EMOLTV

Golf: Harrington acabó con su maleficio

El jugador irlandés acabó con su apelativo de ser "eterno segundo" al imponerse en el Masters de Andalucía, la última prueba del circuito europeo, en una cerrada lucha final con su compatriota Paul McGinley.

11 de Noviembre de 2001 | 16:36 | EFE
JEREZ DE LA FRONTERA.- El irlandés Padraig Harrington acabó en Jerez con el calificativo de "eterno segundón" que le persigue hace años al ganar la última prueba de la temporada del circuito europeo de golf, el Volvo Masters Andalucía (España), en un apretado final con su compatriota Paul McGinley.

El desarrollo de la tercera y última ronda desembocó en una lucha entre estos dos dublineses, ambos en el equipo de la Copa Ryder 2002.

Con Harrignton en el penúltimo partido y McGinley cerrando recorrido, el pulso entre ambos no llegó hasta el hoyo 16, cuando el norirlandés Darren Clarke se fue al agua ("bogey") y los suecos Robert Karlsson y Mathias Gronberg no daban más de sí.

Ningún jugador más se iba a entrometer en el duelo entre los dos irlandeses. El pulso se convirtió entonces en una cuestión de honor. Harrington, de 30 años, no soporta más ser el eterno segundo. En su historial se reflejan hasta quince puestos de plata en los últimos cinco años, seis de ellos pertenecientes a esta temporada ya terminada.

McGinley, con cuatro años más, está harto de permanecer bajo la sombra de su paisano desde hace mucho tiempo.

La suerte estuvo esta vez del lado de Harrignton, pese a que éste pisó el "green" del 18 todavía empatado con McGinley y con su bola separada 5 metros del hoyo para embocar un "birdie" muy complicado que zanjase el pleito.

El ex eterno segundón irlandés metió la bola por fin en el agujero, en esos golpes que forjan a los campeones. El tiento firme de Harrington (66 golpes finales) metió presión a su paisano, quien sólo pudo salvar el par con el que verse relegado en la tabla tras firmar 70 impactos.

La tercera plaza fue para el mejor del último día, el australiano Adam Scott, pero sus 65 golpes resultaron insuficientes debido al desastre (74 golpes) que padeció en la segunda y ventosa jornada.

Ese mismo vendaval que obligó al aplazamiento de la segunda jornada y a la disputa de sólo 54 hoyos no arredró a José María Olazábal, el único español que partía con posibilidades.

Sin embargo, con el viento casi en calma, el vasco hizo hoy su peor tarjeta del torneo (72 golpes), después de verse frenado enseguida por dos "bogeys" (hoyos 2 y 3) y un repetitivo desacierto con el "putt", que le dejaron en el puesto decimosexto, adelantado incluso por el agazapado ganador de la Orden de Mérito, el surafricano Retief Goosen (décimo al final).