Estados Unidos confirmó la detención de dos mujeres identificadas como familiares del fallecido general iraní Qassem Soleimani, en un caso que reaviva las tensiones con Teherán. Se trata de
Hamideh Soleimani Afshar, señalada como sobrina del excomandante de la Fuerza Quds,
y su hija Sarinasadat Hosseiny, sobrina nieta del militar.
Afshar, de 47 años, residía en Los Ángeles y había construido una activa presencia en redes sociales, donde -según el Departamento de Estado-
difundía contenidos alineados con la narrativa oficial de Teherán. Las autoridades estadounidenses aseguran que no solo replicaba mensajes del régimen iraní, sino que los amplificaba con comentarios propios, celebrando ataques contra soldados y bases estadounidenses en Medio Oriente y
calificando a Estados Unidos como el "Gran Satán".
Entre los posteos que cita Washington figuran mensajes en los que elogiaba la capacidad militar iraní frente a Estados Unidos, compartía publicaciones sobre divisiones internas en la política estadounidense en el contexto del conflicto con Irán y respaldaba amenazas contra iraníes en el exilio considerados "traidores".
En una de sus publicaciones, celebró la posibilidad de que el régimen obtuviera "reparaciones de guerra", mientras que en otra defendió medidas punitivas contra opositores.
También difundió contenido de fuerte carga simbólica, como imágenes y caricaturas contra figuras opositoras iraníes en el exterior -entre ellas, el exiliado Reza Pahlavi- presentándolos como aliados de potencias extranjeras.
En otras publicaciones, amplificó anuncios sobre el liderazgo iraní, incluyendo referencias al ascenso de Mojtaba Khamenei, y acompañó esos mensajes con contenido de tono religioso y nacionalista.
El
contraste entre ese discurso y su estilo de vida fue otro de los puntos destacados por las autoridades estadounidenses. Según el Departamento de Estado,
Afshar exhibía en sus redes escenas de una vida ostentosa en Estados Unidos, con imágenes en
ropa de alta costura, joyas y situaciones de lujo -incluyendo viajes en helicóptero o consumo de bebidas exclusivas-, lo que fue utilizado por Washington para reforzar su argumento sobre una supuesta "doble moral".
Orden directa de Marco Rubio
Ambas mujeres fueron arrestadas por agentes federales en territorio estadounidense luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, ordenara la revocación de sus permisos de residencia permanente. Desde entonces
permanecen bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a la espera de su expulsión del país.
Rubio fue contundente en su argumentación pública. En un mensaje difundido en redes sociales, afirmó que Afshar "celebró ataques contra estadounidenses" y calificó al país como el "Gran Satán", una expresión históricamente utilizada por el liderazgo iraní. El funcionario también criticó el "lujoso estilo de vida" que, según dijo, ambas llevaban en ciudades como Los Ángeles mientras defendían al gobierno iraní.
"Esta semana revocamos el estatus legal tanto de Afshar como de su hija; ambas se encuentran ahora bajo custodia del ICE, a la espera de ser expulsadas de Estados Unidos", escribió Rubio, quien remarcó que la administración de Donald Trump no permitirá que el país sea "refugio para ciudadanos extranjeros que apoyan regímenes terroristas antiestadounidenses".
El Departamento de Estado, sin embargo,
no precisó si existen cargos penales formales contra las detenidas, lo que refuerza la idea de que se trata de una medida de carácter migratorio más que judicial.
Cómo fue la detención
De acuerdo con la versión oficial,
el arresto se produjo el viernes de la semana pasada,
inmediatamente después de que se concretara la revocación de las denominadas "green card". Agentes federales localizaron a ambas mujeres y procedieron a su detención, sin que se registraran incidentes.
Afshar había ingresado a Estados Unidos en 2015 con una visa de turista. Posteriormente
obtuvo asilo 2019 y accedió a la
residencia permanente en 2021. Ese estatus fue anulado la semana pasada por decisión directa del Departamento de Estado.
Su hija,
Sarinasadat Hosseiny, ingresó al país con una visa de estudiante en 2015 y obtuvo posteriormente la
residencia permanente en 2023.
Las autoridades indicaron también que el esposo de Afshar fue inhabilitado para ingresar al país, en una medida que amplía el alcance de las sanciones administrativas.
La respuesta de Irán
Desde Teherán, la reacción fue inmediata y tajante.
Medios estatales y agencias vinculadas al gobierno negaron que las mujeres detenidas tengan relación con la familia de Qassem Soleimani.
Zeinab Soleimani, hija del militar, aseguró que "las personas arrestadas en Estados Unidos no tienen ninguna relación con el mártir Soleimani" y calificó de falsas las afirmaciones del Departamento de Estado.
En la misma línea, Narjes Soleimani, otra de sus hijas y miembro del Consejo Municipal de Teherán, afirmó que ningún familiar directo del general ha residido en territorio estadounidense.