De acuerdo con el último balance de la Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), durante 2025 un total de 115 trabajadores fallecieron en siniestros de tránsito ocurridos en sus trayectos hacia o desde el trabajo. La cifra refleja uno de los principales desafíos que enfrenta la prevención laboral y la seguridad vial en Chile.
Este escenario fue abordado en Traffic Chile 2026 —cuarta versión del Congreso Internacional de Seguridad Vial organizado por Mutual de Seguridad— que durante dos jornadas reunió a especialistas nacionales e internacionales, representantes del sector público y privado y actores vinculados a la movilidad segura y la prevención de riesgos.
El encuentro permitió analizar experiencias internacionales y discutir los desafíos que enfrenta Chile para reducir los siniestros de tránsito, considerando factores como infraestructura, fiscalización, educación, tecnología y comportamiento vial.
“La seguridad vial es un tema extremadamente sensible. Nos deja más de 1.500 muertos por año, por lo tanto valoramos, instancias como esta, donde revisamos las políticas, vemos buenas prácticas, vemos también fracasos, porque también es importante de repente revisar lo que ha salido mal. Todo eso nos ayuda mucho, a nosotros como autoridad, ya que es un insumo para poder tomar políticas públicas de largo plazo”, explicó Alberto Escobar, secretario ejecutivo de la CONASET.
La relación entre seguridad vial y mundo laboral también ocupó un lugar central en la discusión, considerando que los desplazamientos de los trabajadores representan una parte relevante de los accidentes asociados al trabajo.
“Efectivamente hemos ido avanzando mucho en la prevención en los lugares de trabajo, pero es en el trayecto, donde precisamente estamos viendo que este tema se hace más complejo. Como decía antes, la mayor cantidad de muertes se generan en los desplazamientos de nuestros trabajadores a lo largo de Chile, y, por eso mismo, nos hemos enfocado mucho en este ámbito y estamos profundizando en distintas líneas de trabajo”, explicó Raimundo Rencoret, presidente del directorio de Mutual de Seguridad.
Tecnología y educación vial
La tecnología también fue parte de la discusión. La inteligencia artificial, los sistemas de datos y los vehículos robotizados están modificando la forma en que se aborda la movilidad y abriendo nuevas posibilidades para anticipar riesgos. Sin embargo, los especialistas plantearon que estas herramientas deben integrarse a una visión más amplia de la seguridad vial.
“Hemos pasado de un modelo de la seguridad vial básica, donde los antiguos factores de riesgo —como el alcohol, las drogas, los fármacos, la velocidad, el uso del cinturón— eran básicos e importantes, y ojo, no tenemos que olvidarlos, pero nos abrimos a un nuevo mundo, donde las tecnologías, la inteligencia artificial, los espacios de datos, los vehículos robotizados vienen con un modelo de movilidad totalmente diferente, donde tenemos que hablar de seguridad vial, pero también tenemos que hablar de sostenibilidad, también tenemos que hablar de eficiencia, y también tenemos que hablar de salud pública”, señaló Ignacio Lijarcio, presidente de la Fundación Española para la Seguridad Vial (Fesvial).
Otro de los ejes fue la prevención desde edades tempranas. En esta línea, Mutual de Seguridad impulsa el programa “Seguridad Vial, un camino de aprendizaje”, desarrollado junto a la Fundación del Magisterio de La Araucanía y FLIP, iniciativa que busca fortalecer las comunidades escolares y promover una cultura de seguridad vial desde los territorios.
“El trabajo tiene que ser conjunto y algo que han dejado los expositores muy en claro es la importancia de la educación a temprana edad, como lo que está haciendo Mutual de Seguridad con su proyecto (Seguridad Vial, un camino de aprendizaje) en La región de la Araucanía. Eso demuestra el foco que se está poniendo en este tipo de temas, porque la educación sigue siendo primordial en materia de seguridad vial”, dijo Patricia Soto, Superintendenta (s) de Seguridad Social.
Traffic Chile 2026 puso así nuevamente el foco en la seguridad vial como un desafío transversal, que involucra a autoridades, empresas, instituciones, comunidades y usuarios de las vías. La prevención, la educación, la innovación y la colaboración aparecen como elementos centrales para reducir los riesgos asociados a los desplazamientos y las consecuencias de los siniestros de tránsito.