Los paseos en carruajes tirados a caballo se realizan en el Central Park desde hace 150 años.
AP
El
paseo en carruajes tirados por caballos del que disfrutan turistas y residentes de
Nueva York fue
suspendido tras conocerse la
muerte de un turista de 18 años que usaba el servicio en Central Park junto a sus padres cuando hubo un accidente.
El sindicato de trabajadores del transporte, la TWU Local 100, que representa a este sector, tomó la decisión luego del deceso de un joven indio que
visitaba la ciudad junto a sus padres y su hermano pequeño.
"
Estamos profundamente consternados y atónitos. Nunca antes habíamos tenido un accidente mortal como este. Hemos cerrado los establos y suspendido las operaciones hoy mismo mientras llevamos a cabo
extensas discusiones internas sobre lo sucedido y cómo se podría haber evitado", informó en un comunicado Alexander Kemp, vicepresidente administrativo del sindicato.
La agrupación también indicó que
apoya la propuesta de ley presentada en el Concejo municipal, denominada Ley Ryder, para realizar reformas "inmediatas" en esta industria y que según informó su presidenta, Julie Menin, llevarán a audiencia pública en julio.
El accidente ocurrió cuando el conductor del carruaje se detuvo durante el paseo para tomar una fotografía de la familia, y en ese instante
el caballo se subió a la acera, chocó con otro de estos vehículos y volcó, según explicó el padre de la víctima al New York Times.
Indicó además que
su esposa se cayó del carruaje y que
su hijo saltó para intentar ayudarla,
golpeándose la cabeza contra el suelo.
El joven falleció en el hospital NewYork-Presbyterian Weill Cornell, mientras que
el resto de la familia sufrió heridas leves.
El trágico accidente reavivó el debate sobre los carruajes de caballos en Nueva York, y organizaciones en defensa de los animales como Humane World for Animals o PETA volvieron a pedir su abolición.
De acuerdo con el sindicato,
el proyecto de ley contempla el bienestar de los caballos y la protección de empleo, la instalación de postes en todo el parque
para atar los caballos para que estén seguros
y otras medidas de seguridad para los equinos.
La Central Park Conservancy, que administra el parque, había pedido que se suspendieran los paseos -que
se realizan hace más de 150 años- hasta que se puedan poner en marcha medidas de seguridad.
El accidente de ayer tiene lugar apenas
una semana después de otro incidente en el que uno de los animales se desplomó y murió en el parque.