A pesar de atentado, tregua en Medio Oriente se mantiene en pie

Mientras Israel retiraba este jueves sus tanques de los puntos de fricción en Cisjordania y la policía palestina impedía a los manifestantes apedrear a las fuerzas del estado judío, un coche bomba hizo explosión en un mercado abierto en Jerusalén, causando a lo menos dos muertos. A pesar de ello, el gobierno israelí declaró que la tregua que habían acordado Arafat y Shimon Peres sería implantada.

02 de Noviembre de 2000 | 10:51 | AFP
Se suspende tregua alcanzada por Peres y ArafatJERUSALEN- Un coche bomba estalló la tarde de este jueves en el centro de Jerusalén, causando la muerte a dos israelíes y socavando un acuerdo concluido la noche anterior entre israelíes y palestinos para poner fin a un baño de sangre que ya lleva cinco semanas.

A pesar de todo, el gobierno israelí se declaró decidido a aplicar ese acuerdo, alcanzado la noche del miércoles entre el presidente palestino,Yasser Arafat, y el ex Primer Ministro israelí, el laborista Shimon Peres.

Sin embargo, la aplicación de ese acuerdo seguía planteando dificultades la noche de este jueves respecto de su formulación sobre el cese de las hostilidades, pues en principio, debía ser leído simultáneamente a las 12.00 GMT en Tel Aviv y en Gaza.

Arafat condenó el atentado en Jerusalén oeste afirmando que está "totalmente en contra" de una acción semejante. En la tarde, el ministro palestino de Cooperación Internacional, Nabil Chaath, llamó por teléfono a Barak para expresarle su "profundo pesar" por el atentado.

Entre tanto en Nueva York, el jefe de la diplomacia israelí, Shlomo Ben Ami, indicó que Barak y Arafat prevén viajar pronto a Estados Unidos para reunirse por separado con el Presidente Bill Clinton, al cabo de una entrevista con el secretario general de la ONU, Kofi Annan, quien por su lado condenó "con el mayor vigor" el atentado en Jerusalén.

En el terreno, los enfrentamientos continuaron como si nada hubiera pasado, causando dos muertos y unos cincuenta heridos entre los palestinos, llevando el balance de esta Intifada a 174 muertos, en su inmensa mayoría palestinos.

Dos israelíes resultaron heridos por balas en Cisjordania, indicó un portavoz del ejército israelí. El atentado de este jueves, ocurrido a las 15.00 locales a dos pasos del principal mercado de la ciudad, el primero en importancia en Jerusalén desde el 6 de noviembre de 1998, fue reivindicado al promediar la jornada en Beirut por el brazo armado del Jihad Islámico en Palestina, autor de aquel ataque en el '98.

El Jihad es, junto con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), uno de los dos movimientos integristas palestinos autores de la gran mayoría de los atentados contra Israel, cometidos desde los acuerdos de Oslo de 1993 sobre la autonomía palestina.

Entre las dos víctimas del atentado figura la hija de Yitzhak Levy, líder y portavoz del Partido Nacional Religioso (PNR), formación de unos 200.000 colonos judíos instalados en la Franja de Gaza y en Cisjordania.

Inmediatamente, el viceministro israelí de Defensa, Efraim Sneh, responsabilizó del ataque a la Autoridad Palestina de Yasser Arafat, por haber liberado el mes pasado a varias decenas de detenidos del Hamas y del Jihad Islámico.

El Presidente israelí, Moshé Katsav, acusó a Arafat de tener una parte de responsabilidad en el atentado de Jerusalén, al asegurar que "Arafat fomenta el terrorismo y la violencia".

El propio Barak "exigió" a la Autoridad Palestina que detenga a los miembros del Hamas y del Jihad, la mayoría de los cuales fueron liberados el 12 de octubre, luego de ataques aéreos israelíes contra Gaza y Ramalá (Cisjordania).

Al mismo tiempo que acusaba a los palestinos de ser indirectamente responsables de ese atentado, el gobierno israelí indicaba que ello no pondría en tela de juicio el acuerdo de Gaza entre Arafat y Peres.

Sneh destacaba entonces que el atentado "no cambia" los acuerdos alcanzados por Arafat y Peres. En Gaza, Arafat y Peres se comprometieron a aplicar los acuerdos alcanzados el 17 de octubre durante la cumbre de Sharm el Sheij (Egipto) para poner fin a la violencia.

Cuando la madrugada del jueves la oficina de Barak anunció dicho acuerdo, hizo renacer un poco de optimismo, luego de una de las jornadas más sangrientas desde que comenzaron los enfrentamientos, el 28 de septiembre, sobre todo porque el acuerdo había comenzado a ser aplicado este jueves por la mañana.

El ejército israelí señaló en un comunicado que aplicó las claúsulas previstas por el acuerdo para la reducción de la violencia al que llegaron Peres y Arafat. "Los oficiales superiores de las regiones militares Sur y Centro de Israel (que cubren respectivamente la Franja de Gaza y Cisjordania) pudieron reunirse con sus homólogos palestinos para que vuelva la calma", indicó el texto.

Al mismo tiempo, la policía palestina dispersaba, esta vez por la fuerza, a jóvenes manifestantes en la Franja de Gaza, para impedirles que atacaran a piedrazos a soldados israelíes.

Pero la situación comenzó a deteriorarse cuando comenzaba a retrasarse el anuncio público del acuerdo que las partes debían efectuar a las 14.00 locales (12H00 GMT).

Al promediar la jornada, la oficina de Arafat publicó una declaración llamando a los palestinos a "proseguir sus manifestaciones populares", es decir la Intifada, "mediante métodos pacíficos", e indicó que consideraba haber cumplido sus compromisos.

Pero esa declaración no era precisamente lo que exigían los israelíes, pues el gobierno israelí esperaba desde el comienzo de los disturbios que Arafat llamara personalmente a sus simpatizantes a poner fin a la violencia.

Por la noche, Arafat afirmó que los palestinos "siguen esperando" que Israel difunda un comunicado sobre el cese de la violencia en los territorios palestinos.

Por su parte, el emisario especial de la Unión Europea (UE) para Medio Oriente, el español Miguel Angel Moratinos, se mostró convencido el jueves del inminente fin de la violencia en los territorios autónomos tras entrevistarse con el Presidente palestino Yasser Arafat en Gaza.

"Arafat me explicó que trabaja sobre el terreno para que acabe la violencia, y que tiene el apoyo de la dirección palestina (...) A partir de hoy, el fin de la violencia se hará realidad y volveremos a las negociaciones de paz", declaró a la prensa.

El gobierno israelí indicó que el Primer Ministro Ehud Barak estaba preparado para hacer una declaración pidiendo el cese de la violencia, a condición de que los palestinos hicieran lo mismo simultáneamente.

Por otra parte, Israel ordenó "hasta nuevo aviso" el cierre del aeropuerto palestino de Gaza, ubicado en Rafa, sur de la Franja de Gaza, indicó a la AFP un responsable del aeropuerto. El aeropuerto fue cerrado el lunes. Una medida similar había adoptado Israel el 8 y 18 de octubre.
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