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Salt Lake: Inclemencias meteorológicas provocan primeros aplazamientos

El fuerte viento que reinaba en el Utah Olympic Park, que llegó a alcanzar los 80 kilómetros por hora, impidió el desarrollo de la calificación para la prueba de saltos desde el trampolín normal (K-90), que se disputará el próximo domingo.

08 de Febrero de 2002 | 19:23 | EFE
SALT LAKE CITY.- Las inclemencias meteorológicas han provocado hoy, día de la inauguración, los primeros aplazamientos en los Juegos de Salt Lake City, en los dos entrenamientos del descenso, los de luge y la calificación de saltos de trampolín.

El fuerte viento que reinaba en el Utah Olympic Park, que llegó a alcanzar los 80 kilómetros por hora, impidió el desarrollo de la calificación para la prueba de saltos desde el trampolín normal (K-90), que se disputará el próximo domingo.

Después de dos aplazamientos horarios, el juez de competición de la Federación Internacional de Esquí (FIS), Walter Hofer, decidió la suspensión provisional de la calificación y tras la reunión de capitanes de equipos se estableció que la misma se disputará el próximo domingo, a las 8:15 horas (15:15 GMT).

La calificación, que decide los 50 saltadores -del total de 60 inscritos- que pueden competir en la prueba, dará paso inmediatamente a la primera manga, que seleccionará los treinta mejores que lucharán definitivamente por las medallas en la segunda tentativa del próximo domingo.

Para esa jornada los pronósticos meteorológicos prevén una temperatura de 3 grados, con sol y poco viento.

Los Juegos Olímpicos de Invierno, entre otras muchas, tienen dos características especiales: integran modalidades de riesgo -como son precisamente el esquí alpino y los saltos- y pueden estar sujetos a modificaciones en el calendario derivados de los cambios meteorológicos, habituales, por otra parte, en zonas montañosas.

Por eso, a la menor señal de alarma, prevalece el principio de preservación de la integridad física de los deportistas.

Este principio obligó también al aplazamiento en el Utah Olympic Park de los entrenamientos de luge (trineo) y los ensayos de los saltos de la combinada nórdica (que une a éstos el esquí de fondo).

Para recordar que se está ante el inminente arranque de una competición olímpica, los agentes externos mostraron de nuevo su tarjeta de visita, tan sólo unas horas antes de la ceremonia de inauguración.

Porque en Snowbasin también se tuvieron que aplazar los entrenamientos del descenso.

No se disputó el segundo ensayo de los hombres, que ayer debutaron en la espectacular pista "Grizzly", en una jornada en la que el austríaco Stephan Eberharter -el gran favorito- fue el mejor y en la que el chileno Thomas Grob conoció el lado amargo de este deporte, al sufrir un accidente en la reina de las disciplinas de velocidad -la joya de los Juegos- que le provocó una fractura de tibia y peroné en la pierna izquierda.

Los cambios fueron una constante durante los Juegos de Nagano’98 y el descenso también se tuvo que trasladar de fecha en los últimos mundiales, disputados en la estación austríaca de Sankt Anton.

Es la disciplina más peligrosa: no hay que avanzar demasiado en el tiempo para recordar el accidente mortal, a finales de octubre, de la francesa Regine Cavagnoud, mientras entrenaba en el Pitztal tirolés; o el de diciembre pasado del suizo Silvano Beltrametti, en el descenso de Val D’Isere, que le dejó parapléjico.

De ahí que al menor problema se opte por el aplazamiento y debido a esto, para gozar de un mayor margen de operatividad se suele colocar siempre en las primeras jornadas del calendario -el masculino está programado para el domingo; el femenino es el lunes-.

El récord de cambios en un gran acontecimiento lo tiene la estación japonesa de Morioka, donde los mundiales de esquí alpino de 1993 sufrieron numerosos aplazamientos y en la que no se pudo disputar la prueba de supergigante.

A pesar de los problemas suscitados durante la jornada de hoy, la organización no prevé, de momento complicaciones mayores. En el caso de los saltos parece que el vendaval se puede considerar un hecho aislado, según opinó Alan Johnson, el director de saltos del Utah Olympic Park.

Johnson indicó, en rueda de prensa, que en los nueve años que lleva trabajando en estas instalaciones sólo recuerda un día en el que el viento haya soplado con tanta fuerza.