A la izquierda, Brigitte y Emmanuel Macron. A la derecha, la actriz Golshifteh Farahani en una escena de la película "Asuntos de Diván".
EFE / El Mercurio
Colaboradores de la primera dama de Francia,
Brigitte Macron, desmintieron unos
nuevos rumores sobre los motivos del comentado gesto que con su marido Emmanuel en el avión presidencial al aterrizar en mayo del pasado año en Vietnam, que emergen con ocasión de la promoción de un
libro sobre la pareja.
El desmentido es la reacción al libro
"Un couple presque parfait" ("Una pareja casi perfecta") publicado por el
periodista de Paris Match Florian Tardif, que relató en esa revista y en una entrevista en la emisora RTL
su versión sobre ese episodio que ha dado lugar a múltiples relatos.
Tanto la revista como la editorial Albin Michel en la que el periodista publicó el libro, pertenecen al emporio del magnate de derecha Vincent Bolloré, que desde hace tiempo mantiene una guerra larvada con el jefe del Estado francés.
En el caso de Tardif, al que Brigitte Macron ya negó el pasado 5 de marzo que las cosas hubieran ocurrido como él las cuenta, lo que dice es que
el golpe no fue un gesto de "complicidad" como indicó el Elíseo, sino de "celos".
En concreto, el periodista -que
cita a una persona "íntima de la pareja" sin más precisiones- cuenta que
la esposa del presidente francés se fijó en "un mensaje que no tendría que haber leído nunca" en el celular de su marido,
de la actriz iraní Golshifteh Farahani.
De acuerdo con Tardif, "el presidente de la República
mantuvo durante unos meses, ya no, una relación platónica" con esta actriz que huyó de su país y se refugió en Francia en 2008, con un intercambio de
mensajes que iban "bastante lejos", según su versión.
La propia Farahani, a la que ya se había implicado en la famosa escena del avión presidencial en Vietnam, ha respondido repetidamente a las preguntas que se le han hecho y en agosto replicó que "la cuestión es por qué la gente se interesa por ese tipo de historia".
Según su opinión, lo que ocurre es que "a algunos les falta amor y necesitan crear ese tipo de romances para compensar".
La versión de Tardif sirvió a Paris Match para volver a dar vueltas a la diferencia de edad entre Emmanuel Macron (48 años) y su esposa (73), que en el pasado ha servido para alimentar diversos rumores propagados por las redes sociales, alguno de los cuales ha terminado incluso en los tribunales.