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Comentario Brasil 2 - Alemania 0. Brasil, el fútbol te lo agradece

Con dos goles de Ronaldo, que llegó a 8 anotaciones en su cuenta personal, Brasil obtuvo su quinta copa del Mundoa y de paso borró el fútbol pragmático y defensivo que postulaban los alemanes.

30 de Junio de 2002 | 09:24 | Christian Ayala. EMOL
La final, la ansiada final tenía como trasfondo varias cosas más allá de sólo coronarse campeón de este Mundial. Por una parte, era el enfrentamiento entre las más grandes potencias de Europa y Sudamérica, también significaba la defensa de dos escuelas muy opuestas; la brasileña defensora del juego ofensivo y el "jogo bonito" y por otra, los alemanes con su fútbol defensivo, pragmático y netamente resultadista. Además, esta final era el enfrentamiento de las selecciones más exitosas de toda la historia, por lo que este partido tenía un gran significado para ambas selecciones y para el fútbol en general, porque de una forma significaba una especie de "gallito" entre los estilos que imperan en el balompié mundial.

Afortunadamente para nosotros los sudamericanos, que preferentemente amamos el fútbol de las gambetas y del espectáculo para las graderías, Brasil fue el vencedor y revitaliza innegablemente el poder del fútbol ofensivo, del juego vistoso, de la magia y del talento individual y cierra las bocas de todos esos técnicos europeos que con equipos llenos de figuras sólo consiguen títulos pero con el alto costo de mostrar un fútbol deslucido y coartando el talento de los futbolistas, matando a la postre el espectáculo visual, esencia misma de este hermoso deporte. Brasil demostró, que con el fútbol de antaño todavía se pueden conseguir grandes cosas y eso no deja de ser gravitante.

De todas maneras, tengo que ser bastante honesto y objetivo y señalar que Brasil no realizó un partido tan vistoso ni fue la tromba que se espera del cuadro amarillo. Pero sí tuvo individualidades, esas que escasearon alarmantemente en Alemania, y bastó, como en gran parte de los partidos que disputo el "scratch", que se juntara un par de minutos la constelación de astros para definir el partido.

Así, fue el partido soñado de Ronaldo, la gran venganza del goleador y una muestra al mundo que es un grande, callando de golpe las críticas que lo castigaron sin piedad por su desempeño en la final del 98 y que vociferaban sin ningún respeto que el "9" estaba acabado. Los calló a todos y se convirtió en el más grande de los últimos tiempos entrando de lleno a la historia con sus goles del día de hoy, que a la postre significaron el pentacampeonato de Brasil.

Por otra parte este partido fue la peor pesadilla de Kahn. En el primer tanto de Ronaldo, cometió una falla imperdonable luego que Rivaldo rematar un remate absolutamente controlable a la entrada del área, sin embargo el portero no pudo embolsar el balón, se le soltó y se la regaló a Ronaldo que definió a placer. Fue sólo ese error, porque en el segundo gol de Ronaldo, el ariete remató a un costado y el germano simplemente no pudo llegar con su estirada, pero fue un error vital, demasiado fundamental que lamentablemente empaña la gran campaña del meta y que muy a su pesar le costó a su equipo el título. ¿Pero es justo culpar a Kahn?...creo que no y de todas maneras debe ser considerado el mejor portero del Mundial, porque sin duda sus tapadas fueron las que llevaron a los Alemanes a la final, de otra manera hace mucho rato que los germanos habrían estado de vuelta en su casa. Pero, en un juicio muy propio, creo que el arquero brasileño Marcos fue el mejor del torneo, seguro, con excelentes reflejos y con tapadas memorables, además de una voz de mando impresionante y fue el gran pilar defensivo que respondió con creces cuando su frágil defensa pasaba por aprietos. Lamentablemente, creo que le pesó la estigmatización generalizada que las selecciones brasileñas nunca han tenido un arquero de jerarquía...esta vez la tradición la rompió Marcos.

