EMOLTV

El azar podría salvar a un niño de 3 años que nació con los órganos fuera de su cuerpo

Las probabilidades de que el menor se topara con quién lo operará para intentar salvarlo eran mínimas y, aún así, el encuentro ocurrió.

13 de Julio de 2016 | 11:38 | Emol
imagen

Ethan Suglo sufre de onfalocele, una rara condición que hace que sus órganos queden fuera del abdomen.

The Independent.
SANTIAGO.- Onfalocele es el nombre del cuadro que enfrenta Ethan Suglo, un pequeño niño de 3 años que vive en uno de los sectores más pobres de Ghana, en África. La enfermedad con la que nació, provoca que sus intestinos y hasta su estómago queden fuera del abdomen, en una pequeña bolsa de piel que arrastra día a día. Una historia que -dada la precariedad del sistema de salud de su país- podría haber tenido un desenlace fatal, y que, en vez de eso, tendrá un final feliz gracias al azar.

Ethan viajará al Reino Unido para someterse a la cirugía que le salvará la vida. ¿Cómo se gestó esto? Según los medios ingleses, fue pura suerte. Hace un año, el doctor David Williams viajó a Ghana a visitar a su hija, que se encontraba haciendo un voluntariado dando clases de inglés y trabajando en una radio local. Fue ahí donde el médico conoció al papá de Ethan, Charles, que también trabaja en la estación.

Williams, cuando se enteró del caso del menor, solicitó examinarlo. Luego de confirmar el diagnóstico y su gravedad, pidió a su esposa Jacquie que lo ayudara a conseguir los más de US$80 mil necesarios para el traslado, cirugía y rehabilitación de Ethan.

Este miércoles, Ethan se someterá a lo que los médicos llaman "una cirugía para salvar la vida y transformarlo". Williams comentó que conoció al niño en julio de 2015: "Me pidieron que echara un ojo a Ethan. Claro que yo imaginé que vería a un pequeño niño africano más, con el estómago hinchado por los parásitos y mal nutrido. Sin embargo, lo que vi me produjo un shock", comentó. El médico agregó que "es un caso muy raro, nunca lo había visto en mis 30 años de carrera; menos en un niño de 2 años".

La primera idea de Williams fue contactar a médicos y cirujanos de Ghana o Nigeria, pero pronto tuvo que aceptar que ninguno de los países contaba con las instalaciones, los conocimientos ni los recursos para llevar a cabo un procedimiento tan complejo.

Tanto él como su esposa dedicaron 12 meses a la venta de pasteles y la organización de maratones comunitarias. El éxito de la iniciativa fue tal, que lograron doblar la meta que se habían impuesto. El dinero sobrante, declararon, irá para ayudar a otros niños con necesidades médicas.