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Juventus rescata empate en su visita a Roma

Marcelo Salas jugó los últimos quince minutos en la igualdad a dos goles, que permite a la Lazio posicionarse como exclusivo líder del calcio.

01 de Diciembre de 2002 | 19:09 | EFE
ROMA.- Un gol del checo Pavel Nedved, a cinco minutos de la conclusión, dio el empate a la Juventus en su visita a la Roma (2-2), en un partido que los romanos llegaron a dominar con un claro 2-0.

Un empate que mantiene líder a la Lazio, que se queda con un punto de ventaja sobre el trío formado por el Milán, Inter y la propia Juve, pero que deja muy tocado al Roma, a diez puntos de un "eterno rival" al que, curiosamente, con el reparto de puntos de esta noche, le da el primer lugar.

El partido que cerró la duodécima jornada de la Serie A resultó menos brillante de lo previsto, más tranquilo en las gradas de lo esperado durante su primera hora, pero terminó caliente y con tres jugadores expulsados: dos romanistas y un juventino.

La Juventus llegaba como único equipo sin conocer la derrota en la presente campaña, con una impresionante serie positiva de 17 partidos ligueros (6 del pasado campeonato y 11 del actual) sin perder (cayó el último el 23 de marzo ante el Parma) y sabedor de que el liderato pasaba por ganar a la Roma.

Una Roma a quien el triunfo le servía para no quedar descolgado casi definitivamente de la lucha por el "scudetto" (a 11 puntos del líder Lazio) y, además, para calmar las turbias aguas vividas en su seno tras el presunto enfrentamiento del pasado jueves entre el técnico Fabio Capello y alguno de sus jugadores.

El partido se inició con un equilibrio de fuerzas, si bien la Juventus pareció dar la impresión de que saltaba con una mayor determinación.

Una jugada del brasileño Francisco Lima rompió la igualdad, al centrar sobre Totti, quien, en lucha con el defensa uruguayo Paolo Montero, paró el balón con el pecho y batió a Buffon de disparo con la izquierda.

El 1-0 (m.12) vino a tranquilizar a una Roma que ya tenía el partido donde deseaba. Además, rompía el maleficio goleador que tenía el equipo romanista bajo el mando de Fabio Capello con el juventino en el estadio "Olímpico", pues en las anteriores visitas los locales no habían logrado perforar la meta del conjunto turinés.

El tanto encajado enrabietó a la Juventus, que pronto se lanzó ante la meta defendida por Antionoli. El portero romanista tuvo que emplearse a fondo en el minuto 16, al tocar lo justo con la mano un disparo del checo Pavel Nedved que iba camino de la red.

Cinco minutos después, Del Piero no llegó a un buen servicio del francés Liliam Thuram.

Pasados estos apuros, la Roma empezó a estar más atenta, concentrada y a parar bien a su rival en el centro del campo, tapando especialmente la subida por la banda del argentino Camoranesi. Además, en el minuto 43, encontró una nueva genialidad de Totti.

El capitán romanista rompió con un taco el intento de fuera de juego de una defensa alta juventina y sirvió hacía Cassano, que se plantó ante Buffon y le batió, situando el 2-0.

Todo hacía indicar que al descanso se llegaría con una neta ventaja de la Roma. Pero Del Piero sacó su genio y, en el tiempo de prolongación, elevó las opciones de su equipo al situar en el marcador el 2-1 (m.46+).

El gol de Del Piero, lógicamente, había devuelto la emoción al partido y tocado la tranquilidad de la Roma. Pero la segunda mitad volvió a ver un partido muy táctico, con gran atención al rival y con una Juventus con menos hambre de lo esperado.

Pasados los primeros minutos, sin grandes cosas, el técnico juventino Marcello Lippi quiso dar mayor peso y profundidad atacante a su equipo: puso en liza, en distintas fase, a los delanteros uruguayo Marcelo Zalayeta y chileno Marcelo Salas y a Zambrotta. Retiró a Camoranesi, Marco Di Vaio -ambos demasiado opacos- y al defensa Ciro Ferrara.

Capello, en medio, también había movido ficha, al retirar a Cassano y dar entrada al argentino Gabriel Omar Batistuta.

Los cambios no rompieron nada. Incluso la Juventus dio la impresión de tener poca lucidez y un cierto cansancio físico. Batistuta pudo golpear pronto, pero estuvo lento y vio como Zambrotta le quitaba una excelente ocasión para anotar (m.78).

La Roma jugaba a gusto, cerraba los espacios y daba la impresión de llevarse los tres puntos sin excesiva fatiga. Pero Nedved, a cinco minutos del final, acalló los silbidos de que estaba siendo objeto por su condición de ex-lacial con un excelente disparo que no vio Antonioli y situó el 2-2.

El empate trajo los nervios sobre el campo y, sólo un minuto después, el colegiado expulsó al local francés Vincent Candela, por falta sobre Nedved, y al visitante Birindelli, por reaccionar.

Pero el clima sobre el campo no hizo más que aumentarse. Poco después, Totti fue expulsado tras lanzar supuestamente una frase contra el árbitro, quien, desde luego, no la aceptó con agrado.

La Roma se quedaba con nueve ante una Juventus con diez y en un partido que siguió muy nervioso en el banquillo romanista, donde Capello tuvo que para los excesivos ímpetus de Cassano contra el árbitro.

Al final, se refrendó el empate de puntos, que no deja en nada contento a una Roma que tocó el triunfo, pero sí a una Juventus que vio muy cerca perder su condición de invicto.
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