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Agassi es el nuevo emperador romano

EL tenista estadounidense ganó por primera vez en su carrera el abierto de Roma, torneo perteneciente a la categoría Master Series, al derrotar en la final al alemán Tommy Haas, por 6-3, 6-3 y 6-0, con lo que completó una semana sin perder un sólo set.

12 de Mayo de 2002 | 12:41 | EFE
ROMA.- El estadounidense Andre Agassi (n.9) derrotó en la final al alemán Tommy Haas (n.7), por 6-3, 6-3 y 6-0, en una hora y 56 minutos, y ganó el torneo de tenis de Roma.

Andre Agassi, que inscribe por vez primera su nombre en el torneo romano y lo hace sin ceder un solo set, ganó con su victoria un premio de 372.000 dólares, mientras que Haas como finalista se llevó 196.000 dólares.

Agassi, por fin, logró reinar en el romano Foro Itálico, haciéndose con un torneo que no figuraba aún en su brillante y amplio palmarés y sacándose, trece años después, la espina que tenía clavada desde 1989, cuando cayó en la final ante el argentino Alberto Mancini.

Entonces, con 19 años, en un duro partido que se fue a los cinco sets, Mancini ganó a Agassi, por 6-3, 4-6, 2-6, 7-6 y 6-1. Hoy, con 32, precisó de tan sólo tres sets para batir a Haas y elevar el trofeo a un cielo romano cubierto por las nubes.

Y lo ha conquistado Agassi, tras una semana en la que se ha mostrado demoledor para sus seis rivales (ningún set cedido, sólo 36 juegos perdidos ante sus seis oponentes, quienes únicamente le han arrebatado el servicio en tres ocasiones), con menos apuros de lo previstos en la final.

Un partido mucho menos combatido de lo esperado, pues Haas había dejado una gran imagen y había llegado a la final sin haber cedido tampoco set alguno. Tampoco resultó una confrontación muy espectacular, aunque en determinados momentos aparecieron sobre la pista excelentes golpes, pues tuvo algo de monotonía con largos peloteos desde el fondo de la pista y un buen número de errores.

Pero la culpa de ello la tuvo Haas que no se encontró en ningún momento cómodo sobre la rojiza tierra y que cometió excesivos errores. Lon prueban sus estadísticas finales: 4 ’’aces’’, 7 dobles faltas, 45 por ciento en el primer servicio, 58 por ciento en puntos ganadores con el primer saque y 40 por ciento con el segundo, 46 errores no forzados).

Además, Haas sólo aprovechó en una ocasión la siete bolas de que dispuso para romper el saque de Agassi.

El estadounidense, que salió más concentrado y metido en el partido, mucho más sólido en su tenis y con ’’hambre’’ de triunfo, fue a más según pasaban los minutos y se veía ganador. Tan sólo cometió una doble falta, sus porcentajes de servicio fueron buenos, sus errores no forzados 23 y rompió 7 veces el saque de Haas.

Así, la historia del partido vio como el primer set se empezó a decidir en el quinto juego, cuando Agassi rompió el servicio de Haas, quien lo volvió a ceder en el noveno, junto con el set, en 43 minutos de juego.

En la segunda manga, tras perder Haas su servicio en el cuarto juego, pareció resurgir en el séptimo, cuando se hizo por vez primera, a la postre única, con el saque de Agassi. El alemán parecía haber entrado en el partido y capaz al menos de hacer sudar mucho más la victoria al nacido en Las Vegas.

Pero fue un espejismo que duró sólo seis bolas, las que precisó Agassi para romper en el siguiente juego el saque de un Haas que se había puesto con un favorable 30-0.

Ahí acabó Haas, quien desapareció aún más y ya no lograría anotarse juego alguno. Agassi, lógicamente, no tuvo piedad y, tras hacerse con el segundo set, le endosó un contundente 6-0 en el tercero, en media hora.

Con una bola contra la red de Haas acababa el partido. Un emocionado Agassi, que amplia ahora a 4-2 su ventaja en enfrentamientos directos con Haas, alzaba los brazo y respondía a los aplausos del públicos.

Agassi, pues, releva en el palmarés al español Juan Carlos Ferrero, ganador en 2001, y devuelve el tenis estadounidense al triunfo final en la competición masculina, algo que no ocurría desde desde 1994, cuando Pete Sampras (en la presente edición 2001 cayó en primera ronda ante el español Félix Mantilla) se impuso en la final al alemán Boris Becker también en sólo tres sets.