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Senegal también es indomable

Henri Camara, autor de los dos tantos de su equipo, fue la figura de la sorprendente selección africana, que con un gol de oro logró eliminar al ordenado conjunto de Suecia en los octavos de final

16 de Junio de 2002 | 05:29 | EMOL
OITA.- Tal como lo fue Camerún hace doce años en Italia, Senegal ha sido el cuadro que le ha dado cierto toque de magia a este Mundial, mostrando un fútbol alegre, lleno de talento y osadías que brillan en un torneo marcado por el pragmatismo resultadista y el orden defensivo.

Senegal fue un espectáculo, aunque por largos pasajes del partido fue menos que Suecia, un once ordenado y seguro en todas sus líneas, que sólo se vio complicado con las individualidades desbordantes del subcampeón africano. El Hadji Diouf mareó a toda la zaga europea con sus movimientos vertiginosos y piques impredecibles, aunque no fue la tarde más afortunada del joven atacante del Lens francés. Por contraparte, sí fue la tarde de Henri Camara, que con sus dos goles logró darle a los "Leones de Teranga" el ansiado pase a cuartos de final, emulando el logro camerunés de hace doce años.

Un inicio lento de Senegal y su indudable debilidad defensiva, permitieron a Suecia dominar los primeros minutos del partido e incluso ponerse en ventaja cuando apenas corrían 11 minutos en el reloj. En un tiro de esquina, Henrik Larsson se anticipó al portero Tony Silva y, sin marca alguna, envió de cabeza el balón a la red africana.

Poco a poco Senegal fue tomándole el pulso a la defensa sueca y los desbordes no pararon. Camara, Daf, Diouf y Coly dejaron su huella en la zona europea, pero sus aciertos no se traducían en remates bien dirigidos, sino que generalmente desviados. Por el contrario, Suecia manejaba menos la pelota, era más frontal, más esquemática, lo que le permitía llegar con mayor profundidad en muchos menos toques que su rival.

El empate senegalés llegó a los 37 minutos por gracia de Camara. El delantero del Sedan amagó a las afueras del área sueca y, luego de fingir ir hacia la izquierda, se movió hacia su derecha y sacó un ajustado remate rasante que se coló sorpresivamente en un rincón de la portería del correcto Magnus Hedman.

Desde ese momento, los ataques suecos fueron numerosos, pero siempre tuvieron la respuesta de un seguro Tony Silva, uno de los mejores porteros del Mundial que volvió a lucir una plasticidad elogiable. La brillante actuación de Silva una vez más cubrió las falencias defensivas de un equipo que privilegia notoriamente su juego ofensivo, pero que cede grandes ventajas en su retaguardia.

La emoción del partido no cesó hasta el minuto noventa, cuando los suecos continuaban buscando el triunfo por medio de Henrik Larsson, su mejor arma ofensiva que se complementó bien con el ingresado Ibrahimovic.

Luego del pitazo final, se dio inicio al primer tiempo de alargue que, en sus primeros cinco minutos, dejó al público con el corazón en la mano. Un tiro al poste de Anders Svensson luego de una media vuelta espectacular fue la mejor opción sueca, y un tiro cruzado de Diouf tras eludir a Jakobsson con un túnel mágico dejaban al público con la boca abierta.

Todo se resolvería a los 104', cuando Thiaw juega con un taco para Henri Camara que, tras sostener la marca de dos rivales, definió a la entrada del área con un disparo rasante, casi al mismo lugar donde había anotado su primer gol, pero esta vez con un tiro más débil, que tardó un siglo en golpear el poste y finalmente ingresar a la red.

Suecia quizás mereció más que una salida honrosa del Mundial, pero para el bien del espectáculo, Senegal continúa en carrera con su fútbol vistoso y natural. Su próximo rival en cuartos de final saldrá del choque entre Japón y Turquía, por lo que las chances de que se convierta en el primer equipo africano en llegar a semifinales son altas.