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Neumonía bilateral, el "complejo" cuadro por el que atraviesa el papa en el que las próximas horas son claves

El pontífice está internado desde el viernes en el hospital Gemelli de Roma. Ayer se le descubrieron bronquiectasias -cicatrices que se producen en las paredes de los bronquios- que podrían hacer más difícil su recuperación.

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En su juventud, Francisco se sometió a la extirpación del lóbulo pulmonar derecho por una infección y es propenso a las bronquitis.

AFP / El Mercurio (imagen referencial)
El papa Francisco atraviesa por un difícil momento de salud, luego de que este martes se revelara que la bronquitis que padecía derivó en una neumonía bilateral.

El pontífice fue internado el viernes en el hospital Gemelli de Roma y ayer fue sometido a un escáner torácico que mostró una neumonía bilateral, lo que ha sido calificado como un "cuadro clínico complejo". Según los exámenes de laboratorio que se le han realizado, Francisco sufre una infección pulmonar por más de un germen (polimicrobiana) de los que aún se desconoce si fueron adquiridos en el hospital o en la comunidad.

Pese a todo, el Vaticano ha querido tranquilizar a los fieles católicos de todo el mundo, y este miércoles aseguró que el papa "pasó una noche tranquila, se despertó y desayunó".

"Respira solo. Su corazón resiste muy bien", agregó Matteo Bruni, portavoz de la Santa Sede.

"Condición potencialmente grave"


Alejandro Chirino, neumonólogo y coordinador de la Sección de Infecciones Pulmonares de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), explicó que el último parte médico sobre la salud de Francisco habla de "una infección pulmonar por múltiples gérmenes, que se da en una persona de 88 años, con antecedentes clínicos de debilidad porque tuvo una infección pulmonar grave con resección de tejido, por lo que ya tiene un pulmón afectado".

Junto con un tiempo prolongado de disminución de la movilidad propia de una hospitalización y sus efectos en el estado general, "todo condiciona que la infección [respiratoria] sea una condición potencialmente grave", agregó el profesional.

Es que, además, el parte médico emitido ayer reveló que el papa tenía bronquiectasias, lo que para el equipo tratante hizo "más complejo el tratamiento terapéutico". Al respecto, Chirino planteó que es un antecedente "contundente" y que "marca la dificultad que tiene [el paciente] para mejorar".

Enfermedad crónica


Las bronquiectasias son, según explicó el neumonólogo, una enfermedad crónica. Son cicatrices que se producen en las paredes de los bronquios. "Esta enfermedad se asocia muchas veces a la colonización, con la presencia de varios gérmenes (...) Es un cuadro de largo tiempo y suele colonizarse con diferentes bacterias. Esto nos dice que es un pulmón dañado por una afectación crónica a la que se sumó una neumonía".

El especialista de la AAMR amplió que ya, de por sí, esa enfermedad predispone a tener con frecuencia tos con flema, infecciones y broncoespasmos o asma asociado. "Si hubo un cuadro de bronquitis, eso después pudo haber predispuesto a la neumonía bilateral que se informó en el último parte médico", analizó Chirino. "Es lo más contundente y marca la dificultad que tiene el equipo tratante", amplió.

Cuadro agudo


Frente a la complejidad que refieren en el hospital Gemelli y los tratamientos que van ajustando los profesionales, ¿qué se puede esperar en estos cuadros respiratorios?

"En una neumonía, que es un cuadro agudo, se espera que, una vez obtenido el tipo de germen y la indicación del antibiótico correcto [si la causa es bacteriana], se empiece a resolver ", señaló el neumonólogo. Y agregó: "Entre los cinco y siete días, debe notarse una mejoría clara radiológica y, sobre todo inicialmente, clínica. Esto si el paciente va mejorando. Pero si no es así a las 48 o 72 horas, hay que indagar si hay otras complicaciones u otro germen".

La falta de mejoría en ese intervalo suele activar en los equipos médicos el pedido de más estudios, nuevas tomas de muestras y la evaluación de otras combinaciones terapéuticas.

Tratamiento


El arsenal terapéutico disponible para el cuadro respiratorio actualizado incluye antibióticos, corticoides, broncodilatadores, administración de oxígeno si es necesario, mucolíticos y kinesioterapia respiratoria para mejorar la capacidad del paciente de respirar, toser y expulsar secreciones. Todo esto, según continuó Chirino, requiere de un equipo multidisciplinario, dado que los tratamientos para revertir el diagnóstico puede complicar cómo funcionan otros órganos o el metabolismo. "Todo esto, si no se va controlando, puede sumar más problemas", mencionó el especialista, que también es director de Respira Salud Clínica Integral, en Mendoza.

Cabe recordar que en su juventud Francisco se sometió a la extirpación del lóbulo pulmonar derecho por una infección y es propenso a las bronquitis en invierno. El propio papa había admitido que es "un paciente poco obediente" y hasta su entorno más cercano en el Vaticano señalaron desde el viernes pasado, cuando debió ser internado, que "se excedió" aun después de que le habían diagnosticado bronquitis.

El papa sufre, además, problemas en la cadera y dolores en la rodilla que lo obligan a ir en silla de ruedas. Y esta es su cuarta hospitalización en menos de cuatro años.

"Está claro que la situación es delicada, pero no vi ninguna forma de alarmismo", declaró teólogo jesuita Antonio Spadaro al diario Il Corriere della Sera. El papa "tiene una energía vital extraordinaria. No es alguien que se descuide, no es un hombre resignado", agregó, señalando que el pontífice podría estar hospitalizado entre dos y tres semanas.