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El fútbol también se anota en la crisis colombiana

La crisis interna del país cafetero ha enfatizado la mala situación del fútbol de ese país. A una semana del puntapié inicial del torneo, once equipos no tiene patrocinadores y cunde la apatía tras los malos resultados a nivel internacional.

28 de Enero de 2002 | 16:17 | ANSA
BOGOTÁ.- El campeonato colombiano profesional de fútbol se inaugurará el domingo venidero sin que once de sus equipos tengan patrocinio y con una afición distanciada de los estadios por razones económicas y castigada por el desempleo.

La situación del fútbol colombiano impone analogías con la Argentina, donde también el próximo fin de semana se reanudarán los campeonatos profesionales, en un clima de incertidumbre por las pérdidas de los clubes y sus abultadas deudas con sus respectivos planteles.

Las perdidas acumuladas el año pasado de 13 de los 18 equipos cafeteros ascendieron a 16.500 millones de pesos de Colombia (7.400.000 de dólares), por los bajos ingresos por venta de boletos, los impuestos obligatorios y la costosa nómina, dijeron expertos.

Muchas empresas que habitualmente promocionaban sus marcas a través de las camisetas de los equipos de primera división, han decidido este año de no patrocinar equipos profesionales por la necesidad de reducir costos, luego de varios meses de crisis por las bajas ventas.

Once de los 18 equipos aún no han conseguido empresa patrocinadora, cuando faltan seis días para iniciarse el campeonato profesional, señaló un vocero de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor).

Esos equipos están realizando conversaciones con empresas particulares o estatales para conseguir apoyo financiero, agregó el portavoz de la Liga Colombiana.

Los otros siete equipos, América, Cristal Caldas, Pereira, Cartagena, Junior, Nacional y Santa Fe, firmaron los contratos con las empresas patrocinadoras y han asegurado unos ingresos adicionales a los que tienen derecho por la venta de entradas y televisión.

El campeonato de este año se realizará además en medio de la apatía de los aficionados, que aún no superan la desilusión sufrida por el fracaso colombiano en las eliminatorias para el próximo Campeonato Mundial.