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Heppner sigue encabezando el Giro de Italia

El ciclista italiano Denis Lunghi, del equipo Colpack, fue el vencedor de la duodécima etapa, que estuvo marcada por la lluvia y la retirada de los italianos Gilberto Simoni y Roberto Sgambelluri, a petición de los responsables de la carrera. En la general, Heppner sigue intratable con la ayuda del equipo Telekom.

24 de Mayo de 2002 | 11:42 | EFE
CHIETI, Italia.- El ciclista italiano Denis Lunghi, del equipo Colpack, fue el vencedor, en solitario, de la duodécima etapa del Giro de Italia, que estuvo marcada por la lluvia y la retirada de los italianos Gilberto Simoni y Roberto Sgambelluri, a petición de los responsables de la carrera.

Los 205 kilómetros, entre las ciudades de Campobasso y Chieti, fueron recorridos por Lunghi en 5 horas, 38 minutos y 16 segundos lo que significa una media de 36,3 kilómetros por hora.

En todo caso, la clasificación general, por séptimo día, sigue comandada por el alemán Jens Heppner (Telekom).

El Giro sigue consumiendo etapas bajo un ambiente extraño y enrarecido, pues aunque no se comunicó ningún nuevo caso de dopaje, la organización de la carrera sugería a los italianos Gilberto Simoni (Saeco), ganador de la pasada edición y vencedor en la etapa anterior, y Roberto Sgambelluri (Mercatone Uno) que se fueran para casa al estar bajo sospecha por dopaje.

Una sugerencia que aceptaron de buen grado los implicados y que daba cierta tranquilidad a los responsables de la carrera, pues, según comentaba Carmine Castellano, director general, el Giro está tocado y lo mejor es que todo ciclista que este bajo sospecha se vaya, para tratar de recuperar el espíritu meramente deportivo.

Caras de sorpresas en muchos corredores y comentarios para todos los gustos, entre ellos de los directores deportivos españoles Alvaro Pino (Phonak) y José Luis Laguía (Kelme CB), a los que pareció correcto la "invitación" de la organización para que esos ciclistas dejarán la prueba.

Manos a la carrera
La jornada se iniciaba bajo una ligera lluvia, que fue intensa en muchas fases de la misma, lo que hizo que el pelotón se lo tomará con mucha calma y los únicos sobresaltos eran el anuncio de los numerosos abandonos que se registraron, entre ellos de los ilustres italianos Davide Rebellin e Iván Quaranta.

Los dos puertos que había en la primera parte de la etapa no decidieron nada. Se subieron a tren y aunque el pelotón se fraccionó por la inercia de la carrera, al final de los mismo volvía a reagruparse.

Muchos kilómetros de tedio y lluvia hasta que, hacía el kilómetro 120, el alemán Bert Grabsch, los italianos Lorenzo Bernucci y Alejandro Bertolini y el austriaco Peter Wrolich lograban unos metros de ventaja y poco después se les unían el Matthias Buxhofer y el italiano Denis Lunghi, a la postre ganador de la etapa.

Llegaron a tener hasta casi cinco minutos de ventaja, diferencia que obligó, a pesar de que ninguno de ellos era peligroso en la general, a acelerar el ritmo al equipo Telekom del líder Jens Heppner y evitar así posibles sorpresas, pues corredores bien situados en la general como es el caso del italiano Francesco Casagrande se dejaban ver en las primeras posiciones del pelotón en espera de coger en algún renuncio al teutón.

La armonía entre los escapados desaparecía a falta una treintena de kilómetros para el final y el italiano Denis Lunghi aprovechaba para dar de rueda a sus compañeros de fuga e irse en solitario en busca de la victoria más importante de su carrera desde que debutará como profesional en 1998.

Mañana se disputará la decimotercera etapa, que unirá la ciudad de Chieti con la estación de montaña de San Giacomo, de 190 kilómetros y los altos de Ceppo (2a.) y San Giacomo, en cuya cúspide estará la línea de meta, especial, con once kilómetros de subida, una pendiente media del seis por ciento y máxima del quince a mitad de puerto.