrá en un público más bien nostálgico por el sonido de Pánico?
¡Ah! Vamos a ver. Me imagino que habrá de todo... Pánico también tuvo sus ciclos y públicos variados. De un disco a otro hemos experimentado distintos sonidos. Pero el interés de hacer música, para mí, es estar conforme con tu propio trabajo y poder defenderlo. No tratamos de seducir al público. Hacemos lo que nos parece necesario y, ojalá, otra gente se sienta identificada con estos sonidos. Igual, Nova Materia lleva su lado Pánico. No me parece inconsecuente ni un cambio drástico de onda.

Hoy tocarán en La Perrera, ¿qué recuerdos tienes de este lugar?
Recuerdo a La Perrera cuando empezó, yo vivía en Santiago entonces. Era muy cool por su lado okupa. Me gustaba eso de hacer las cosas con pocos medios simplemente porque había que hacerlas. Tengo recuerdos de varios recitales y también de espectáculos de teatro callejero y performances múltiples. Hace años que no voy, parece que cambió bastante. Estoy muy contenta de presentar a Nova Materia en La Perrera porque me parece que el lugar le va muy bien al público.

Tus búsquedas musicales siempre son junto a Edi Pistolas, quien además es tu marido. ¿Cómo lo haces para mantener ese espíritu creativo en pareja? ¿No te dan ganas de explorar de manera individual?
Sí, claro. Sólo me falta tiempo... Más que explorar de manera individual, sigo interesada en todo tipo de colaboraciones. Digamos que para mí ya es más interesante compartir y enriquecerme con intercambios que comprobar que puedo hacer otra cosa sola. Me da igual porque lo que cuenta es el resultado y no el motor.

¿Cómo te complementas con Edi?
Generalmente, tenemos de manera natural la misma manera de conceptualizar una composición. Es decir, hacia dónde va. Después, cada uno tiene sus especialidades como instrumentista. Por ejemplo, yo tengo un modo más intuitivo de componer en rítmica, aunque en Nova Materia él esté a cargo de las programaciones. Igual, no nos hacemos tantas preguntas, pero sabemos más o menos cuál es el territorio de cada uno sin que esto implique que el otro no pueda intervenir. De hecho, lo mejor sale allí muchas veces. Fuera del lado rítmico, me encanta la improvisación, aprovechar lo que no debería haber pasado musicalmente para, justamente, reutilizarlo después.

Con Edi están radicados hace años en Francia. ¿Cómo viviste los atentados de noviembre y cómo estos hechos incidieron en la vida cultural francesa?
Fue bien paranoico. Estaba en un recital viendo a Fiodor Dream Dog. Como no se sabía dónde andaba uno de los chicos terroristas, no sabíamos si escapar o encerrarnos... No es muy agradable lo que pasa en Europa últimamente. Aparte de los atentados -que ya existen desde hace mucho tiempo-, también hay un clima de ansiedad frente al futuro que hace daño, que lastima. Hay terror a los cambios, pero existe la certeza de que no se puede seguir de esta manera en muchos ámbitos. Puedo decir, eso sí, que tengo mucha fe en los que vienen. Tienen todo por hacer y creo que la mejor manera de enfrentar este periodo, un poco oscuro, es actuando. Existe un millón de posibilidades, eso es mucho más interesante de lo que ya existe y se está desmoronando.

BUSCANDO EL SILENCIO


¿De qué manera algo que para otros puede ser un ruido, para ti puede ser un sonido digno de formar parte de una canción?
Es que los sonidos que usamos no son ruidos, son musicales. Percutidos, melódicos, también traficados para guardar su calidad orgánica y llevarlos a una composición. He querido trabajar con materiales naturales o industriales, me parece que esos sonidos fueron olvidados durante mucho tiempo en la música popular. Creo que llevan una carga muy fuerte y subjetiva que es muy interesante. En particular, este aspecto de Nova Materia viene igualmente de la experiencia sonora de la película “Pánico, la banda que busco....”, dirigida por James Schneider y filmada en el desierto de Atacama. Ahí empecé a trabajar con estos materiales.

¿Cuáles son los sonidos que más te gustan de la vida diaria?
El sonido de la calle al amanecer. Soy bien ciudadana, aunque me encanta el campo. Tiene algo reconfortante.

¿Qué te pasa con el silencio? ¿Lo disfrutas?
Sí, también lo disfruto, pero no demasiado tiempo y dependiendo de la situación. Me gusta el silencio en la naturaleza, no en casa o con oscuridad...

¿Por qué?
Porque no es algo natural. Para mí es el resultado de una voluntad de abstracción de lo que te rodea y me pone nerviosa. Pero el silencio no existe, en todo caso.

¿Cómo es para ti volver a Chile cada vez?
Me encanta cada vez que vuelvo. Me parece que, globalmente, Chile está cada vez más activo y eso me gusta. Ahora debería quedarme más tiempo aún. Siempre se hace corto...

¿Cuáles son tus planes para esta estadía?
En estas tres semanas quiero aprovechar de ver nuevos sitios en Santiago que no conozco, como La Nave, en Yungay. Ahora disfruto cada vez más viajar a regiones, ya que encuentro que Santiago está un poco saturado. Voy a tratar de ir lo más al sur posible esta vez. Quiero ir donde pueda encontrarme con el silencio.


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