

Junta el agua que corre mientras esperas a que se caliente la ducha: Más del 10% del agua que se usa en la ducha se desperdicia mientras se espera a que alcance la temperatura adecuada. Por ello, se puede colocar un cubo debajo del cabezal de la ducha para recoger esta agua sobrante, y posteriormente, reutilizarla para regar las plantas, lavar el auto o incluso llenar el platito de agua de tu mascota.

Junta el agua utilizada para lavar frutas y verduras: No es necesario enjuagar las frutas y verduras con la llave abierta, ya que esta puede liberar de 6 a 12 litros de agua por minuto.
En cambio, llena un recipiente, o el lavaplatos, con agua y lava allí los alimentos. Posteriormente, puedes reutilizar esa agua para regar tus plantas de jardín o de interior.

Toma duchas cortas en lugar de baños de tina: Una ducha rápida generalmente consume menos agua que llenar un baño de tina, pese a que de todas formas eso depende de la presión. A veces, una ducha de cinco minutos con un cabezal de alta presión puede consumir más agua que un baño de tina, por ello se recomienda cambiar a un cabezal de ducha de caudal bajo o medio.

Coloca una botella llena dentro del estanque del baño: Colocar una botella llena en el estanque del baño reduce la cantidad de agua necesaria para cada descarga. También se puede usar un ladrillo u otro objeto sólido y resistente que no se deteriore con el agua. Es una forma sencilla y económica de reducir el consumo diario de agua.

Cierra la llave mientras te cepillas los dientes: Cerrando la llave mientras te cepillas los dientes dos veces al día puedes ahorrar hasta 30 litros de agua diarios, lo que equivale a casi 11.300 litros al año.

Junta el agua de lluvia: Dentro de las posibilidades de tu casa, deja recipientes para que el agua de las precipitaciones se acumule. Luego, esa misma te puede servir para regar plantas, lavar los pisos o el auto.

Arregla enseguida cualquier fuga de agua: Una llave goteando puede suponer una pérdida de hasta 40 litros de agua al día. Es importante prestar especial atención a que no exista ningún tipo de fuga en el hogar.

Reutiliza el agua de los fideos: No te deshagas del agua de cocción de los fideos, ya que esta es rica en minerales y se puede reutilizar de formas creativas y ecológicas.
Una vez fría (y si no está demasiado salada), se puede usar para regar las plantas, o para volver a ser utilizada en la cocina, como al mezclar masa de pan o de pizza, o remojar las legumbres.

Utiliza de forma eficiente los electrodomésticos: Ocupa la lavadora solamente cuando este totalmente llena. Esto te puede hacer ahorrar entre 2.500 a 2.800 litros cada mes.
Además, deberías hervir solo la cantidad de agua que necesites. En lugar de llenar el hervidor eléctrico hasta el borde, mide solo la cantidad que vayas a usar y podrás ahorrar tiempo, energía y agua.
Si te sobra agua hervida, déjala enfriar y úsala para regar tus plantas.

Riega de forma responsable: Si tienes un jardín, trata dentro de lo posible de tener plantas de bajo consumo hídrico, además, deberías regar estas al amanecer o al anochecer porque así evitarás que el agua se evapore antes de ser absorbida.
Otro consejo importante es no limpiar el suelo con la manguera, y en su lugar, utilizar una escoba.