Estaba en Estados Unidos con mi marido, éramos estudiantes, sin ayuda, con tres pesos, cero tiempo y con niños. Ahí, sin saber ni tener mayor conciencia, me enfrenté al tema de qué darles de comer.
Seguramente, muchas mamás se sentirán identificadas conmigo cuando les cuente lo difícil que fue con mi hijo mayor, que ahora entró a IV° Medio. Era enfermo de mañoso, cualquier cosa que le ponía en la comida no le pasaba por la boca, era una pelea constante. Tuve que armarme de paciencia y buscar alternativas que le hicieran la comida atractiva. Sentía que tenía que lograr encantar a este niñito con la comida, y la única forma que encontré era con los colores y presentárselo como un juego.
Me empapé mucho de una cultura de snacks. Mientras que en Chile era normal darles colados hasta el año y medio, allá se planteaba comenzar con finger food, comida para que las guaguas y los niños pudieran comer con la mano, a partir de los 8 o 9 meses. Le ponía arvejitas con choclo y se las comía con los dedos. ¡Por fin! Claro que eso implicaba cocinar todos los días y que la comida fuese fresca.
Cuando llegué a Chile, todo el mundo comía ramitas y papas fritas, mientras que yo le mandaba pedacitos de brócoli a mi hijo porque le encantaban. Tanto llamó la atención, que las mismas profesoras me preguntaban por qué, y yo les respondía que era más rico y más sano. Pero no sólo eso, los niños pequeños no tienen ese sesgo. En el recreo no solo mi hijo comía brócoli, sino que terminaba compartiéndolos con sus amigos. Les llamaba la atención y feliz también lo comían. Claro que a medida que fue creciendo ya fue más difícil, y llegó un minuto en que no quiso más brócoli, porque los otros niños se burlaban.
Comencé a probar con otros tipos de alimentos, tratando de que todas las colaciones fueran saludables, y que por lo menos de lunes a jueves tuviera más control y conocimiento de la calidad y de lo que comían. Eliminé los alimentos procesados, el azúcar o las masas, que sí son un tema grave; también las galletas procesadas, los helados industriales, todo lo que diga que es chocolate y no lo es, los cereales y los embutidos, porque hasta ahora no he encontrado ninguno que no tenga colorantes ni aditivos, y dejé de temer a las grasas. Obviamente hay que ponderar, se puede balancear. De lunes a jueves que se privilegie la alimentación saludable, hecha en casa. El fin de semana se puede tranzar… Ya saben: los cumpleaños, quedarse a dormir donde sus amigos, etc. Ahí uno deja de tener control.
Lo que hoy está comenzando a ser más natural en Chile, como mirar las etiquetas de los alimentos, a notar las calidades y a privilegiar la comida preparada en casa, lo viví de manera inconsciente hace ya 15 años. Hoy me doy cuenta de que eso me marcó mi visión de mamá, educadora y emprendedora. Pero lo más claro que tengo es que significa mucha paciencia, saber que uno se va a equivocar igual, que tarde o temprano (aunque uno no quiera) sus hijos van a comer azúcar o gluten.
Si quieren empaparse más del tema, les recomiendo el libro "Cerebro de pan", de David Perlmutter. Mientras tanto, les comparto estas tres recetas de snacks saludables, para que sus hijos empiecen con el pie derecho un nuevo año escolar.
Carolina Echenique, emprendedora y creadora de Tika.
Torres de Maíz
Ingredientes:- Tortillas Tika Artesan Chips
- Jamón de pechuga de pavo o Jamón Serrano
- Palta
- Queso mantecoso, queso crema, Camembert o cualquier queso dependiendo de las preferencias del niño.
Preparación:Unir las tortillas intercalando los ingredientes o los que más le gusten a sus niños.
Hacer torres con 3 ó 4 unidades de tortillas.
Cuidar de no agregar nada que tenga líquidos y moje las tortillas, así se evita que se pongan blandas rápidamente.
Una vez listas, dejar los cuescos de la palta en agua fría (para evitar que se ponga negra antes que se coman esta colación).
Luego guardar en contenedor plástico para que proteja las torres y les lleguen bien. ¡Fácil, rico y sano!
Popcorn y legumbres asadas

¡Nada mejor que tener a mano legumbres asadas! Un acompañante perfecto para ensaladas, para aplacar ataques de ansiedad, y además son una gran fuente de fibra y potasio. Los popcorn son maravillosos, livianos, simples y ayudan mucho a quitar el hambre con muy pocas calorías.
Ingredientes:- Popcorn Tika POP Oliva y Sal de mar
- Frijoles negros
- Lentejas verdes, rojas o normales (opcional: garbanzo pelados y frutos secos)
- Sal de mar
- Aceite de Oliva Extra Virgen
Preparación:Cocer las legumbres por separado, ya que cada una tiene un punto de cocción específico. Cuidar de que no se pasen, sino sacarlas cuando estén firmes.
Colar las legumbres y mezclarlas bien con el aceite de oliva y sal de mar.
Ponerlas en el horno precalentado a 250º en una fuente para hornear o en la lata con papel aluminio. Hornear por 10 minutos.
Revolver bien y volver a hornear por 10-15 minutos, cuidando que no se quemen en los últimos minutos, sino que sólo queden crujientes.
Probar el sabor y agregar sal si le falta un poco.
Dejar enfriar y guardar en un contenedor plástico bien cerrado.
Finalizar mezclando con popcorn TikaPop.
¡Simple, novedoso, económico y bueno para todos!
Bolitas de Energía Sorpresa

Si necesitas tener algo dulce, pero evitando a toda costa la archi-enemiga azúcar refinada, prueba esto. Te vas a demorar sólo 30 minutos y las puedes dejar guardadas un buen rato cuidando que queden en un frasco hermético para que no se sequen con el aire.
Ingredientes:- 250 grs. de Semillas de sésamo
- 250 grs. de Semillas de linaza
- Almendras picadas (a gusto)
- 2 kilos de Avena cruda
- 250 grs. de Quinoa
- Esencia de Vainilla
- Miel y Syrup de Maple
- Opcional: canela en polvo, chips de chocolates, arándanos o cranberries deshidratados
Preparación:
Poner el sésamo, linaza y avena a tostar bien en la lata del horno, cuidando que no se quemen y moviéndolos cada cierto rato para que se tuesten parejos. Dependiendo del horno, más o menos deberían estar bien con unos 25-30 minutos.
Aparte mezclar miel y syrup de Maple con las almendras picadas en la licuadora, y agregar a lo tostado cuando todavía estén calientes.
Mezclar todo hasta que permita que se una, cuidando que la cantidad de maple y miel no quede en exceso.
Luego agregar unas gotas de esencia de vainilla y algún opcional si se quisiera.
Formar porciones chicas tipo bolitas y guardarlas en un frasco hermético fuera del refrigerador.
¡A los niños les encantan y ni se imaginan lo que hay en ellas!