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Keitel derrota a un caballo en el Club Hípico

El atleta logró una esforzada victoria sobre el ejemplar Ginko Biloba, de propiedad del empresario e hípico Jorge Cardemil de Rurange, quien aprovechó la ocasión para oficializar el apoyo económico que le dará al velocista hasta los Juegos Olímpicos de Grecia 2004.

28 de Junio de 2002 | 18:40 | Claudio Pérez, EMOL
SANTIAGO.- Sebastián Keitel le ganó a Ginko Biloba. Noo, no se trata de un atleta camerunés o de un etíope, sino que un caballo finasangre de carrera. Sí, el velocista chileno doblegó al ejemplar en una prueba de 50 metros que se disputó esta tarde en el pasto del Club Hípico de Santiago.

En los ensayos, Keitel no había podido doblegar a su "sparring" pero esta vez tuvo una muy buena salida y al jockey Jesús Toro le costó hacer entrar en carrera a su conducido. Cuando Ginko Biloba ya lo alcanzaba, Keitel cruzó victorioso la meta, obteniendo uno de sus triunfos más importantes. Y no por lo deportivo, porque más bien todo fue un espectáculo para el deleite de los presentes, sino que porque el atleta nacional archivó su decisión de retirarse de las pistas tras recibir el apoyo económico del empresario y turfman, Jorge Cardemil de Rurange, propietario del stud y haras Carioca y del caballo derrotado.

"A don Jorge lo conocí hace apenas tres días y ya me dió todo su apoyo para ir a las Olimpíadas en 2004, esto me emociona y espero que demuestre a otros lo que deben hacer a la hora de apoyar el deporte... El es un seguidor de otra disciplina pero no ha dudado un minuto de mis capacidades", dijo Keitel.

Y agregó: "No encuentro que el cambio de Digeder a Chiledeportes me haya desfavorecido porque nunca he dependido mucho de la ayuda del Gobierno. Lo que pasa es que cuando me corté el tendón, las empresas que me apoyaban dejaron de hacerlo por lo que dijeron ser "motivos internos"...".

A su vez, Cardemil sostuvo que apoyará al atleta "en todo lo que le falte" para que llegue de la mejor manera a los Juegos Olímpicos de Grecia.

Keitel se cansó de agradecer el apoyo de Cardemil y de la oportunidad de correr contra un caballo, tal como lo hizo uno de sus ídolos, Jesse Owens. También el velocista le deseó mucha suerte al jinete Toro: "Ahora sí que le pones todo", le dijo cuando el jockey se dirigía a la pista para disputar la siguiente competencia de la jornada.