Un juez federal declaró este viernes
nulo durante una hora el juicio contra Lindsay Clancy, la mujer de Massachusetts (EE.UU.)
acusada de matar a sus tres hijos en un supuesto brote de psicosis posparto, por
falta de veredicto unánime en el séptimo día de deliberación.
Fueron tres veces a lo largo de la semana en que el jurado afirmó al juez William Sullivan que no habían logrado llegar a acuerdo. Según trascendió,
solo un integrante del comité tenía una opinión diferente a la de los otros 11.
De hecho, Kevin Reddington, el abogado defensor de Clancy, pidió al magistrado relevar a ese jurado, a lo que el juez respondió que era "una cuestión delicada".
De esta manera, este viernes
Sullivan declaró nulo el juicio, pero congeló su fallo durante una hora para permitir que sea presentado un recurso ante un tribunal superior.
El proceso contra Lindsay Clancy ha generado posiciones encontradas en Estados Unidos, ya que
para algunos es penalmente responsable de matar a Cora (5), Dawson (3) y Callan (8 meses), en tanto que
para otros fue víctima de una afección que es más rave y menos común que la depresión posparto.
El caso se remonta al
24 de enero de 2023, cuando la enfermera especialista en parto y maternidad
se quedó sola con los niños mientras su marido salía a hacer algunas diligencias. Fue entonces que
los estranguló con bandas elásticas de ejercicio, y luego
intentó quitarse la vida haciéndose cortes y lanzándose por una ventana.
Cora y Dawson murieron en el sótano de su casa, mientras que
Callan falleció tres días después en el Hospital Infantil de Boston.
Lindsay, en tanto, quedó parcialmente paralizada.
La mujer fue acusada de asesinato en primer grado, tres cargos de estrangulamiento y tres cargos de agresión con arma peligrosa. El juicio en su contra comenzó el 27 de julio pasado, y en él se presentaron más de 80 testigos y más de 300 pruebas documentales.
Según ha mantenido la Fiscalía, la mujer es responsable penalmente, ya que planificó meticulosamente los asesinatos de sus hijos. De acuerdo a una cronología leída el día en que Lindsay fue acusada, la mujer buscó en internet cuánto tiempo se demoraría su marido en ir y volver desde su casa a un restaurante a buscar comida y luego a una farmacia.
Por su parte,
la defensa ha planteado que la mujer sufría una psicosis posparto tras el nacimiento de su tercer hijo y que en el momento de los crímenes,
estaba bajo los efectos de una combinación de 13 medicamentos psiquiátricos que le habían provocado ideas homicidas y suicidas.
De esta manera, los miembros del jurado
debían declararla culpable de asesinato u homicidio involuntario, o absolverla si creen que el deterioro de su salud mental fue el culpable. Una condena podría derivar en una sentencia de prisión de por vida. Si es absuelta, un juez aún podría ordenar su internamiento en un centro de salud mental si una evaluación determina que representa un peligro para el público.
Si finalmente el juez Sullivan declara el juicio nulo, los cargos contra Clancy se mantendrían y los fiscales tendrían que decidir si la juzgan de nuevo.