Las vacaciones suelen ser uno de los momentos más esperados del año. Sin embargo, para muchas personas el descanso se ve interrumpido por correos, mensajes laborales y llamadas “urgentes” que impiden una desconexión real. Soltar las responsabilidades del trabajo no es un lujo, sino una necesidad para la salud mental.
Así lo explica Sariana Di Rosa, psicóloga laboral y subgerente de Reclutamiento y Selección de SOS Group, quien enfatiza que descansar no es una señal de falta de compromiso. “Desconectarse es visto por algunas personas como una irresponsabilidad. Al contrario, es una responsabilidad, porque forma parte del autocuidado y del bienestar emocional”, afirma.
Por qué cuesta desconectarse
El apego al trabajo, el sentido de responsabilidad con el equipo o el miedo a ser reemplazado son algunos de los factores que dificultan el descanso mental. A ello se suma dejar tareas pendientes, lo que mantiene la preocupación activa incluso lejos de la oficina.
Quienes no logran desconectarse suelen permanecer en un estado de alerta constante: revisan el celular ante cualquier notificación, siguen conversaciones laborales en WhatsApp y responden mensajes “rápidos” que terminan robando tiempo y energía al descanso.
Una pausa real permite recuperar energía cognitiva y emocional, reducir el estrés acumulado y volver al trabajo con mayor claridad mental. “Después de un descanso efectivo, las personas suelen ser más creativas, productivas y capaces de replantearse desafíos”, señala Di Rosa.
Pasos para desconectar en vacaciones
La especialista entrega una serie de recomendaciones prácticas para facilitar una desconexión auténtica antes y durante el período de descanso:
1. Cerrar pendientes o dejarlos bien organizados
Finalizar tareas reduce la ansiedad. Si quedan asuntos abiertos, es clave documentar claramente en qué etapa están y qué falta por hacer.
2. Realizar un traspaso de información ordenado
Conversar con la jefatura para definir quién asumirá como reemplazo y entregar toda la información necesaria, ya sea por correo o en una nube compartida. Un traspaso claro evita llamados de última hora.
3. Avisar con anticipación que estarás de vacaciones
Informar a colegas, clientes y proveedores. Activar respuestas automáticas en el correo y, si es necesario, en aplicaciones de mensajería.
4. Establecer límites explícitos
Si en otras ocasiones te han contactado durante las vacaciones, es importante comunicar directamente a la jefatura que no estarás disponible para temas laborales durante ese período.
5. Evitar el contacto laboral “social”
Incluso conversaciones informales con compañeros pueden derivar en temas de trabajo. Es recomendable tomar distancia total.
6. Reducir el uso de redes sociales
Estar permanentemente conectado mantiene al cerebro en estado de alerta. Disminuir la exposición digital ayuda a entrar en un ritmo más relajado.
7. Combinar descanso con movimiento
Permanecer inactivo durante muchas horas puede facilitar que la mente vuelva al trabajo. Caminar, explorar nuevos lugares o realizar actividades recreativas ayuda a despejarla.
Desconectarse no solo mejora la experiencia de las vacaciones, también protege la salud mental y el rendimiento futuro. Descansar de verdad no es desentenderse del trabajo: es volver a él en mejores condiciones.