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"Música para el Alma", la iniciativa que lleva música a los hospitales

La idea surgió en Argentina, por una connotada flautista que, antes de fallecer por cáncer de mama, quiso fundar una orquesta que alegrara a los enfermos. Sus representantes estuvieron de gira el año pasado por diversos hospitales de Chile.

26 de Mayo de 2016 | 11:03 | DPA/Emol
BUENOS AIRES.- En medio de un sinfín de colas para pedir turnos, madres que entran con sus niños en brazos y mareas de gente subiendo y bajando escaleras para retirar exámenes médicos, de pronto y a media mañana de un día normal del Hospital Dr. Cosme Argerich de Buenos Aires, comienzan a resonar violines afinando, cuerdas graves de contrabajo y alguna voz vocalizando.

Muchos se acercan al hall central del hospital atraídos por la curiosidad, y sin defraudarlos, lo que ven es excepcional: una orquesta de músicos profesionales desenfunda sus arcos y vientos y, de un momento a otro, tras ubicarse en la sala de espera, va llenando los pasillos del hospital con música de Giuseppi Verdi, W. A. Mozart y otras composiciones clásicas.

Su iniciativa lleva el nombre que se lee en las poleras de los integrantes de la orquesta: "Música para el Alma". Y surgió de la flautista María Eugenia Rubio, quien falleció a los 34 años por cáncer de mama, el año 2011. Y antes de morir, quiso fundar una orquesta que llevara, a través de la música, la esperanza a los hospitales.

El hall se va colmando de gente con mascarillas que escucha atenta, mientras otros acomodan sus muletas, ponen sus sillas de ruedas en primera fila y transforman el recinto en una sala de conciertos. Hay enfermeros, médicos, pacientes, acompañantes, todos raptados por el hecho inesperado.

Omar, un inmigrante peruano que escucha sumido en el silencio, cuenta que estuvo mucho tiempo internado. "Estuve solo, muy solo. Si no tienes familia o alguien que te diga 'vamos, un día más', se hace muy difícil", dice pensativo. "Yo estaba muy mal. Pero esta música tan bonita me levantó el ánimo, me hizo sentir bien...".

Un respiro para enfermos y médicos


La iniciativa, que ya cuenta con 1.000 músicos profesionales inscritos que se van rotando y trasladan hasta timbales para compartir ese momento con los pacientes, "no solo está dirigida a las personas internadas. También cambia la realidad del profesional de la salud, que quizás está saturado y trabajando muchísimas horas en condiciones no siempre gratas", cuenta Laura Delogu, una de sus promotoras.

"Muchas veces vemos a los médicos y a las enfermeras muy movilizados. En la provincia de Neuquén (Argentina) estuvimos en oncología infantil y los médicos lloraban", recuerda la cantante.

"Con Marta, el concertino de la orquesta, nos ha pasado que en el hospital Tornú le cantamos a una señora que estaba viviendo sus últimas horas", cuenta el barítono Juan Salvador Trupia. "La familia nos pidió que le cantáramos un tango que le gustaba mucho, 'Naranjo en Flor'. La señora no estaba consciente, pero nos explicaban los médicos que aún en estado de inconsciencia el oído sigue funcionando, a nivel cerebral, y fue muy emotivo, porque estaban sus nietos y su hija", recuerda el cantante.

"Después, una de las nietas nos escribió una carta muy linda contándonos que la abuela había muerto al día siguiente, y nos decía cuánto había significado para ellos ese momento. Es compartir una gran intimidad con personas que uno no conoce", reflexiona Trupia, que admite que "le tenía terror a la muerte" por haber pasado de niño mucho tiempo en hospitales, pero que esta iniciativa a él también le cambió muchas percepciones de su propia historia.

"Te das cuenta de que uno puede seguir haciendo mucho si se pone desde una postura más activa en el lugar de ese sufrimiento. Ver a un nene de tres años en quimioterapia es muy duro. Sin embargo, uno puede estar ahí, cantándole una canción, y eso para nosotros es una enseñanza enorme", asegura.

Tras el éxito que tuvo en centros y hospitales de Chile el año 2014, en 2015 el grupo de músicos volvió al país y entre los meses de abril y mayo, se presentaron en distintas instituciones –hospitales, centros del Sename y hogares de ancianos- de Santiago, Concepción y Temuco.