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Alemania esperó hasta el final

Cuando Paraguay ya no tenía capacidad de reacción, Oliver Neuville marcó el tanto que sentenció el triunfo alemán y la eliminación del penúltimo equipo sudamericano en competencia.

15 de Junio de 2002 | 04:38 | EMOL
SOGWIPO, Corea del Sur.- De la forma más dolorosa, cuando restaban sólo dos minutos reglamentarios de partido, llegó la eliminación de Paraguay, el penúltimo equipo sudamericano que quedaba en tierras orientales y que se devuelve anticipadamente al continente.

Alemania volvió a dejar un sabor algo ingrato en el Mundial, como si se pudiese notar que no juegan su mejor fútbol y se dedican a especular con el resultado, esperando hasta el último momento para explotar y decidir el partido cuando ya no existe capacidad de reacción en su rival.

La lesión de Santa Cruz fue el primer traspié para los paraguayos. Era el jugador que podía marcar diferencias, ya que su capacidad física y conocimiento de los zagueros alemanes, lo convertían en el eje del ataque guaraní. Jorge Campos, su reemplazante, cumplió con sus desbordes y profundidad, pero careció de la capacidad física para superar las férreas marcas alemanas. En la otra portería, Chilavert tampoco tuvo un primer tiempo con demasiado trabajo.

En el complemento el equipo alemán mejoró, buscó por los costados y se acercó a la apertura de la cuenta a través del juego aéreo, aunque su mejor carta, Miroslav Klose, sólo una vez estuvo con el grito de gol en la boca a punto de explotar. La mayor parte del tiempo, la eficiente zaga paraguaya manejó a la perfección los tiempos y ganó el "duelo aéreo" en su propia área.

Sin embargo, el buen rendimiento defensivo no se extendió de mitad del campo hacia arriba, donde los alemanes siempre ganaron en la anticipación con marcas fuertes y hasta asfixiantes. Uno que otro contragolpe mal finiquitado pudieron cambiar las cosas, aunque el tiro libre de Chilavert a los 73' fue una de las mejores opciones de gol para los paraguayos.

En los últimos quince minutos el once de Rudi Völler decidió adelantar sus líneas y presionó más arriba a unos paraguayos ahogados, sin salida y eligiendo el pelotazo como su única forma de escape. Luego de cuantiosos centros, un desborde de Marco Bode por la derecha terminó con su centro en los pies de Oliver Neuville, quien con un toque batió a Chilavert cuando quedaban tres minutos en el reloj y parecía que nada podía impedir un alargue a muerte.

El tanto inmediatamente desordenó a los paraguayos y le costó la expulsión de Roberto Acuña, que terminó por sentenciar un partido que ya no tenía otra versión que la victoria alemana. Nelson Cuevas, quien ingresó demasiado tarde, a los 90 minutos, demostró que era la carta que Maldini debió jugarse muchos minutos antes, al protagonizar un desborde a los 92' que bien pudo terminar en un glorioso empate. El jugador de River Plate derrochó talento y fútbol incisivo ante Eslovenia, justo lo que careció Paraguay ante Alemania.

Ahora los germanos siguen en carrera y esperan su rival para los cuartos de final que saldrá del "clásico norteamericano" entre México y Estados Unidos.