EE.UU. reconoce que aún no hay condiciones para una cumbre

Portavoz de la Casa Blanca aclaró que la "cumbre es una opción posible para avanzar en el proceso de reducir la violencia, pero todavía no se han producido las condiciones necesarias".

13 de Octubre de 2000 | 14:26 | Orbe
WASHINGTON.- Estados Unidos reconoció hoy que todavía no se dan entre israelíes y palestinos las condiciones necesarias para celebrar una cumbre que reduzca la situación actual de violencia y volver a las negociaciones de paz.

EE.UU. "cree que una cumbre es una opción posible para avanzar en el proceso de reducir la violencia, pero todavía no se han producido las condiciones necesarias" para una reunión así, dijo hoy Jake Siewert, portavoz de la Casa Blanca.

Agregó que "el Presidente de Estados Unidos (Bill Clinton) está centrado en el proceso (de paz), pero también en la sustancia de lo que tiene que pasar para que pueda haber una reunión así".

Tras 16 días de violencia y el mutuo cruce de acusaciones entre el Primer Ministro de Israel, Ehud Barak, y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Arafat, sobre la responsabilidad en los enfrentamientos, EE.UU. y la comunidad internacional apelan al diálogo como única solución a la crisis.

En los esfuerzos de mediación, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, -que se encuentra en Israel- instó hoy a Arafat a que acceda a hacer un llamado para acabar con la violencia.

Por parte estadounidense, ya la secretaria de Estado, Madeleine Albright, apeló el jueves al líder palestino a que tome todas las medidas necesarias para poner fin a este ciclo de violencia "destructiva y sin sentido".

Aunque EE.UU. había avanzado la posibilidad de celebrar una cumbre en Egipto, en la que participaría Clinton y el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, así como Arafat y Barak, desde El Cairo se ha dejado claro que aún es prematuro.

El ministro egipcio de Asuntos Exteriores, Amro Musa, dijo hoy que Mubarak está dispuesto a acoger una cumbre especial sobre Oriente Medio si Israel pone fin de inmediato a las acciones militares contra los palestinos, informan hoy los medios de comunicación egipcios.

Musa indicó que Mubarak invitó ya al Presidente de EE.UU. a la propuesta cumbre, en una conversación telefónica que ambos líderes mantuvieron el jueves, aunque también insistió en que las condiciones no se han producido todavía.

"Compartimos esa posición", dijo Siewert, que no se refirió a si las condiciones a las que se refiere Musa son las mismas que EE.UU. considera necesarias para dar un giro a la situación.

"Creemos que la violencia tiene que terminar y que las diferencias no pueden resolverse en la calle, sino en la mesa de negociaciones", dijo el portavoz de la Casa Blanca.

También se refirió a que la celebración de una cumbre especial podría ser la llave que "abriera los canales de comunicación entre las partes, y podría ser la manera de parar la violencia o de romper su ciclo".

Aunque EE.UU. ha rebajado las expectativas iniciales para celebrar una cumbre, Clinton continúa con la diplomacia telefónica con los líderes de esa región para buscar la manera de acercar las posiciones entre las partes.

El Presidente de EE.UU. quiere que antes de la cumbre, tanto Arafat como Barak hagan un llamado en favor del final de la violencia.

"Las partes saben que éste es un momento crítico" para el proceso de paz en Oriente Medio, añadió Siewert, quien reiteró que "la idea (de la cumbre) todavía está sujeta a nuevas conversaciones".

Las medidas de represalia adoptadas por Israel después de que una muchedumbre de palestinos asesinó a soldados israelíes en la ciudad cisjordana de Ramala han recibido las críticas de los países árabes, entre ellos Egipto y Jordania.

Egipto, país que firmó la paz con Israel en 1979, está considerado como el principal mediador entre los países árabes en las negociaciones de paz, mientras que Jordania, otra nación con acuerdos de paz con los israelíes lo hizo en 1993.

El aumento de las tensiones en Oriente Medio y el ataque terrorista contra un buque de guerra de EE.UU. en el puerto yemení de Adén han causado horror entre los estadounidenses.

Por otra parte, frente a la Casa Blanca y bajo la estrecha vigilancia de la policía de Washington y de agentes del Servicio Secreto se desarrollaron dos manifestaciones separadas, una con participación de unos 1.000 judíos y otra, con 200 palestinos.

En Chicago, la policía ha comenzado a investigar dos ataques contra judíos ocurridos en un barrio del norte de la ciudad en que conviven las comunidades judía y árabe. En uno de ellos, un rabino fue tiroteado cuando iba en su automóvil y en el otro, dos jóvenes palestinos dispararon contra un centro judío.
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