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Armstrong dice que el US Postal es superior

El pedalero justificó su victoria en La Mongie en el gran trabajo realizado por sus compañeros de equipo, en especial de Roberto Heras. Cuando "tomó el relevo y empezó a pedalear y a imponer un ritmo, pude comprobar que era un corredor diferente al del año anterior", dijó el nuevo líder del Tour.

18 de Julio de 2002 | 17:21 | Reuters
LA MONGIE, Francia.- El ciclista estadounidense Lance Armstrong, del equipo US Postal, alabó este jueves la gran labor de su compañero Roberto Heras y de todo su equipo para arrebatar al español Igor González Galdeano el liderazgo del Tour de Francia.

Armstrong, que ganó la undécima etapa del Tour, primera de montaña en los Pirineos disputada sobre 158 kilómetros entre las localidades de Pau y La Mongie, dijo que su equipo es "superior".

"Si hoy se puede hacer cualquier tipo de lectura, es que se trata del mejor equipo que jamás tuvimos", agregó el nuevo líder de la carrera gala. "Son lo suficientemente buenos como para ayudarme a hacer lo que hice hoy, pero yo también tengo que pedalear todavía por mí mismo", añadió el tejano.

El ciclista tejano reconoció: "Fichamos a Heras porque pensamos que tenía un talento extraordinario. Se sacrificó mucho por mí y por todo el equipo, y le estoy muy agradecido".

Armstrong lidera ahora la clasificación general con una ventaja de un minuto y 12 segundos sobre Beloki y dispone de un colchón de un minuto y 48 segundos sobre González de Galdeano, al que en la etapa de hoy le aventajó en un minuto y 54 segundos, después de que éste finalizara hoy en undécimo lugar.

Para Armstrong, que se había impuesto en la primera de las etapas de montaña en los tres Tour que ha ganado hasta hora, el ascenso a La Mongie, un puerto de primera categoría a mitad de camino del Tourmalet, se convirtió en un trabajo casi rutinario.

Armstrong se limitó a seguir a Heras

Pero fueron sus compañeros de equipo del US Postal, quienes encabezaron la persecución tras una pronta escapada protagonizada por Laurent Jalabert, los que realizaron un gran trabajo que permitió a Armstrong convertirse en el líder de la general.

El estadounidense George Hincapie fue el primero en tirar del llamado "tren azul" (por el color de la indumentaria del US Postal), y lideró al equipo en los primeros kilómetros del ascenso a La Mongie.

Luego tomó el relevo el español José Luis Rubiera y la carrera se rompió entonces definitivamente tras descolgarse por detrás Igor González de Galdeano, que nunca volvió a conectar con la cabeza de la carrera.

El ex ganador de la Vuelta a España, Roberto Heras, la ayuda más preciada de Armstrong en la montaña, completó el trabajo y fue eliminando uno a uno a todos sus rivales salvo a Beloki, el líder del equipo ONCE.

"Yo no ataqué hoy, sólo me limité a seguir a Roberto", reconoció el líder estadounidense. "Cuando oímos que Galdeano se había descolgado, Roberto impuso una marcha que fue muy fuerte, tan fuerte que no estuve en disposición de atacar. El plan era que George empezara a tirar y que Roberto concluyera", indicó.

"Roberto tomó el relevo y cuando empezó a pedalear y a imponer un ritmo pude comprobar que era un corredor diferente al del año anterior", agregó el nuevo líder del Tour.

La confianza española

El español Igor González de Galdeano dijo tras la etapa del jueves que no renunciaba a sus ambiciones de ganar el Tour.

"La vida sigue... Fue definitivamente un mal día para mí, una etapa muy complicada, pero todavía no estoy fuera de la pelea", declaró el ahora ex líder, insistiendo en que Armstrong "no es el mismo corredor de los últimos años".

Beloki, por su parte, dijo que estaba muy confiado en lo que puede hacer en las etapas venideras. "Estoy feliz porque uno siempre teme a la primera gran etapa de montaña en el Tour... Nunca he estado tan cerca de ganar una etapa del Tour y en consecuencia me siento confiado", afirmó el líder del equipo ONCE, en el que también está González de Galdeano.

Añadió que el US Postal había hecho un buen trabajo de equipo, pero que el ONCE también cumplió adecuadamente, por lo que lo que le queda por delante es sólo el desafío de ganar la competencia.