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Vitrificación de óvulos, el tratamiento que gana cada vez más popularidad entre mujeres: conoce en qué consiste

A pesar de que partió como una alternativa para pacientes con enfermedades cuyo tratamiento podía alterar sus células reproductoras, hoy también se utiliza como opción para quienes deseen postergar la maternidad.

29 de Junio de 2019 | 08:04 | Por María José Hermosilla, Emol
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El Mercurio (archivo)
Postergar la maternidad para priorizar otro tipo de cosas como el trabajo, la salud, situaciones financieras y personales, entre otras, es un tema del que cada vez se habla más entre las mujeres jóvenes, a quienes les preocupa descubrir en el último momento que convertirse en madres llegar a ser una meta inalcanzable.

Este fue el caso de la actriz Fernanda Urrejola (37), quien hace algunos días aseguró en una entrevista a un medio local que se había sometido al tratamiento para congelar sus óvulos y así poder ser madre en el futuro. Actualmente se encuentra realizando proyectos en series de Netflix, y agradeció que las nuevas tecnologías y la ciencia le dieran la opción de poder tener más libertades respecto a estos temas.

Adela Camus, ginecóloga jefa de la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Las Condes, explica que la congelación de óvulos se la realizan dos grandes grupos de mujeres. El primero, y por la que partió el tratamiento, son aquellas que por distintos motivos médicos, verán disminuida su cantidad de óvulos y quedar embarazada le será algo difícil de lograr.

En este sentido, los casos más comunes son mujeres que deben ser sometidas a ciertos tratamientos de quimioterapia, a quienes se les recomienda congelar sus óvulos antes de realizar el proceso. También se les aconseja hacerlo si es que presentan condiciones genéticas como una menopausia precoz, o si por alguna razón se les debe extraer alguno de los ovarios.

El siguiente gran grupo que cada vez recurre más a las clínicas de medicina reproductiva, son mujeres que quieren postergar su maternidad.

Por otro lado, Carlos Troncoso, director de la Clínica IVI Santiago -que desde 2010 a 2018 ha realizado este tratamiento a dos mil mujeres-, cuenta que a pesar de que la edad ideal para guardar óvulos es entre los 20 y 30 años, casi nadie consulta en esa etapa.

"La gran mayoría viene en general cuando se asusta, porque terminó una relación o se separó por ejemplo, y entre la pena que está viviendo por el proceso, volver a encontrar una pareja, entre proyectarse a tener hijos con esa persona, va a pasar algún tiempo, entonces en esos casos prefieren guardar óvulos antes de estresarse más aún por la situación", asegura.

Además, agrega que es común que mujeres con profesiones exigentes posterguen el período de crianza para priorizar metas en torno a sus carreras. "Las pacientes que nos consultan a nosotros al menos, son sobre todo ingenieras, abogadas, periodistas, doctoras, las que más postergan la maternidad", asegura Troncoso.

El tratamiento

El proceso de congelación de óvulo es similar a la primera etapa de una fecundación in vitro. Es ambulatorio, bajo sedación y consiste en la extracción vía transvaginal de folículos (sacos llenos de agua que en su interior tienen el óvulo) de ambos ovarios para poder obtener los óvulos que se guardarán a través de la vitrificación en contenedores especiales, para poder ser usados en un futuro, explica Adela Camus.

El proceso en sí dura alrededor de 45 minutos o menos, y la recuperación de la paciente por la sedación son dos horas. Después de eso puede irse a su casa.

Para esto, debe haber una preparación previa, donde se estimula la ovulación de la mujer con altas dosis de hormonas que se inyectan y producen más folículos de los que se generan en un ciclo normal, para así sacar varios óvulos. Esto se realiza alrededor de dos semanas antes y una vez que se verifica que los folículos están más grandes, se puede ingresar a pabellón para la extracción de los óvulos, explica la ginecóloga.

"El mismo día de la extracción se hace la vitrificación, y ahí quedan congelados y guardados los óvulos por el tiempo que sea necesario. No hay un límite de tiempo por el cual pueden estar congelados. No es que con el paso del tiempo pierdan calidad", explica Camus.

Cabe destacar que la vitrificación se refiere a la técnica para lograr que el óvulo quede totalmente congelado de manera rápida, sin sufrir alteraciones ni daños, y queda con una estructura similar a la del vidrio.

Carlos Troncoso explica que la temperatura en la que se guardan los óvulos es de -196 grados Celsius y que la probabilidad de sobrevida de este es sobre el 90% con esta técnica. Es por esto que además la posibilidad de embarazo es prácticamente la misma que la que tiene el óvulo en estado fresco.

Cuando la mujer quiere utilizar sus óvulos guardados, se debe someter a un tratamiento de fecundación in vitro.

Cuándo hacerlo


Troncoso asegura que desde el punto de vista de la preservación de la fertilidad, recomienda en general que cualquier mujer que no tenga en sus planes quedar embarazada en el corto plazo o que no esté segura de si quiere tener hijos, guarde óvulos.

Por otro lado, no existe una edad límite en que las mujeres pueden hacerse el tratamiento, pero es importante tener en cuenta que después de los 40 años los óvulos van perdiendo calidad y costará más conseguir un embarazo con estos. Además, la cantidad que se podría congelar es más baja. "Mientras ella esté informada respecto a las probabilidades, efectivamente se pueden guardar en edades más avanzadas", añade el médico.

Adela Camus agrega que mientras más joven sea la mujer es mejor, ya que tiene mayor cantidad de óvulos para guardar y son de mejor calidad.

"Alrededor de los 30 o treinta y tantos, definitivamente antes de los 35. Siempre puedes hacerlo después de esa edad, lo que pasa es que mientras mayor es la mujer, mientras más años tiene al momento de hacer la congelación, es menos probable que esos óvulos realmente le puedan servir en un futuro", advierte.

Los costos


Los precios de la vitrificación de óvulos varían entre un centro de fertilidad y otro. Sin embargo, las diferencias no son grandes y van desde $1.500.000 hasta $2.500.000, aproximadamente. En este monto, la mayoría de las instituciones incluyen el procedimiento y cinco años de mantenimiento de los óvulos en los contenedores.

"Acá el presupuesto incluye el guardar los óvulos por cinco años. Eso se basa en que las pacientes que guardaban óvulos por razones oncológicas, por ejemplo un cáncer de mama, el médico no le daba permiso para embarazarse antes de cinco años una vez curado el cáncer", explica Troncoso.

"No hay prácticamente nadie que se arrepienta de guardar óvulos, pero que sí se arrepienten de no haber venido. Cuando alguien llega a los 43 años y se da cuenta que tiene muy pocos óvulos, que no guardó y que su única alternativa es la donación de óvulos, a ella le habría gustado haber tomado una decisión diferente. Una mujer que necesita ir a un tratamiento a los 42 o 43 años, va a dar cualquier cosa por haber guardado óvulos antes", finaliza el médico.
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