EMOLTV

Este jueves se decide nueva fecha de final de la Mercosur

El estado de sitio decretado en Argentina por los graves disturbios sociales obligó a la Confederación Sudamericana de Fútbol replantear cuándo se juega el duelo entre San Lorenzo y Flamengo.

19 de Diciembre de 2001 | 19:01 | EFE
BUENOS AIRES.- La Confederación Sudamericana de Fútbol resolvió tomar una decisión sobre la suspendida final de la Copa Mercosur enter San Lorenzo y Flamengo recién mañana, considerando que el gobierno argentino decretó estado de sitioen virtud de los disturbios provocados por la grave crisis económica.

"Acabo de hablar con mi padre (Fernando Miele, presidente de San Lorenzo), y me dijo que él habló con (Eduardo) De Luca (secretario de la Confederación Sudamericana de fútbol), y decidieron suspender el partido", señaló en declaraciones radiales el dirigente Gustavo Miele.

"El partido está suspendido por 24 horas y mañana a la mañana se verá cómo siguen las cosas para ver en qué momento se juega", agregó.

Una primera versión surgida en el hotel Hilton, donde se hospedan los dirigentes de la CSF, indicó que el encuentro podría jugarse mañana, lo cual fue descartado por fuentes vinculadas a esa entidad.

La delegación del Flamengo, alojada en el hotel Sheraton de Buenos Aires, esperará hasta mañana que haya una decisión, y en caso contrario regresará a Río de Janeiro.

Los jugadores del San Lorenzo fueron licenciados por el entrenador chileno Manuel Pellegrini y se retiraron a sus casas tras una concentración de tres días.

Rubén Cousillas, segundo entrenador del equipo argentino, dijo a la prensa que Pellegrini decidió "que los jugadores se fueran a sus casas debido a la conflictividad social que existe".

"Debemos ser sinceros y entender que hay cosas mucho más importantes que un partido de fútbol", comentó.

Cousillas indicó que "se palpitaba el aplazamiento del partido porque la situación del país es caótica. Cuando vimos por televisión lo que estaba sucediendo nos dimos cuenta que jugar un partido de fútbol era anormal. Estábamos esperanzados en poder hacerlo, pero la crisis social no lo permitía", afirmó.

El ayudante de Pellegrini opinó que "es difícil que el partido pueda jugarse mañana".