Lejos de la idea de que la tecnología es un territorio exclusivo para las nuevas generaciones, las personas mayores de 50 años están demostrando que pueden convertirla en una de sus principales aliadas en el día a día.
Desde realizar trámites y administrar sus finanzas hasta incorporar herramientas de inteligencia artificial (IA) en el trabajo, este segmento ya forma parte del mundo digital. Ahora, el desafío es dar el siguiente paso y aprovechar mejor estas herramientas para potenciar su experiencia, autonomía y calidad de vida.
Quienes pertenecen a la llamada Generación X —nacidos entre 1965 y 1980— han vivido una transformación tecnológica única. Fueron testigos del paso de los teléfonos fijos y los archivos en papel a los smartphones, las videollamadas y la IA, una trayectoria que hoy les permite combinar experiencia con capacidad de adaptación.
Las cifras respaldan esta realidad. Según el estudio “Cincuentimeter”, elaborado por Cadem para Caja Los Andes, el 90% de las personas mayores de 50 años realiza videollamadas sin ayuda, el 76% efectúa trámites en línea de manera autónoma, el 74% utiliza banca digital y casi la mitad (47%) ya emplea herramientas de inteligencia artificial.
Para Natalia Bravo, académica de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Talca, estos datos muestran que la conversación ya no debería centrarse en si este grupo está o no conectado. "Este grupo ya está dentro del mundo digital... ya resolvió lo básico y está en otra etapa", explica.
Tecnología con un propósito
Una de las principales fortalezas de los mayores de 50 es que suelen usar la tecnología cuando resuelve una necesidad concreta. Esa lógica práctica coincide con las conclusiones de un estudio de AARP y LinkedIn, que muestra que los trabajadores de este segmento están reduciendo rápidamente la brecha digital mediante el aprendizaje de nuevas competencias, incluida la IA generativa.
"Una persona mayor de 50 años puede incorporar perfectamente herramientas digitales e inteligencia artificial cuando entiende para qué le sirven y comienza a utilizarlas en situaciones reales. El principal obstáculo no suele ser la edad, sino la falta de entrenamiento, práctica y acompañamiento", afirma Pablo Quappe, director de crecimiento de EXP Realty Chile (rubro propiedades), quien trabaja con equipos + 50.
Esa visión también ayuda a derribar uno de los principales mitos asociados a la edad: que la adaptación tecnológica depende de la fecha de nacimiento. En la práctica, los especialistas coinciden en que el aprendizaje ocurre cuando existe utilidad, entrenamiento constante y confianza para experimentar.
La experiencia es una ventaja en la era de la IA
La irrupción de la inteligencia artificial ha abierto una oportunidad especialmente interesante para quienes acumulan décadas de experiencia laboral. Mientras la IA puede procesar grandes volúmenes de información, sigue necesitando personas capaces de formular las preguntas adecuadas, interpretar los resultados y tomar decisiones considerando el contexto.
"Un profesional experimentado no comienza desde cero. Utiliza la inteligencia artificial para potenciar años de conocimiento acumulado, tomar decisiones con mayor velocidad y concentrar su tiempo en aquello donde realmente genera valor", sostiene Quappe.
En ese sentido, la experiencia, el criterio y las habilidades humanas —como liderar equipos, negociar o comprender a los clientes— se convierten en un complemento natural para las nuevas herramientas digitales.
Natalia Bravo agrega que fortalecer las competencias digitales también ayuda a enfrentar uno de los prejuicios más frecuentes en el mercado laboral. "Cuando una persona desarrolla competencias digitales, aumenta su percepción de autoeficacia y se siente capaz de participar en procesos o asumir funciones que quizás antes evitaba", explica.
Cómo aprovechar mejor la tecnología después de los 50
Más que aprender todas las aplicaciones disponibles, los expertos recomiendan avanzar paso a paso y enfocarse en aquellas herramientas que resuelvan necesidades concretas.
Entre las recomendaciones que se entregan para quienes están dando sus primeros pasos en este mundo son perder el miedo a explorar, crear un pequeño manual personal con los pasos más importantes para recordar cómo realizar determinadas tareas y buscar apoyo de personas que enseñen acompañando el proceso.
Como resume Bravo, “lo que mejor predice la adopción de una tecnología no es la edad, sino la utilidad que esa herramienta tiene para la vida cotidiana”.
Un desafío para las personas y también para las empresas
Si bien la adopción tecnológica continúa creciendo entre los mayores de 50 años, los especialistas coinciden en que todavía existen oportunidades para facilitar ese proceso.
En esa línea, la académica de la U. de Talca explica que muchos servicios digitales siguen siendo diseñados pensando en usuarios más jóvenes, con interfaces poco amigables para los mayores de 50 años. Destaca además que es fundamental avanzar en más y mejores capacitaciones que sean pensadas en este grupo etáreo.
"No se puede exigir transformación digital y después ofrecer solamente una charla o un curso aislado. La adopción tecnológica no se consigue capacitando una vez; se consigue entrenando, practicando y midiendo resultados", plantea por su parte el director de crecimiento de EXP Realty Chile.
Responder a estos desafíos, concuerdan los especialistas, representa una oportunidad para que empresas y organizaciones puedan combinar lo mejor de ambos mundos: la experiencia acumulada y las nuevas capacidades digitales.