Guerra en el agua

El poderío de australianos y estadounidenses en las piscinas olímpicas desata una fuerte lucha, a la que sorpresivamente están invitados los europeos.

15 de Septiembre de 2000 | 12:30 | DPA
SYDNEY.- Mark Spitz, leyenda viva de la natación mundial, predice que en Sydney 2000 se alcanzarán nuevas marcas mundiales, mientras los anfitriones depositan sus mayores esperanzas en la maravilla nacional de la especialidad, el adolescente Ian Thorpe.

Novato en cuestiones olímpicas, Thorpe debe soportar una inmensa presión, propia de un ídolo nacional. Es que seis de los 17 récords mundiales logrados en la piscina olímpica llevan su nombre.

"Pie grande", como se lo llama afectuosamnete por calzar un número 51, se siente confiado con sus actuales plusmarcas en los 200 y 400 metros estilo libre, y no rehuye a la posibilidad de heredar el papel de figuras como Dawn Fraser o Murray Rose.

"No estoy nervioso, sólo un poco alterado, y nadaré todo lo bien que pueda", afirma Thorpe, que el sábado tendrá en vilo a los australianos en la final de los 400 metros estilo crol.

Los europeos intentarán quebrar la hegemonía de Australia y Estados Unidos. La holandesa Inge de Bruijn, por ejemplo, alcanzó en las últimas diez semanas ocho récords mundiales, y su compatriota Pieter van den Hoogenband se consagró séxtuple campeón europeo en 1999 en los 200 metros libres, y es uno de los principales peligros para "Thorpedo" Thorpe.

Además, la alemana Hannah Stockbauer, de 18 años, es la primera en el ranking de los 400 metros estilo libre, y promete dar una dura pelea por el oro olímpico.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores