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El cine como aliado del bienestar emocional a partir de los 50 años

Especialistas aseguran que además de la entretención, en esta etapa de la vida las películas pueden favorecer la reflexión, fortalecer las emociones y convertirse en una oportunidad para compartir con otros.

17 de Agosto de 2026 | 16:37 | Equipo de Ediciones Especiales Digitales
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Lejos de ser solo una forma de entretención, el cine puede transformarse en una herramienta para el bienestar emocional después de los 50 años. Especialistas coinciden en que, en esta etapa de la vida, las personas suelen conectar con historias que invitan a reflexionar sobre la propia trayectoria, las relaciones y el paso del tiempo, generando experiencias que trascienden la pantalla.

Nicolás Núñez, académico de Psicología de la Universidad Andrés Bello y magíster en neurociencia, explica que durante esta etapa ocurren cambios que modifican la forma en que las personas valoran distintas experiencias.

Basándose en la Teoría de la Selectividad Socioemocional de Laura Carstensen, señala que, con la edad, las personas tienden a priorizar metas emocionalmente significativas por sobre la búsqueda de novedades, favoreciendo contenidos que generen emociones positivas y promuevan la reflexión.

El especialista agrega que ver películas también puede beneficiar las relaciones sociales cuando la experiencia se comparte con otras personas y convertirse en un espacio para el autoconocimiento. Asimismo, sostiene que rememorar una película, conversar sobre ella o reflexionar en torno a su historia representa un ejercicio que contribuye a estimular la memoria.

En la misma línea, Iván Grudechut, académico de Psicología de la Pontificia Universidad Católica, sostiene que el cine, al igual que otras expresiones artísticas, facilita la producción de emociones y puede convertirse en una herramienta para el bienestar emocional a cualquier edad. A su juicio, algunas películas ayudan a construir "narrativas de redención", permitiendo que las personas reflexionen sobre decisiones del pasado y desarrollen nuevas formas de comprender su propia historia.

Historias que adquieren un nuevo significado


Para Ernesto Garratt, crítico de cine, la experiencia de ver películas también cambia con los años. Explica que muchas personas mayores de 50 vuelven a encontrarse con cintas que marcaron su juventud, pero ahora las interpretan desde una perspectiva distinta, enriquecida por la experiencia de vida.

Entre las recomendaciones menciona Interestelar, de Christopher Nolan, por su reflexión sobre el paso del tiempo, los vínculos familiares y el futuro. También destaca Leo Grande, protagonizada por Emma Thompson, como una historia sobre la aceptación del cuerpo, la edad y la sexualidad, además de Cléo de 5 a 7, de Agnès Varda, por la manera en que invita a mirar la vida desde otra perspectiva.

Grudechut, en tanto, recomienda París, Texas, película que aborda la historia de un hombre que enfrenta las consecuencias de sus decisiones y busca reconciliarse con su pasado. Según el académico, este tipo de relatos puede facilitar que las personas construyan nuevas interpretaciones sobre su propia vida. También menciona filmes como Million Dollar Baby y Los puentes de Madison, ambas dirigidas por Clint Eastwood, por la forma en que abordan la pérdida, las decisiones difíciles y la aceptación.

Los especialistas coinciden en que no existe un género ideal para todas las personas. Núñez recomienda elegir el contenido según la emoción que se busca experimentar, más que por su popularidad. Si el objetivo es relajarse, fortalecer un vínculo o encontrar inspiración, la elección de la película puede convertirse en una herramienta para regular las emociones y favorecer el bienestar.

Más allá del título que ocupe una película en la cartelera o en una plataforma de streaming, los expertos sostienen que el verdadero impacto está en las historias capaces de generar reflexión, abrir conversaciones y ofrecer nuevas formas de comprender la propia experiencia humana, especialmente en una etapa de la vida donde el significado suele pesar más que la novedad.