Se estima que el glaucoma, principal causa de ceguera irreversible en Chile, afecta entre 86 mil y 350 mil personas en el país y que entre el 1% y 3% de la población mayor de 40 años presenta esta patología. El problema radica en que el 50% de ellos son casos no diagnosticados.
A nivel global, esta enfermedad también es la primera causa de ceguera irreversible. Por ello, especialistas insisten en la importancia de la educación y de la detección temprana.
"El glaucoma es una enfermedad que afecta aproximadamente al 3% de la población y es actualmente la primera causa de ceguera irreversible a nivel mundial. Por eso
la información y la detección precoz son fundamentales para prevenir sus consecuencias", explica
la doctora Macarena Sat Torres, oftalmóloga general y especialista en glaucoma y cataratas de Clínica Oftalmológica Pasteur, en el marco del Día Mundial del Glaucoma que se conmemoró el 12 de marzo.
En líneas generales,
se trata de una enfermedad neurodegenerativa que daña progresivamente el nervio óptico, que, en la mayoría de los casos, se asocia a un aumento de la presión intraocular. El problema radica en que la pérdida de visión que genera es irreversible y de ahí la importancia de un
diagnóstico precoz a fin de frenar su progresión.
"En términos simples, el glaucoma ocurre cuando la presión dentro del ojo aumenta más de lo normal, generando un daño progresivo en el nervio óptico. Este daño produce inicialmente pérdida de la visión periférica y, en etapas más avanzadas, puede comprometer incluso la visión central", agrega la especialista de Clínica Oftalmológica Pasteur.
Doctora Macarena Sat Torres - oftalmóloga general y especialista en glaucoma y cataratas de Clínica Oftalmológica Pasteur
En términos generales, se estima que una persona con glaucoma puede tardar entre 13 y 16 años en quedar ciega desde el momento del diagnóstico, aunque la evolución depende del tipo de glaucoma, del momento en que se detecta y de la adherencia al tratamiento.
"Cuando la enfermedad progresa sin diagnóstico ni tratamiento, puede deteriorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, generando dependencia y en algunos casos llevando a la ceguera", advierte la doctora Sat.
Tipos de glaucoma
El glaucoma crónico es el más frecuente. Se desarrolla de manera lenta a lo largo de los años. La presión ocular aumenta progresivamente, sin dolor ni enrojecimiento, y la pérdida de campo visual ocurre en forma gradual, lo que dificulta su detección en fases iniciales.
El glaucoma agudo, menos habitual, se caracteriza por un aumento brusco y elevado de la presión intraocular. Sus síntomas incluyen dolor ocular intenso, ojo rojo, pupila dilatada, visión borrosa, náuseas y vómitos. En estos casos se requiere atención oftalmológica inmediata.
Prevalencia y factores de riesgo
En adultos mayores de 40 años, la prevalencia fluctúa entre 1,5% y 2%, y aumenta con la edad. En personas mayores de 60 años puede multiplicarse hasta por siete.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran: edad mayor de 40 años, antecedentes familiares, presión intraocular elevada, miopía, diabetes y pertenecer a poblaciones afroamericanas, asiáticas o hispanas. También puede presentarse en forma secundaria tras traumatismos oculares, cirugías o el uso prolongado de corticoides.
"Es especialmente importante que se controlen las personas mayores de 40 años, quienes tienen antecedentes familiares de glaucoma, quienes han sufrido traumatismos oculares o quienes utilizan corticoides de forma prolongada", señala la doctora de Clínica Oftalmológica Pasteur.
Cuando la enfermedad se detecta en etapas avanzadas, su control es más complejo. El daño ya establecido en el nervio óptico no puede revertirse.
"La mejor forma de prevenir la pérdida visual por glaucoma es la
detección precoz. Un control oftalmológico que incluya medición de presión ocular y exámenes específicos permite detectar la enfermedad a tiempo y comenzar el tratamiento adecuado", concluye la especialista.
El examen periódico es la principal herramienta para detectar el glaucoma en etapas tempranas y prevenir la pérdida irreversible de visión.