"Le dio FOMO" es una frase que frecuentemente se escucha entre los jóvenes y que puede resultar inentendible para los adultos. Sin embargo, no es la única, ya que
en el último tiempo se ha popularizado entre quienes tienen menos edad el uso de ciertos conceptos desconocidos para los mayores, con los que buscan expresar sus estados de ánimo social.
Así, además de
FOMO están
JOMO, ROMO, FOJI, NOMO, FOBO, FOGO y YOLO. Y si bien muchos de estos términos no son nuevos, desde la explosión de las redes sociales son cada vez más utilizados en las conversaciones, por lo que vale la pena conocer el significado de cada uno.
De ellos,
FOMO es quizás el más conocido. Se trata del acrónimo de
"Fear of Missing Out" o miedo a perderse algo, como un evento social, una aventura o, incluso, una conversación.
"Sensación intensa de ansiedad, angustia e inseguridad cuando una persona cree que se está ausentando de un evento presuntamente importante".
Artículo publicado en web de postgrados de la Universidad de Los Andes sobre FOMO
"Se puede describir como una
sensación intensa de ansiedad, angustia e inseguridad cuando una persona cree que se está ausentando de un evento presuntamente importante que está ocurriendo en ese instante, pero que en realidad podría no ser de tanta relevancia", explica un artículo publicado en la web de postgrados de la Universidad de Los Andes.
De acuerdo al mismo texto, el término
FOMO data de la década de 1990, pero en la actualidad está fuertemente relacionado a las redes sociales, por lo que quienes tienen más riesgo de ser afectados son los adolescentes, aunque también hay adultos que pueden experimentar la sensación de "estar perdiéndose algo".
En la vereda opuesta está el concepto JOMO, acrónimo de "Joy of Missing Out" o alegría de perderse algo. "Hay una celebración al perderse cosas o eventos a los que otras personas van felices, porque prefieres priorizarte, darle más relevancia a lo que necesitas y quieres realmente", explicó recientemente a El Mercurio, Marisol Sagredo, psicóloga de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y autora de libros sobre salud mental.
"Prefieres priorizarte, darle más relevancia a lo que necesitas y quieres realmente".
Marisol Sagredo, psicóloga UAI sobre JOMO
Tal como ocurre con FOMO,
el término JOMO no es nuevo, ya que fue popularizado en 2014 por la escritora canadiense Christina Crook. Sin embargo,
en el último tiempo ha tomado fuerza también debido a las redes sociales.
Según un artículo de la BBC,
optar por el JOMO tiene varios beneficios, siendo el primero de ellos la
reducción del estrés y la ansiedad. Asimismo,
promueve la introspección al desconectarse del ruido externo;
fomenta la creatividad gracias a la tranquilidad y el mayor tiempo libre; y
mejora las relaciones personales, ya que prioriza las interacciones cara a cara.
ROMO y FOJI
En una línea similar al JOMO está el ROMO, acrónimo de "Relief of Missing Out" o alivio de perderse algo. De acuerdo a otro artículos de la BBC, se trata de un término que últimamente fue utilizado por el actor irlandés Cillian Murphy, cuando fue consultado en una entrevista respecto a si sentía FOMO por no haber participado en "La Odisea" de Christopher Nolan: Su respuesta: "No, tengo ROMO: alivio por habérmelo perdido".
"Es un término que hoy se asocia con bienestar emocional y salud digital".
Nota de Excelsior sobre ROMO
"Lejos de sentir culpa por no estar en todos lados,
el ROMO propone disfrutar del descanso, enfocarse en el presente y valorar la desconexión como un acto de autocuidado", describe en una nota el medio mexicano Excelsior. Y agrega:
"Es un término que hoy se asocia con bienestar emocional y salud digital".
Por otra parte está el
FOJI, acrónimo de "Fear of Joining In" o miedo a participar. "Se basa en la idea de optar por no usar Instagram o similares porque no sabes qué publicar y/o tienes miedo de que nadie te siga", explica un artículo de The Guardian.
