Abuela de 56 años será la más anciana en Atenas

Australiana competirá en el tiro femenino, disciplina a la que llegó correteando a ladrones.

27 de Julio de 2004 | 13:04 | Reuters
SYDNEY.- Una abuelita será la competidora olímpica australiana de mayor edad en Atenas tras haber calificado para formar parte de la selección de tiro a los juegos de la capital griega.

A una edad en la que muchas de sus contemporáneas comienzan a bajar el ritmo de la vida, Annettee Woodard, de 56 años, tiene su dedo en el gatillo y su mirada fija en el oro olímpico.

"Creo que esto tan sólo demuestra lo que la confianza en uno mismo puede lograr", dijo Woodward a la prensa.

"Debido a mi edad, nunca pensé que podría formar parte del equipo así que estoy muy satisfecha con lo que he hecho".

La calificación de Woodward en la competencia de pistola de 25 metros fue algo extraordinario.

No sólo salió del retiro para lograr la calificación, también será la representante australiana de mayor edad en una olimpiada desde 1976, cuando, a la edad de 61, el jinete Bill Roycroft ganó la medalla de bronce en un evento ecuestre de tres días en Montreal.

Woodward, quien tiene seis hijos, nunca había sostenido y mucho menos disparado una pistola, pero se interesó en el tiro luego de que Patricia Dench, de 52 años, ganara el bronce en los juegos olímpicos de Los Angeles en 1984.

Inspirada por su compatriota, Woodward decidió que ella también quería ser una competidora olímpica. Primero probó el tiro con arco pero no le gustó, entonces fue al club local de tiro y preguntó si podía probar.

Primer tiro

"Al igual que mucha gente, yo le tenía miedo a las pistolas, pensaba que eran una cosa de policías y ladrones", dijo. "Pero le di al blanco en mi primer tiro y de inmediato quedé enganchada".

A pesar de que empezó tarde su carrera, Woodward rápidamente comenzó a recuperar el tiempo perdido. Al año siguiente logró entrar en el equipo del estado de Victoria, pero no fue hasta 1990, cuando el último de sus hijos entró a la escuela, que comenzó a tomar el deporte seriamente.

Gracias a su talento innato, ganó dos medallas en los Juegos de la Mancomunidad Británica en Canadá en 1994, y dos años más tarde representó a Australia en los Juegos Olímpicos de Altanta, donde terminó en la posición 20.

Woodward ganó su tercera medalla de oro en los Juegos de la Mancomunidad Británica en Kuala Lumpur, pero se retiró inmediatamente después para poder cuidar de su esposo, a quien se le había diagnosticado cáncer. Su esposo murió en 1999.

"Cuando perdí a mi esposo no pude seguir", dijo Woodward. "No tenía la habilidad para concentrarme".

"No podía ni siquiera pararme en la línea de tiro sin pensar en él, así que tuve que dejar de hacerlo".

Medallas robadas

Poco después de la prematura muerte de su esposo, un ladrón entró a casa de Woodward y robó sus medallas, aunque después fueron encontradas en un bote de basura.

Para poder enfrentar el dolor, Woodward vertió todas sus energías en su trabajo como radiógrafa, pero luego de perderse de la olimpiada de Sydney y de los Juegos de la Mancomunidad Británica en eresar. "No quería dejar el deporte en la forma en que lo hice", dijo.

"Supe que tenía que aprender a lidiar con las cosas y regresar a la línea de tiro era parte importante".

Inicialmente, Woodward tenía planes de entrenar para posiblemente convertirse en entrenadora, pero recuperó su forma tan rápido que comenzó a pensar en la olimpiada de Atenas.

Woodward, quien ahora es abuela, sabía que el tiempo se le estaba acabando, pero retrocedió el reloj para obtener un lugar en el equipo y en la historia.

"Me ha ayudado a liberar mi mente y a reevaluar las cosas, es una cuestión de madurez", dijo.

"Claro que me encantaría ganar una medalla en la olimpiada y creo que lo puedo hacer. Terminé en el lugar 10 en la Copa Mundial en Atenas, así que estoy tocando en la puerta y tengo tantas posibilidades como cualquiera".
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