Probar un restaurante en Florianópolis, recorrer viñedos en Mendoza, caminar por la Patagonia o perderse unos días en el desierto de Atacama. Más que una lista de destinos, se están convirtiendo en una tendencia entre los mayores de 50 años que atraviesan por una nueva etapa en sus vidas.
Las vacaciones hoy no son lo mismo que hace 15 o 20 años. Los +50 están cambiando la idea de recorrer la mayor cantidad de lugares posible por viajes que les permitan descubrir, aprender y vivir experiencias acordes a sus intereses.
“Hoy vemos a un viajero mucho más activo, informado y abierto a nuevas experiencias. Al momento de elegir, buscan viajes que les permitan descubrir, aprender y conectar de manera auténtica con cada destino. La elección también depende en gran medida del propósito del viaje y de quiénes lo acompañan”, dice Magdalena Ureta, Subgerente de Ventas de Travel Security.
En ese sentido, afirma que “cuando viajan en familia, suelen privilegiar destinos como Brasil, Caribe o Costa Rica, que ofrecen infraestructura, comodidad y actividades para distintas generaciones. Cuando viajan en pareja o con amigos, se inclinan por destinos de largo alcance y gran riqueza cultural, como Europa y otros más lejanos como Japón. Este último se ha consolidado como una de las grandes tendencias por su capacidad de combinar tradición, gastronomía, naturaleza y modernidad”.
Esta tendencia también se refleja en estudios internacionales. La edición 2026 del informe Travel Trends de AARP reveló que este segmento planifica con mayor anticipación las vacaciones y busca experiencias personalizadas, a diferencia de otros grupos etarios.
Además, el informe indica que 70% de las personas de 50 años y más tenía planes de viajar durante el año pasado, la cifra más alta registrada por los responsables del estudio. Por otro lado, quienes viajaron en 2024 realizaron 3,9 viajes en promedio, superando los 3,6 que habían proyectado inicialmente, una señal de que viajar se ha convertido en una prioridad para este grupo.
Para Marcelo Rollandi, fundador de Vivencias Travel, esta transformación responde a un cambio en la forma de vivir el paso del medio siglo. “Hoy, los 50 años representan el inicio de una nueva etapa, más que una etapa de cierre. Muchas personas tienen mayor estabilidad económica, cuentan con más tiempo disponible porque sus hijos ya son independientes o porque pueden organizar mejor su trabajo, y priorizan invertir en experiencias que les aporten bienestar y recuerdos significativos”.
“Además, existe un cambio cultural importante: ya no se viaja solo para descansar, sino para aprender, conectar con otras personas, descubrir nuevas culturas y cumplir sueños postergados. Viajar se ha convertido en una forma de mejorar la calidad de vida”, agrega.
¿Qué buscan los viajeros +50?
Con el paso del tiempo, el ritmo cambia y también las prioridades. Si antes se buscaba conocer la mayor cantidad de lugares posible, hoy los gustos intereses van por otro carril.
Así lo explica Magdalena Ureta, Subgerente de Ventas de Travel Security, quien sostiene que “la tendencia actual apunta claramente a profundizar en los destinos más que a recorrer muchos lugares en poco tiempo. Conceptos como el slow travel están marcando con fuerza las preferencias de este segmento. Cada vez más personas buscan permanecer más tiempo en un lugar, comprender su historia, relacionarse con su cultura, disfrutar su gastronomía y generar un vínculo más auténtico con el entorno”.
“En Travel Security vemos esta tendencia reflejada especialmente en nuestros Viajes de Colección, donde expertos diseñan programas que permiten descubrir cada destino en profundidad. Los viajeros reciben preparación previa y, durante el recorrido, son acompañados por especialistas que aportan contexto histórico, cultural con accesos exclusivos”, complementa.
De esta forma, asegura Ureta, “más que visitar lugares, buscan vivencias memorables, transformadoras y con propósito. Existe un creciente interés por propuestas vinculadas a la naturaleza y la inmersión cultural. Destinos como Tanzania están ganando gran relevancia gracias a programas que combinan safaris privados, encuentros con comunidades locales y alojamientos exclusivos en entornos únicos”.
Agrega que “también destaca la tendencia hacia los viajes de bienestar, donde pueden dedicar tiempo al cuidado físico y mental mediante programas enfocados en salud, bienestar y longevidad”
“Otro fenómeno muy importante son los viajes multigeneracionales. Después de la pandemia, hemos visto un aumento significativo de familias que viajan con hijos, padres y abuelos, buscando compartir tiempo de calidad y fortalecer los vínculos familiares. Asimismo, existe una creciente demanda por propuestas exclusivas y personalizadas, como navegar en yate por el Mediterráneo, acceder a espacios culturales privados, participar en programas gastronómicos o disfrutar actividades diseñadas según los intereses de cada viajero”, complementa Ureta.
No postergarse más
La madurez enseña que el tiempo es el activo más valioso y que las oportunidades de crear recuerdos no son ilimitadas. Para David Jana, fundador de Youngers, plataforma y comunidad para adultos mayores activos, los 50 marcan un momento en que muchas personas vuelven a mirar hacia sí mismas.
“Se te da el tiempo de poder empezar a mirar cosas que normalmente no hacías. Empiezas a buscar experiencias nuevas, de verdad las empiezas a buscar”, afirma.
Desde esta perspectiva, el destino pasa a ser parte de una experiencia más amplia, donde importan tanto las actividades como la posibilidad de compartir y disfrutar el momento.
La recomendación de Jana apunta precisamente a aprovechar esa oportunidad. “La recomendación que podría dar, de verdad, desde la esquina más humilde de una persona, es el tema de no postergarse. De verdad, no postergarse. Siempre va a haber un buen motivo para no hacer algo (…) Mi consejo es hacer, y hacer, y hacer, y hacer, mientras se pueda, todo lo que uno pueda”, cierra.