EMOLTV

Un Stefan Edberg intacto sale del túnel del tiempo para "rearmar" a Federer

El rubio sueco está convencido de que, como coach, puede devolverle la mejor perfomance al tenista suizo.

13 de Enero de 2014 | 08:16 | DPA
imagen

Federer y Edberg.

AFP

MELBOURNE.- De repente, el túnel del tiempo se abrió junto a la cancha 17 y de él salió Stefan Edberg: amable, suave e intacto, casi tan joven como el día de su retiro 18 años atrás, el rubio sueco está convencido de tener "algo bueno" para aportarle a Roger Federer, el genio del tenis que busca volver a ser el que fue.

"Tenísticamente es un jugador muy grande, aunque siempre hay cosas pequeñas que cambiar. Y realmente creo que puedo aportar cosas, esas cosas que eventualmente rinden sus frutos en algún momento", dijo Edberg en el día previo al debut de Federer en el Abierto de Australia 2014.

Número uno del mundo en los años '90, Edberg se retiró del circuito en 1996 tras ganar seis torneos de Grand Slam. El sueco, que el domingo cumplirá 48 años, llegó hoy a Melbourne e impactó, porque con su estampa juvenil y pálida, casi sin señales de la edad en su rostro, parecía el Dorian Grey sueco.

Si Edberg tiene un brebaje secreto para frenar los estragos del tiempo, Federer, de 32 años, probablemente le pida probarlo. Tras un 2013 en el que sólo ganó un torneo menor y retrocedió hasta el sexto puesto del ranking mundial, el suizo buscó nuevas ideas y le propuso al sueco -su ídolo de juventud- que se convirtiera en su entrenador-asesor part-time.

"Fue una sorpresa, es una sorpresa para mí estar aquí", confesó el sueco. "Cuando recibí la llamada de que Federer estaba buscando a alguien porque Paul (Annacone) se iba, me preguntaron qué estaba haciendo y yo estaba bastante fuera del tenis".

"Pero Roger es una persona tan especial, dentro y fuera de la cancha, una persona a la que respeto mucho".

"Tuve que hablar con mi familia, porque es un cambio en tu vida, vivo una vida muy confortable, agradable y tranquila. Es una gran oportunidad, y si puedo aportarle algo bueno a Roger, que hace tanto que está jugando y fue tan bueno para el tenis... Todo el mundo lo quiere ver (jugar) el mayor tiempo posible".

Dueño en sus tiempos de un gran servicio y un fabuloso revés a una mano, Edberg cree que el suizo puede aumentar su cuenta récord de 17 títulos de Grand Slam para ganar algo de aire ante el "acoso" del español Rafael Nadal, que suma ya 13 y es cinco años menor.

"Creo que hay tenis aún en él, si puede mantenerse saludable y motivado para trabajar cada día tiene el potencial para hacerlo bien en los próximos años. Si puede ganar un Grand Slam aquí o este año sería grandioso".

La presencia de Edberg en el circuito como entrenador se suma a la del estadounidense Ivan Lendl, que dirige desde hace tres temporadas la carrera del británico Andy Murray, y del alemán Boris Becker, nuevo entrenador del serbio Novak Djokovic.

Edberg rió en la calurosa tarde de Melbourne cuando se le preguntó por sus sensaciones al competir nuevamente con Becker, al que derrotó en dos de las tres finales de Wimbledon que los enfrentaron y que hoy está claramente excedido de peso .

"No me veo compitiendo con él, si competimos lo haremos en la cancha, creo que tengo una posibilidad ahí".

La presencia de tres ex número uno como Edberg, Lendl y Becker energizó el circuito en los primeros compases del año. Y los tres parecen estar trabajando con sus alter-egos: el discreto y elegante Edberg con el impecable y perfecto Federer, el sombrío e irónico Lendl con su émulo británico, y el explosivo e histriónico Becker con su alma gemela de los Balcanes.

Edberg confía en que Federer esté buscando "una voz diferente, una opinión diferente", y que éstas sirvan para "debatir algunas cosas" en un grupo de trabajo compuesto por "muy buena gente".

Pero en sus primeros pasos en el circuito el bicampeón de Wimbledon -cuyo póster estaba pegado en la habitación de Federer- no puede evitar sentir el paso del tiempo.

"Cuando llegué esta mañana había tantas cosas que no reconocía desde que vine por última vez en 1996... Muchas caras que no reconocía".

No es el caso de Becker, al que derrotó en las finales de Wimbledon 1988 y 1990. Al lo reconocería de inmediato, aunque no se ve compitiendo con el alemán.

"No me veo compitiendo con él, si competimos lo haremos en la cancha, creo que tengo una posibilidad ahí", dijo entre risas el sueco, campeón de Australia en 1985 y 1987.

"Ahora están todos los ex de regreso, eso es bueno para el tenis, es agradable ver a Ivan y a Boris, hablar entre nosotros. Es diferente ahora que somos más maduros y no estamos compitiendo".

Modesto, Edberg admite no tener explicaciones para el fenómeno de los "viejos rockeros" saliendo en ayuda de una generación lejana: "No sé qué es lo que desató esto para que en tres meses tantos volvieran".

EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?