El oso fue descubierto en los arbustos de una vivienda.
AFP
El oso que rondó las calles de una ciudad japonesa durante cuatro días y obligó a cerrar casi un centenar de escuelas, fue capturado el martes en una operación en la que participaron decenas de cazadores y policías.
Durante cuatro días, familias aterrorizadas de
Utsunomiya, ubicada al norte de Tokio, se asomaban para observar cómo la misión de búsqueda, apoyada por helicópteros y drones, rastreaba al animal tras varios
avistamientos en lugares como un centro comercial, una universidad y un mercado mayorista.
Las autoridades de la ciudad emitieron advertencias sobre el oso a través de redes sociales y desplegaron un vehículo para difundir mensajes de aviso, instando a los residentes a refugiarse dentro de edificios y vehículos si se encuentran con un oso, y a asegurarse de cerrar con llave puertas y ventanas y de no sacar la basura por la noche.
El animal fue descubierto en los arbustos de una vivienda, la que fue rodeada por decenas de
policías, cazadores y autoridades. Posteriormente, un veterinario
le disparó dardos tranquilizantes y pudieron capturarlo. Nadie resultó herido.
Issei Okabe, un pintor de casas de 37 años que vive en al lado del lugar donde fue capturado el oso, declaró sentirse "muy aliviado".
"Mi hijo va a la escuela cercana (...) y las noticias decían que había un oso por allí", contó.
"Luego vi las noticias y apareció nuestra casa (...) me sorprendió mucho", agregó.
"Es la primera vez que escucho hablar de un oso salvaje en Utsunomiya", afirmó.
Un funcionario municipal comentó a la AFP que
no estaba claro si había un oso o más rondando la ciudad.
El susto por el animal en Utsunomiya fue el ejemplo más reciente de la incursión de la creciente población de osos de Japón en zonas con una población humana envejecida y en declive.
La semana pasada, otro oso atacó a cuatro personas en una zona residencial de Fukushima, en el noreste de Japón, y les causó heridas moderadas.
Cuatro personas han muerto por ataques de oso en Japón en lo que va de 2026. En tanto, el año pasado se registraron cifras récord de avistamientos, más de 50.000, y un máximo histórico de 13 muertes por esta razón, además de 238 heridos en encuentros con esos animales, que salen hambrientos de su período de hibernación.
Los plantígrados prosperan gracias en parte a la abundancia de alimentos, incluyendo bellotas, ciervos y jabalíes, bajo la influencia de un clima cada vez más cálido, según los expertos.
El gobierno japonés estimó en marzo la población total de osos del país en alrededor de 57.800. Las autoridades han adoptado una hoja de ruta para la gestión de la población de esos animales que contempla sacrificios sistemáticos.