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Comentario: Irlanda borró las sonrisas

Con gol de Keane en el último minuto, Irlanda consiguió un merecido empate ante Alemania, con lo que los germanos no pudieron asegurar su clasificación a la segunda ronda.

05 de Junio de 2002 | 09:44 | Christian Ayala. EMOL
Fue de esos partidos raros. Dos equipos que privilegian por sobre todo la potencia, la fuerza, la marca fiera y el pase largo frontal, de fútbol muy poco, al menos ese vistoso que tanto nos gusta a los sudamericanos. Aún, así la emoción del final deja en el olvido todo lo monótono que resultó el encuentro, sobre todo en la segunda etapa.

La primera fracción fue interesante, dinámica, incluso entretenida y eso es lo raro, porque además de las limitaciones técnicas de ambos equipos las ocasiones de gol escasearon y el juego se centró en el mediocampo donde se ha produjo una ardua lucha.

Así, con dos equipos con predisposición táctica tan similar era esperable que las individualidades marcaran la diferencia. Y Alemania tiene a Klose, un delantero que era muy resistido por la parcialidad germana pero que en el Mundial simplemente la está rompiendo. Sólo bastó un descuido, pequeño por cierto, pero bastaron esos milímetros de libertad para que el nuevo bombardero alemán se sacara las marcas y aprovechara un medido centro de Michael Ballack para conectar de cabeza y vencer al portero Shay Given.

Alemania, de ahí en adelante siguió haciendo su trabajo. Le entregó la pelota a Irlanda, pero no lo dejó jugar. Bernd Schneider y Dietmar Hamann parecían perros de presa en el mediocampo asfixiando todas las intenciones de los irlandeses, que debido a su escasa técnica no tenían la capacidad para poder vulnerar el candado alemán, por lo que cayeron repetidamente en centros inútiles que fueron apañados por el gran portero Oliver Kahn.

La segunda fracción no fue muy distinta, aunque tuvo menos dinámica y por muchos momentos el partido perdió todo rumbo. Alemania de frentón ya estaba pensando en la segunda ronda, dejaron de lado cualquier iniciativa por atacar y le regalaron el balón a los irlandeses, que no tenían la capacidad ni las individualidades necesarias para poder aprovechar la posesión de la redonda.

Sin embargo, de todas maneras se la ingeniaron para llegar con verdadero peligro a la valla germana. Primero Duff remató sólo frente a Kahn que tuvo una tapada de antología y luego Keane tuvo un mano a mano con el meta germano que ganó el portero, demostrando con creces que es lejos el mejor arquero del mundo.

Alemania, por su parte, prácticamente no pasó la mitad de la cancha y tan sólo una llegada de Jancker preocupó a los irlandeses, luego que sólo frente al meta Shay Given, desviara el remate final por centímetros.

Así, el partido concurrió de forma normal, con un Irlanda buscando por todas partes de forma desordenada y sin ideas claras y con una Alemania defendiendo, pero sin pasar mayores zozobras. Todo parecía listo, Alemania sólo esperaba el pitazo final e Irlanda quemaba sus últimas oportunidades en los minutos de descuentos, cuando Breen lanzó un largo pelotazo al área que recepcionó Keane, dio una mediavuelta, se sacó al central Ramelow, enfrentó sólo a Kahn, el remate dio en el cuerpo del golero, luego en el palo y finalmente se anidó en el fondo de las mallas, desatando la locura en el estadio y en el equipo irlandés que había conseguido una verdadera hazaña, mientras los alemanes atónitos no podían creer lo que había pasado.

Ahora, el grupo E se ha vuelto emocionante. Los alemanes que parecían ya clasificados pueden quedar eliminados si no son capaces de ganar a Camerún en su último partido, mientras que Irlanda está a las puertas de la clasificación, ya que deberán jugar en su próximo encuentro ante Arabia Saudita, el más débil del grupo. De todas maneras, un buen castigo para un Alemania mezquino y de fútbol rústico, que no tuvo nada que ver con el avasallador equipo que goleó a Arabia Saudita.