De esta manera, ante el temor a no obtener los tan ansiados "likes", quienes tienen FOJI optan por tener un
comportamiento más bien pasivo en las redes sociales, lo que puede
generarles inseguridad y llevarlos al aislamiento. Asimismo, puede verse afectada la autoestima y
contribuir a trastornos más graves como la depresión.
NOMO y FOGO
NOMO, es acrónimo de
"No Mobile" o ansiedad de no tener a mano el teléfono celular, y
se usa como sinónimo de
nomofobia, un término que apareció hace varios años y que describe la
sensación de angustia que muchas personas experimentan cuando
no tienen el celular en su bolsillo o a la vista, se le pierde, se le agota la batería o está sin cobertura de red.
Según señaló en 2024 el psiquiatra Guilherme Spadini a National Geographic, las señales de que la nomofobia se manifiesta en la salud mental se puede ver especialmente en la
calidad del descanso. "Perturba el sueño tanto por el exceso de estimulación como por la luz azul", sostuvo.
Asimismo, indicó que quienes presentan nomofobia pueden sufrir
cefaleas; dolores de cuello y manos; déficit de atención o concentración; y sobrecarga cognitiva, esto es cuando el exceso de estímulos dificulta el procesamiento de la información.
En algunos casos, NOMO también se entiende como acrónimo de
"Need to be Offline" o necesidad de desconectarse, algo similar a JOMO.
"Es el rechazo profundo a salir de tu casa y relacionarte. Tal es el grado, en muchas ocasiones, que el hecho de hacer planes (o de que te los propongan) te genera ansiedad y abatimiento".
Artículo de revista GQ sobre FOGO
En tanto,
FOGO, acrónimo de "Fear of Going Out" o miedo a salir, también llamado "menopausia" o fatiga social. Esto se da cuando
una persona rechaza cualquier propuesta que implique dejar la comodidad de su hogar, para estar con otros, aunque sean personas conocidas y cercanas.
"Es el rechazo profundo a salir de tu casa y relacionarte. Tal es el grado, en muchas ocasiones, que
el hecho de hacer planes (o de que te los propongan) te genera ansiedad y abatimiento. Esta sensación va acompañada de pensamientos depresivos: crees que no eres suficiente para el mundo, que tus chistes no tienen gracia, que tu forma de vestir no gusta o que tus planes son aburridos", señaló hace algún tiempo la revista GQ en un artículo.
Cabe destacar que
el FOGO no es lo mismo que la agorafobia, ya que esta última es reconocida como un trastorno de ansiedad clínico con miedo a lugares públicos o de escape difícil.
FOBO y YOLO
También está el
FOBO, acrónimo de "Fear of Better Options" o miedo a mejores opciones. Según una nota publicada por The Guardian hace algún tiempo, se trata de un concepto que
puede aplicarse a todo tipo de situaciones, desde decisiones triviales como qué ver en la televisión o qué comer, hasta otras más importantes como aceptar o no un nuevo trabajo.
"Una persona con FOBO puede sentirse abrumada por las posibilidades."
Artículo de The Guardian sobre el FOBO
"
Una persona con FOBO puede sentirse abrumada por las posibilidades (lo que algunos denominan 'parálisis por análisis'), incluso cuando ningún resultado está garantizado y algunas de las opciones ni siquiera están sobre la mesa", sostiene el artículo de The Guardian.
Y aquí nuevamente aparece la tecnología como un factor que impulsa al FOBO, ya que ante una necesidad se te abren innumerables posibilidades. Por ejemplo: antiguamente si una persona necesitaba comprar cordones de zapato, iba a una tienda donde le ofrecían opciones limitadas. Sin embargo, ahora puede recurrir a internet donde las múltiples posibilidades dificultan tomar una decisión de manera rápida y con seguridad.
Por último está YOLO, acrónimo de "You Only Live Once" o solo se vives una vez, término que anima a las personas a vivir sin miedo, probar cosas nuevas y aprovechar el presente. Algo así como el "carpe diem".
Y si bien se trata de un concepto que puede tener un mensaje positivo en el sentido de vivir intensamente el momento, también es asociado a falta de planificación a largo plazo y, además, a conductas imprudentes, impulsivas e irresponsables bajo la consigna de "solo vives una vez"