En lo netamente futbolístico, Brasil llegó al duelo final como favorito, principalmente porque habían realizado un fútbol mucho más vistoso que el de los alemanes, criticado hasta el cansancio por su juego ultradefensivo y pragmático. Por esta razón, extrañó a todos el planteamiento del cuadro teutón que en los primeros 18 minutos de la primera fracción salió a dominar el partido, a presionar en todos los sectores y a demostrar desde el primer minuto que tienen méritos suficientes para quedarse con el título máximo.

Lo peor, es que los más sorprendidos fueron los brasileños, que seguramente entraron confiados en que su fútbol era superior y que como en toda la copa serían los protagonistas del partido. Sin embargo, los alemanes le quitaron el balón y guiados por Neuville, que buscó por ambas orillas, complicaron a la defensa sudamericana, aunque sin provocar jugadas de real peligro en la portería de Marcos.

Pero Brasil despertó, le costó pero lo hizo. Apareció Ronaldinho, que hasta ese instante había jugado con el balde puesto, pero reaccionó y comenzó a jugar para Brasil. Así, se comenzaron a suceder las jugadas de peligro, de real peligro en la portería de Kahn. Ronaldo tuvo las mejores oportunidades, pero no estuvo fino en el finiquito. De hecho, se lo perdió sólo en dos oportunidades, la primera tras habilitación de Ronaldinho y "el fenómeno" le pegó con el borde externo ante la salida del meta germano y la pelota se fue ancha por el palo izquierdo. Luego, cuando el primer tiempo terminaba, un centro mal despejado le dejó el balón servido a Ronaldo, que desde el punto final le pegó un fuerte izquierdazo, muy recto, que fue devuelto con las piernas por el excelente Kahn.

Las ocasiones de Brasil no terminaron ahí, porque el horizontal del arco germano devolvió un furibundo remate de Kleberson, cuando Kahn sólo volaba para la foto.

Brasil estaba ganando por puntos, a pesar que el dueño del balón han sido los alemanes, pero eso no vale, ya que lo único importante son los abrazos cuando el balón ha traspasado la línea de gol. Y para eso tenía que llegar el segundo tiempo, nuevamente con los alemanes tomando el control en los primeros minutos hasta que llegó el error de Kahn a los 67' y Ronaldo convertía su séptimo gol, rompiendo la maldición de los siete goles del polaco Lato.

Con ese gol, Alemania tuvo que dejar de jugar a lo Alemania y comenzó a jugar ofensivamente, pero cayendo en su única arma de ataque los centros al área buscando el cabezazo de Klose, sin embargo la defensa brasileña respondió bien y sino estaba Marcos que ahogó en un par de oportunidades el grito de gol germano, de hecho tuvo una contención espectacular tras un tiro libre de Neuville que el portero alcanzó a manotear cuando ya entraba a la portería y el balón golpeó caprichosamente en el vertical.

Pero vendría el golpe de knockout. A los 78 un centro de Ronaldinho a Rivaldo que de forma muy inteligente la dejó pasar, haciendo la pantalla perfecta y descolocando a toda la defensa alemana para que apareciera destapado por la izquierda Ronaldo que definió con clase al palo opuesto haciendo estéril la tapada del portero Kahn. Ahí se acabó el partido, los brasileños sólo tuvieron que concentrase en defender y despejar como frontón los insulsos centros al área de Alemania, que de hecho dejaron más que demostraron que su fútbol es harto monótono y que carecen de las variantes suficientes para haber aspirado al título de mejor selección del mundo...definitivamente ese título les habría quedado muy grande.

Al final, queda la satisfacción porque el gran vencedor fue el fútbol y es de esperar, que esta copa de Brasil marque el reencuentro del buen fútbol con la gente, ese fútbol que nunca debió haber sido mutilado por los híbridos equipos europeos...que así sea.
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