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Clásico romano no pierde el encanto

El tradicional duelo entre la Roma y la Lazio se jugará el domingo ante una posible asistencia récord de público en el estadio Olímpico, donde el choque entre los delanteros argentinos Gabriel Batistuta y Hernán Crespo acapara la atención.

08 de Marzo de 2002 | 11:57 | ANSA
ROMA.- Se confirmó que casi 80.000 espectadores asistirán el próximo domingo al clásico Roma-Lazio -probablemente batiendo el actual récord de público del estadio Olímpico romano-, por la 26 fecha de la Liga Italiana, entre dos equipos con muchas dudas sobre su alineación y una sola certeza: el enfrentamiento de los goleadores argentinos Gabriel Batistuta (Roma) y Hernán Crespo (Lazio).

No sería ninguna novedad que el técnico Fabio Capello decidiera la formación definitiva de Roma, sólo minutos antes de que los equipos salgan a la cancha, como sucedió el domingo pasado, cuando contra Lecce sustituyó a último momento a Gabriel Batistuta por Vincenzo Montella.

Sin embargo, aunque el anuncio se difiera hasta último momento, no está en duda la titularidad de Gabriel Batistuta para el clásico.

Lo más probable es que en Roma, además del argentino, jueguen su compatriota Walter Samuel y los brasileños Cafú y Emerson, aunque la presencia de este último no estaba hoy totalmente confirmada, debido a un problema que tiene en un dedo del pie derecho. Al banco de suplentes irá el brasileño Assuncao, ya recuperado.

En cuanto a Lazio, los problemas del técnico Alberto Zaccheroni son más serios aún, ya que hasta hoy no sabía a quienes utilizar como marcador de punta izquierda y defensor central, debido a las lesiones del portugués Fernando Couto, Francesco Colonnese y Paolo Negro y a la hostilidad que los hinchas le demuestran al yugoslavo Sinisa Mihailovic.

En cambio, está confirmada la presencia desde el inicio de Hernán Crespo, quien durante los entrenamientos semanales lució en gran forma, integrando la dupla de ataque de Lazio con Simone Inzaghi. De confirmarse esta delantera, el argentino Claudio López quedaría nuevamente relegado al banco de suplentes.

Las entradas están totalmente agotadas desde el jueves -cuando se vendieron las últimas 4.000 populares disponibles-, y hoy mismo aparecieron en las adyacencias del estadio Olímpico los revendedores, que las ofrecían al doble de su precio normal.