La joya de 106 quilates está en la corona de la reina madre.
AP
El alcalde de Nueva York,
Zohran Mamdani, recibió este miércoles al
rey Carlos III y a la
reina Camila en el memorial que recuerda a las víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. La pareja real británica se acercó al simbólico en el marco de la visita que desde el lunes realizan a Estados Unidos.
Sin embargo, antes de encontrarse con el monarca y su esposa,
Mamdani fue consultado sobre lo que discutiría con él de tener la oportunidad.
"Si hablara con el rey (...)
probablemente lo animaría a que devuelva el diamante Koh-i-Noor", lanzó el alcalde.
Aunque se desconoce si Mamdani finalmente planteó el tema a Carlos III, un político del partido Reforma Reino Unido fue rápido en descalificar los comentarios del alcalde neoyorquino como "un insulto a nuestro rey".
"Este hermoso diamante está actualmente expuesto en la Torre de Londres. Ahí es donde se quedará", dijo Zia Yusuf, portavoz de asuntos internos de ese partido, en una publicación en X.
Koh-i-Noor, o "Montaña de Luz" en persa, es uno de los mayores diamantes pulidos del mundo, y tiene la forma y tamaño de un huevo de gallina pequeña.
La propiedad de la joya de 106 quilates que adorna la corona de la reina madre, ha sido materia de controversia durante siglos. Pasó por las manos de emperadores mogoles, sahs iraníes y maharajás sijs, antes de que el Reino de Punyab se lo entregara a la reina Victoria en 1849 como parte de un tratado de paz.
En repetidas ocasiones, India ha pedido sin éxito que se regrese la valiosa joya. Otros países, como Afganistán, Irán y Pakistán, también la reclaman.