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WTA: La menos serena de las Williams

"Mi forma está casi donde yo la quería, pero todavía falta. Aunque para mí terminar ganando significa que mi estado mental sí está donde lo quería", dijo Serena Williams, que aspira al número uno del tenis femenino del mundo.

01 de Abril de 2002 | 10:01 | DPA
MIAMI.- Tras su victoria en el Masters Series de Miami este fin de semana, la estadounidense Serena Williams podrá al fin lavar sus calcetines de la suerte y afrontar con confianza la temporada europea, de la que espera salir como número uno del mundo.

"Este es el primer torneo que gano imponiéndome en todos los sets, así que estoy muy emocionada", dijo la menor de las hermanas Williams, que se muestra expectante ante el comienzo de la temporada de tierra.

"No veo el momento de empezar a deslizarme por la pista y a cortar bolas", aseguró la tenista, que este año sólo piensa en superar los cuartos de final a los que llegó en la pasada edición de Roland Garros.

Williams venció en los dos últimos torneos en los que participó, pues también se impuso a principios de marzo en Scottsdale, donde al igual que en Miami, derrotó en la final a su compatriota y número uno mundial Jennifer Capriati.

El sueño de Williams es reemplazar a su rival en el puesto de privilegio que ocupa en el ránking, donde su hermana mayor ya estuvo durante una quincena del mes de marzo.

"Espero llegar", comentó la jugadora. "Eso es exactamente lo que deseo. Y este torneo es un gran éxito para mí, pues todo el mundo estaba aquí", añadió tras su victoria en Miami.

Williams ganó su primer trofeo en Key Biscayne de una manera incontestable, al vencer primero a la número 3 del mundo, la suiza Martina Hingis, luego a la número 2, su hermana Venus, y por último a la primera jugadora, Capriati.

"Mi forma está casi donde yo la quería, pero todavía falta", aseguró. "Aunque para mí terminar ganando significa que mi estado mental sí está donde lo quería", añadió Williams, que con su triunfo por 7-5 y 7-6(4) vuelve a alojar el torneo en las vitrinas de la familia, pues es la cuarta vez en cinco ediciones que vence una de las hermanas.

Tras su ajustada victoria, Williams admitió que la suerte le había acompañado, y lo había hecho físicamente, en forma de calcetines de la suerte. "Tengo un par de calcetines que llevé en todos los partidos", reconoció.

"Jamás he perdido un partido cuando los llevo puestos, así que creo que quizás soy algo supersticiosa", afirmó. "No los llevé en el Abierto de Estados Unidos (donde perdió la final frente a su hermana), porque no los encontré. Pero este año los hallé. Ahora reconozco que están un poco sucios", bromeó la tenista.