Steven Mills, Tiffany Score y la pequeña Shea.
Tiffany Score / Instagram (captura)
Tiffany Score y Steven Mills, la pareja estadounidense a la que una clínica de fertilización asistida les
implantó un embrión equivocado, lo que derivó en que tuvieran a una
pequeña que no es su hija biológica, llegaron a un
acuerdo con los verdaderos padres de la niña y
mantendrán la custodia de quien consideran es su hija.
El caso se remonta a
abril de 2025, cuando Tiffany y Steven
acudieron al Centro de Fertilidad de Orlando para que le implantaran uno de los embriones que tenían congelados en el recinto. El procedimiento resultó en un embarazo viable y
en diciembre dieron la bienvenida a Shea. Sin embargo, la pareja -ambos blancos- se dieron cuenta de que
algo no estaba bien.
Tras la realización de exámenes genéticos se confirmó que Shea no era su hija. Por ello,
la pareja emprendió acciones legales en contra de IVF Life Inc. y el doctor Milton McNichol del Centro de Fertilidad de Orlando.
Asimismo, Tiffany y Steven afirmaron que aunque querían conservar a Shea,
tenían la "obligación moral" de buscar a sus padres biológicos. Y así lo hicieron,
logrando identificarlos en abril.
Ahora, la revista People tuvo acceso a los documentos judiciales del caso, según los cuales
las dos parejas llegaron a un acuerdo de custodia mutuo. "Si bien los detalles se mantienen en privado, la demanda indica que
Score y Mills conservarían sus derechos como padres custodios permanentes de Shea", señaló el medio estadounidense.
Sin embargo, el caso está lejos de terminar.
Tiffany y Steven congelaron tres embriones en el Centro de Fertilidad de Orlando, uno de los cuales resultó en un aborto espontáneo, otro que permanece en custodia -aunque la pareja tiene dudas respecto a si es de ellos- y
un tercero que está desaparecido.
Así, en su demanda
la pareja también exigió al recinto verificar que alguno de sus embriones no haya sido implantado a otra mujer, lo que significaría que tendrían a un hijo biológico viviendo con otra familia.
Por ahora,
la justicia autorizó que el embrión que aún está congelado sea trasladado a otra clínica para su almacenamiento y para ser sometido a pruebas genéticas, lo que podría poner en riesgo su viabilidad.
De esta manera, el tribunal dictaminó que la demanda de Tiffany y Steven continúe abierta a la espera de los resultados de los exámenes.