El caso de Lindsay Clancy desató un debate en Estados Unidos sobre la salud mental materna.
AFP
Un juez rechazó el pedido de absolución de Lindsay Clancy, la mujer acusada de matar a sus tres hijos en Estados Unidos, luego de un proceso judicial muy mediático en el cual el jurado no logró emitir un veredicto.
Tras esta decisión,
es probable que la mujer tenga que encarar un nuevo juicio.
Clancy, de 36 años, estranguló en 2023 a sus hijos Cora (5), Dawson (3) y Callan (ocho meses).
El juez William Sullivan, del tribunal de Plymouth, cerca de Boston, consideró que
la Fiscalía presentó pruebas suficientes para "permitir que un jurado racional determine, más allá de toda duda razonable, los elementos del cargo de asesinato", a diferencia de lo que argumenta su abogado defensor, Kevin Reddington.
El abogado había puesto en duda en una audiencia el 29 de septiembre la credibilidad de las confesiones de Clancy y criticó una "investigación espantosa". "¿Dónde están las pruebas de que ella hizo esto?", preguntó Reddington.
Durante su juicio,
Clancy no negó haber matado a los niños, pero sostuvo que sufría psicosis posparto.
La fiscal Jennifer Sprague consideró como un "argumento ridículo" la declaración de Reddington de que no había suficientes pruebas.
El cuestionamiento por parte del abogado de las propias declaraciones de Clancy sería un cambio importante respecto a su
línea de defensa basada en la salud mental.
El juicio de Clancy fue declarado nulo el 4 de septiembre, pues
el jurado no pudo llegar a un veredicto unánime.
Once de los jurados se inclinaron por declarar no culpable a la mujer, debido a razones de salud mental, pero uno se opuso y declaró públicamente estar seguro de su culpabilidad.
Más de 80 testigos declararon ante el tribunal en este
caso que desató un debate en Estados Unidos sobre la salud mental materna.
El presidente Donald Trump calificó el caso de "tragedia horrible" y dijo que daba por hecho que habría otro juicio.
Clancy está internada en una institución psiquiátrica. Se declaró no culpable por razón de locura y
afirmó que escuchó una voz que le ordenaba matar a sus hijos.
Sus abogados sostienen que eso fue provocado por una psicosis posparto, condición que según expertos médicos afecta a entre una y dos mujeres por cada 1.000 partos.
Los fiscales, en cambio, afirmaron que Clancy planificó cuidadosamente los asesinatos de sus hijos y era capaz de comprender las consecuencias de sus actos.
Tras los homicidios ocurridos en la vivienda familiar en Massachusetts,
Clancy se cortó el cuello y las muñecas, y saltó desde una ventana de un segundo piso en un aparente intento de suicidio.
Quedó paralizada de cintura para abajo.
El juez Sullivan fijó la
próxima audiencia para el 2 de noviembre para discutir un posible nuevo juicio, así como discutir una moción de la defensa para desestimar el caso y una solicitud de los fiscales para limitar lo que los abogados de Clancy pueden decir públicamente.